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'Cold War': uno de los finales más hermosos y desoladores de la historia del cine

Drama romántico de apariencia clásica pero corazón moderno, el nuevo filme del director de 'Ida' sigue la historia de amor entre un músico y una cantante en la Europa de la Guerra Fría

Foto: 'Cold War', de Pawel Pawlikowski, se postula como una de las grandes películas del año. (Caramel)
'Cold War', de Pawel Pawlikowski, se postula como una de las grandes películas del año. (Caramel)

Pocos directores como David Lean encarnan la capacidad para dirigir películas donde lo íntimo se entrecruza con lo épico de la dimensión histórica en que se mueven los personajes. Un buen ejemplo de ello es 'Doctor Zhivago' (1965), su adaptación de la novela homónima de Borís Pasternak sobre el romance entre el médico del título que encarnaba Omar Sharif y Lara, a quien daba vida Julie Christie, que se ve frustrado por los acontecimientos en la Rusia de la primera mitad del siglo XX.

Es inevitable pensar en la película de David Lean ante 'Cold War', de Pawel Pawlikowski, otra historia de amor arrebatadora e imposible que surca durante dos décadas las turbulencias históricas de Europa después de la Segunda Guerra Mundial. A primera vista, la nueva película del director de 'Ida' desprende también cierto aroma clásico. Los dos intérpretes principales, Tomasz Kot como el músico Wiktor y Joanna Kulig como la cantante Zula, una pareja que se enamora en la Polonia comunista e intenta retomar su romance en el París de los años cincuenta, desprenden una fotogenia propia de otra época. Kot presenta la buena planta y la elegancia de un Gary Cooper o un Gregory Peck. La capacidad de Kulig para embrujar a la cámara está a a la altura de la de cualquier actriz del Hollywood dorado... pero sus actitudes y gestos no tardan en recordarnos a algunos de los nombres femeninos clave en el cine moderno, de Monica Vitti a Gena Rowlands.

Como en 'Ida', Pawlikowski rueda en formato académico, y en un asombroso blanco y negro. A primera vista, la estética del filme remite a ese tiempo en que se podían desarrollar historias de amor a contracorriente como esta. Pero Wiktor y Zula no son Zhivago y Lara. El director, de origen polaco pero criado en Londres, se dio a conocer internacionalmente con 'Last Resort' (2001), su primer largometraje de ficción, que reseguía las tribulaciones de una mujer rusa con un hijo para ser reconocida como refugiada en Reino Unido. En este filme, por tanto, ya se exponía el rostro menos amable de ese supuesto paraíso occidental al que huían algunos habitantes de la países del Este.

Joanna Kulig, en 'Cold War'. (Caramel)
Joanna Kulig, en 'Cold War'. (Caramel)

En 'Cold War', la escapada de la Polonia comunista tampoco garantiza la felicidad de los dos protagonistas. Porque nos encontramos ante una película que, tras su apariencia clásica, encierra una concepción de la pareja propia del cine de la modernidad. El amor entre Wiktor y Zula tiene que sobrevivir a unas circunstancias externas que le son hostiles, es cierto. Pero sobre todo a sus dinámicas internas. En 'Cold War', como en el cine de Ingmar Bergman, Maurice Pialat o John Cassavetes, la pasión amorosa confronta su propia guerra interior. Pawlikowski despliega el proceso de atracción, desgaste y reunión entre los dos protagonistas durante dos décadas a través de una narración intensa pero concisa que devuelve todo su peso dramático al arte de la elipsis. Hasta el punto de que, en estos tiempos de hipertrofia narrativa en el cine y la televisión, la capacidad de síntesis del filme puede llegar a chocar al público.

Pawlikowski despliega el proceso de atracción, desgaste y reunión entre los dos protagonistas durante dos décadas

Pawlikowski también se distancia del cine clásico y de sus revisiones en el uso de la música. Siempre adoraremos las temas que compuso Maurice Jarre para 'Doctor Zhivago'. Pero el trabajo con la banda sonora del cineasta polaco resulta mucho más fascinante en tanto que 'Cold War' deviene también un magnífico filme sobre las diferente formas y significaciones de la música popular en Europa a partir de la segunda mitad del siglo XX en relación con sus habitantes, sistemas políticos y distintas generaciones. ¿Cómo arranca el filme? Como una suerte de documental musical en que Wiktor y una colega se dedican a recoger pueblo por pueblo las canciones de la Polonia profunda.

Otro momento de 'Cold War'. (Caramel)
Otro momento de 'Cold War'. (Caramel)

Así, el cineasta nos sitúa en un régimen comunista incipiente que pretende dar valor y categoría a la cultura popular. Los dos personajes participan en la creación de una academia para jóvenes cantantes y bailarines que representarán la esencia del folclore nacional. Pawlikowski filma los números oficiales de danzas y coros otorgándoles la fuerza y dignidad que en otra película podría tener una interpretación de una obra sinfónica o de un ballet. La corrupción de los ideales socialistas va pareja a la progresiva apropiación de las músicas del pueblo por parte del Gobierno comunista a fin de ponerlas al servicio de la propaganda oficial.

Pawlikowskiel nos sitúa en un régimen comunista incipiente en Polonia

A su vez, Wiktor y Zula encarnan dos formas diferentes de vivir la música. Él es un académico experto en el tema. Ella, mucho más joven, una muchacha con buena voz que sin embargo no conoce tanto las baladas de la tierra como los temas popularizados por el cine. No es una campesina, sino una superviviente que encarna esas nuevas clases populares que adoptarán como propias las obras producidas por los medios de comunicación de masas.

Joanna Kulig y Tomasz Kot, en 'Cold War', de Pawel Pawlikowski. (Caramel)
Joanna Kulig y Tomasz Kot, en 'Cold War', de Pawel Pawlikowski. (Caramel)

Cuando Wiktor llega a París, no suenan aires franceses sino jazz, la música estadounidense que en Francia señala un cambio de paradigma en lo que a la concepción de cultura popular en Occidente se refiere. El intento de integración en la cultura francesa de Zula se lleva a cabo a través de un disco de 'chanson' en un proceso en el que ella descubre el lado oscuro de la industria de la música: los favores sexuales, la comercialización de la biografía de la cantante...

Cartel de 'Cold War'.
Cartel de 'Cold War'.

En una escena, ella se distancia de todo lo que significa esta música y el jazz de Wiktor arrancándose a bailar 'Rock Around the Clock', de Bill Haley & His Comets, canción cuasi inaugural de la cultura juvenil a partir de los años cincuenta. Cuando Zula regresa a Polonia, ha dejado atrás los coros y danzas, e interpreta un mambo, música más bailable pero de procedencia no norteamericana... Pawlikowski desarrolla la accidentada historia de amor entre Zula y Wiktor a través de estos ritmos cambiantes para desembocar en uno de los finales más hermosamente desoladores del cine reciente.

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