ESTRENOS DE CINE

'Jurassic World. El reino caído': los dinosaurios de Bayona dan la talla

La nueva entrega de una de las sagas más exitosas de Hollywood, dirigida por J.A. Bayona, intenta salirse del cliché y corregir los peores defectos de su antecesora

Foto: Chris Pratt y Bryce Dallas Howard, en 'Jurassic World: el reino caído'. (Universal)
Chris Pratt y Bryce Dallas Howard, en 'Jurassic World: el reino caído'. (Universal)

¿Deberíamos mantenerlas vivas o acabar con ellas?, se preguntan una y otra vez los seres humanos que habitan 'El reino caído'; y aunque obviamente se refieren a las bestias prehistóricas protagonistas de la que a efectos financieros es una de las franquicias más exitosas de la historia de Hollywood, a estas alturas bien podrían estar hablando de las películas que la componen.

Desde que vio la luz con la estupenda 'Parque Jurásico' (1993), y mientras ganaba miles de millones en taquilla, la saga ha ido definiéndose de forma cada vez más flagrante por el estancamiento narrativo y la monótona repetición de un esquema argumental: un grupo de personas llega a una isla habitada por dinosaurios; los dinosaurios empiezan a arrasarlo todo; las personas luchan por sobrevivir, y vuelta a empezar. En ese sentido, es reseñable que ahora el director J.A. Bayona haya intentado introducir cambios en la fórmula.

La primera mitad de la película, eso sí, reproduce superficialmente la peripecia de 'El mundo perdido' (1997). La acción inmediatamente se traslada a Isla Nublar, adonde Chris Pratt y Bryce Dallas Howard regresan tres años después de sobrevivir a la bestial revuelta escenificada en 'Jurassic World' (2015) con una misión: ante la amenaza de un volcán a punto de entrar en erupción, deberán rescatar a los dinosaurios que aún viven en el lugar para que sean reubicados en otro pedazo de tierra. Inicialmente, la pareja ni siquiera sospecha algo que en cambio será inmediatamente obvio para cualquier espectador que o bien haya visto alguna de las películas jurásicas previas o bien tenga un mínimo de sentido común: que quienes los han contratado para llevar a cabo la supuesta operación de salvamento son figuras siniestras.

Chris Pratt se vuelve a encontrar con la velocirraptor Blue. (Universal)
Chris Pratt se vuelve a encontrar con la velocirraptor Blue. (Universal)

El ritmo que Bayona imprime a ese segmento inicial deja clara su impaciencia por salir cuanto antes de la isla e intentar liberarse así de las limitaciones dramáticas que lastraron entregas previas. Y lo hace a lo grande, a través de una deslumbrante persecución durante la que un grupo de personas huyen de los dinosaurios y los dinosaurios pelean entre sí mientras escupitajos de lava amenazan con aplastar a unos y otros, y que culmina en una angustiosa escena submarina.

La película comienza con una deslumbrante persecución durante la que un grupo de personas huyen de los dinosaurios

Y a partir de entonces, durante su segunda mitad, 'El reino caído' pasa a ser otra cosa: recuperando parte de la estética y la atmósfera que ya manejó en 'El orfanato' (2007), el barcelonés convierte la película en algo parecido a un relato de terror gótico en el que no faltan ni la mansión tétrica, ni la lluvia ominosa ni las paredes llenas de sombras y siluetas inquietantes, y en el que por fin los dinosaurios logran provocar el tipo de amenaza que los hizo famosos hace 25 años y que desde entonces se había echado en falta.

La película se convierte en un relato de terror gótico. (Universal)
La película se convierte en un relato de terror gótico. (Universal)

A lo largo de ambos segmentos, Bayona hace varias cosas inconfundiblemente bien. De entrada, se confirma como un hábil creador de tensión dramática. Asimismo, se muestra casi por completo desinteresado en hacer uso del tipo de métodos coercitivos para hacernos soltar la lágrima que convirtieron varias de sus películas previas en meros ejercicios de manipulación emocional. Y, por último, corrige algunos de los peores vicios de 'Jurassic World' (2015), principalmente su flagrante sexismo y su tendencia a acumular escenas de acción tan grandes como carentes de alma.

Bayona corrige el flagrante sexismo y el abuso de escenas de acción sin alma de la entrega anterior

Pero eso no evita que, exactamente igual que su más inmediata predecesora, 'El reino caído' sea una película del todo estúpida. Su argumento tiene tantos agujeros que podría usarse para escurrir espaguetis; y sus personajes tienen la testaruda costumbre de tomar las decisiones más tontas e ilógicas, y de dejarse embaucar por gente que no sería menos de fiar si llevara la palabra 'villano' tatuada en la frente, y de encontrar soluciones que solo logran empeorar los problemas.

Bryce Dallas Howard y Justice Smith, en 'Jurassic World: el reino caído'. (Universal)
Bryce Dallas Howard y Justice Smith, en 'Jurassic World: el reino caído'. (Universal)

Pese a que ambos problemas podrían haberse atenuado con ciertas dosis de sentido del humor, todo cuanto la película intenta aportar en ese sentido es un personaje secundario que pretende hacernos reír pero solo logra que deseemos verlo muerto.

Cartel de 'Jurassic World 2'.
Cartel de 'Jurassic World 2'.

En última instancia, eso sí, el lastre más pesado con el que carga 'El reino caído' es otro. Pese a todas las alteraciones genéticas que los malvados humanos tratan de efectuar con ellos y de la capacidad para pensar y sentir de la que Bayona intenta dotarlos, los dinosaurios siguen existiendo para poco más que pisotear, rugir, morder y destruir; y las reflexiones que esos bichos provocan sobre la idiotez que el hombre exhibe cuando juega a ser Dios son exactamente las mismas de siempre. En todo caso, a pesar de que eso sin duda aconseja una extinción asistida, que nadie se confunda: las películas jurásicas seguirán estrenándose regularmente, cada una de ellas un poco más innecesaria que la anterior, hasta que un enorme asteroide nos haga desaparecer a todos de la faz de la Tierra.

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