ESTRENOS DE CINE

'Sully': el heroísmo civil según Clint Eastwood

De apariencia tan discreta como su protagonista, 'Sully' se desvela como una potente reivindicación del factor humano en el milagroso amerizaje de un avión en el río Hudson

Foto: Fotograma de 'Sully', de Clint Eastwood.
Fotograma de 'Sully', de Clint Eastwood.

La hazaña de Chesley Sullenberg 'Sully', el comandante que logró amarar con éxito en el río Hudson, en su paso por Manhattan, después de que el impacto de una bandada de pájaros inhabilitara los motores del Airbus A320 que tripulaba, copó los titulares de la prensa mundial en enero de 2009. Sully salvó así la vida de las 155 personas que viajaban en ese vuelo de US Airways destino Charlotte (Carolina del Norte). Menos conocida es sin embargo la investigación a la que fue sometido este veterano piloto por parte de la Junta Nacional de Seguridad del Transporte para comprobar si su decisión había sido la más acertada o si, por el contrario, disponía de alternativas más prudentes como regresar al aeropuerto de origen en LaGuardia.

'Sully': el heroísmo civil según Clint Eastwood

'Sully' arranca con la imagen de un avión surcando el cielo de Manhattan y estrellándose contra un rascacielos. No tardamos en descubrir que se trata de una de las pesadillas que atormentan al protagonista que da nombre al filme desde que sufrió el accidente en el río, y vive pendiente de la investigación que dirima si su comportamiento fue o no el más adecuado dadas las circunstancias. Este prólogo también subraya hasta qué punto el amerizaje en el Hudson supuso para los neoyorquinos un reverso positivo al relato de los atentados del 11-S. La acción de Sully, en cierta manera, reescribía la historia de un avión a punto de chocar contra el 'skyline' de la ciudad para culminar esta vez en un final feliz. Por eso, la naturaleza heroica de la acción de Sully la reconocen en el filme antes que nadie los ciudadanos de Nueva York: el taxista que lo traslada al juicio, el dueño del bar de toda la vida que ha bautizado una bebida con su nombre, la trabajadora del hotel que lo abraza de forma espontánea...

Eastwood reivindica al comandante aéreo a partir del conflicto que supuso toda aquella investigación oficial. 'Sully' pone en evidencia la fragilidad de un relato heroico forjado en parte por la necesidad popular cuando un órgano de poder lo cuestiona por intereses políticos o económicos. En la encuesta en torno a lo acaecido en ese acuaizaje de emergencia, se opone la experiencia de un piloto que toma una decisión en base a sus conocimientos y circunstancias frente a los resultados que ofrece una simulación virtual de los hechos. El factor humano es la clave que acaba inclinando la balanza a favor de nuestro protagonista.

Pone en evidencia la fragilidad de un relato heroico forjado en parte por la necesidad popular cuando un órgano de poder lo cuestiona por intereses políticos o económicos

El dilema de un héroe enfrentado a una administración o una burocracia que le resulta hostil no es nuevo en el cine de Clint Eastwood. Incluso antes de que se pasara a la dirección, su personaje de Harry Callahan ya chocaba con la disciplina del departamento de policía en su inclinación de ejercer de (dudoso) justiciero. Y hasta cierto punto, el personaje de Sully no difiere tanto del protagonista de 'El francotirador', su anterior filme, centrado en la figura de Chris Kyle, el militar estadounidense que más personas mató en Irak. En ambos casos, Eastwood glosa a un profesional que destaca en su oficio y ante todo cumple con su deber. La diferencia que supone Sully respecto a tantos otros personajes de su carrera es que en este caso se trata de un héroe discreto y civil cuya gesta no implica un escenario de violencia. La elección además de Tom Hanks como protagonista convierte a este actor en la encarnación definitiva del héroe americano de aliento clásico. Como en 'El puente de los espías', de Steven Spielberg, también aquí hay una celebración del hombre que salva vidas sin apelar a la épica.

Eastwood construye un personaje con un sistema de valores a la vieja usanzaPero el heroísmo de Sully no radica, solo, en su capacidad de tomar y ejecutar una decisión acertada en una situación de emergencia. Su valor no se resume en esos 208 segundos que investiga la Junta de Seguridad y ponen en jaque su carrera y su reputación. Eastwood construye un personaje con un sistema de valores a la vieja usanza. Sully saluda a la dependienta del quiosco del aeropuerto por su nombre, y reclama, como único favor en el hotel que lo acoge tras el accidente, si le pueden llevar el traje a la tintorería porque necesita ponérselo al día siguiente. En el momento del accidente, es el último en abandonar el avión tras comprobar meticulosamente que no queda nadie a bordo. Sully asume su responsabilidad sin aspavientos y cumple con su deber sin renunciar al trato humano.

Cartel de 'Sully'.
Cartel de 'Sully'.

Aunque la dramatización del proceso devenga un tanto simplona en su dibujo de dos bandos contrapuestos y una resolución que reafirma con subrayados el heroísmo del protagonista (el Sully real ha declarado que en ningún caso la Junta fue tan hostil), la película de Eastwood también resulta ejemplar en su sobria y a la vez potente exposición de lo sucedido en el Hudson. A la manera de 'El hombre que mató a Liberty Valance', de John Ford, la película vuelve a la narración de unos mismos hechos hasta encontrar el punto de vista adecuado que precisa quién se merece el calificativo de héroe. En la secuencia final, mientras la cámara cierra el encuadre sobre su figura sin dejar fuera de campo a su copiloto, Sully reivindica la labor de todos esos trabajadores, desde su colega en la cabina del avión hasta los conductores de los ferris que acudieron al rescate, que contribuyeron con su labor a que la historia del amerizaje en el Hudson tuviera un final feliz. El heroísmo civil como gesta compartida.  

Cine

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
4 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios