Críticas de cine: Ready Player One: Spielberg regresa con una apabullante distopía futurista
estrenos de cine

'Ready Player One': Spielberg regresa con una apabullante distopía futurista

El cineasta adapta al cine la novela juvenil de ciencia ficción de Ernest Cline, una historia de revolución en un mundo de realidad virtual que resulta ser una sucesión de referencias pop

Foto: Tye Sheridan es Wade en 'Ready Player One', la última película de Spielberg. (Warner)
Tye Sheridan es Wade en 'Ready Player One', la última película de Spielberg. (Warner)

En un momento de su carrera, Steven Spielberg empezó a dedicarse a dirigir dramas históricos serios como 'La lista de Schindler', 'Amistad' y 'Salvar al soldado Ryan'; y en otro momento posterior, declaró que no estaba seguro de ser capaz de volver a hacer una película que fuera puro entretenimiento palomitero. Después de eso ha ido llenando su filmografía de títulos vocacionalmente importantes como 'Múnich', 'Lincoln' o 'El puente de los espías', e incluso en sus incursiones en un género habitualmente más ligero como la ciencia ficción —'A.I. Inteligencia artificial', 'Minority Report' y 'La guerra de los mundos'— se ha mostrado particularmente ansioso por el estado del mundo y de horrores como el terrorismo. Pero, para bien o para mal, el niño que Spielberg lleva dentro nunca se hará mayor, y por si títulos como 'Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal', 'Las aventuras de Tintín' y 'Mi amigo el gigante' no bastaran para confirmarlo, aquí llega 'Ready Player One'.

Basada en el 'best-seller' de Ernest Cline, la película viaja a un futuro distópico en el que, para evadirse de su propia miseria, la mayor parte de la población pasa su tiempo inmersa en un universo virtual llamado OASIS. Su creador fue James Halliday (Mark Rylance), algo parecido a una mezcla entre Steve Jobs y Willy Wonka que volcó en el invento toda su frondosa obsesión por la cultura pop. Los visitantes a ese hiperespacio pueden, literalmente, hacer de todo: practicar escalada con Batman, o construir una réplica del Gigante de Hierro, o hacer esquí por las pirámides. En su tiempo conectados, entretanto, muchos usuarios se dedican a participar en una búsqueda diseñada por Halliday poco antes de morir. Quien se haga con el tesoro controlará ese mundo mágico. La búsqueda abocará a Wade (Tye Sheridan) y sus secuaces a una sucesión de carreras, batallas y enigmas que resolver mientras una oscura corporación amenaza con tomar el poder.

Para explicar mejor qué es OASIS y qué es 'Ready Player One' basta con describir una escena en la que cientos de coches, entre ellos el DeLorean de 'Regreso al futuro', la furgoneta de 'El Equipo A', el Batmóvil de 1960 y el Plymouth Fury de 'Christine' —conducido por Lara Croft— circulan a toda velocidad tratando de esquivar tanto al T-Rex de 'Parque Jurásico' como a King Kong. En otras palabras, el mundo en el que transcurre la película —y por tanto también la película misma— es una imparable sucesión de referencias a iconos de la cultura pop, algunas de ellas tan elaboradas o tan fugaces que un reproductor de Blu-ray y un mando a distancia harían falta para identificarlas todas. Eso hace que, hasta cierto punto, resulte inevitable contemplar la película como se contemplarían las páginas de un volumen de '¿Dónde está Wally?'.

Entre cita y cita, es cierto, Spielberg inserta apuntes sobre temas que le son predilectos, como las familias rotas, los niños perdidos y el miedo a la autoridad, y los adereza con observaciones sobre los peligros de nuestra obsesión presente por la tecnología y por usar las redes sociales para fingir ser alguien que no somos. En un momento de la película, el héroe descubrirá que la única manera de ganar es trascender su avatar y abrazar su yo de carne y hueso.

Spielberg habla de los peligros de nuestra obsesión presente por la tecnología y por usar las redes sociales para fingir ser alguien que no somos

Sin embargo, pese a defender esa tesis —que el mundo real importa tanto o más que OASIS—, la película no dota de verdadero empaque dramático a lo que les sucede a los personajes cuando no están conectado. Asimismo, Spielberg no se molesta en dotarlos de psicologías distintivas ni motivaciones concretas, quizá porque asume que el espectador sabrá entender que aquí la historia sirve a modo de mero vehículo de una veloz sucesión de imponentes persecuciones y tiroteos y elaboradas coreografías de acción que desafían las leyes de la gravedad y apenas nos dejan tomar aire.

Cartel de 'Ready Player One'.
Cartel de 'Ready Player One'.

En otras palabras, 'Ready Player One' sería algo parecido a un cubo gigante de palomitas: no proporcionan ningún nutriente, pero uno las consume con gusto. Y en ese sentido resulta irónico que una película tan obsesionada por el cuadro de honor de la cultura pop aporte tan pocas credenciales para acabar formando parte de él. ¿O es que alguien cree que en unos años nos acordaremos de alguna de sus escenas como seguimos acordándonos de E.T. curando a Elliot o de Indiana Jones corriendo delante de una gigantesca roca esférica?

Cine

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
8 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios