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Mario Moreno: una hagiografía
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Estreno de 'Cantinflas'

Mario Moreno: una hagiografía

El 'biopic' de Cantinflas celebra el mito al tiempo que evita los momentos más espinosos en la vida del popular actor mexicano

Foto: 'Cantinflas'.
'Cantinflas'.

¿Quién fue Mario Moreno, el actor que convirtió al personaje de Cantinflas en un mito nacional mexicano? La película firmada por Sebastián del Amo y protagonizada por Óscar Jaenada no responde en ningún momento a esta pregunta. 'Cantinflas' encaja al dedillo en el patrón de 'biopic' hagiográfico que encadena una serie de hitos importantes en la vida del personaje retratado sin escarbar en ningún momento más allá de la superficie de la historia oficial.

Mario Moreno 'Cantinflas' arrasó durante años en las carteleras de los países de habla hispana, pero solo protagonizó un título significativo fuera de las fronteras de su país, 'La vuelta al mundo en 80 días', de Michael Anderson, una de esas grandes producciones de los cincuenta con cuya espectacularidad los productores querían compensar el declive del cine de Hollywood ante el imparable éxito de la televisión. 'Cantinflas' arranca con unos créditos animados, a la manera de la película que adaptaba la famosa novela de Julio Verne producida por Mike Todd, un empresario teatral de éxito que, entre otros logros, inventó el Cinerama, ese formato de pantalla más ancho que la vida, configurado a partir de tres proyecciones simultáneas. Con una visión igualmente megalómana, Todd ideó 'La vuelta al mundo en 80 días' como la película de aventuras definitiva, un entretenimiento colosal rodado en 70 mm que contaba con cameos estelares de actores y actrices de países varios.

Tráiler de 'Cantinflas'

Lluviosa y fangosa Veracruz

La producción de 'La vuelta al mundo en 80 días' puntúa este 'biopic' de Cantinflas. El filme se inicia con el proyecto de Todd (el pelucón que le han colocado a su intérprete, Michael Imperioli, es un puñetazo en la cara para cualquier fan de 'Los Soprano') de contratar al que ya por entonces se consideraba el Charlot latinoamericano. Y culmina con la entrega del Globo de Oro a Mario Moreno por su participación en la película. El proceso de producción de la misma se alterna con los 'flashbacks' que nos retrotraen a los inicios de su carrera. Tras el prólogo en la soleada y lujosa Los Ángeles de los cincuenta, llega el 'flashback' a la oscura, lluviosa y fangosa Veracruz de 1931 para reseguir los primeros pasos del actor. Moreno hizo sus pinitos como boxeador y torero antes de convertirse en cómico, mientras se ganaba la vida barriendo los suelos de un teatro de barraca.

El 'biopic' despliega la típica narrativa del triunfador que empieza desde abajo. Su talento innato se desvela por casualidad cuando le toca improvisar un pequeño número en el teatro. Ya en México DF, en otro modesto teatro de feria, crea el personaje de Cantinflas, el pelado que se ganó la fama popular por el desparpajo con que afrontaba todas las calamidades de la vida y por la autenticidad con que mantenía la jerga y los giros propios del México de barrio. Su genio propicia el éxito de su carrera a pesar de los prejuicios de los profesionales del mundillo, que lo miraban por encima del hombro, y de aquellos que querían reprimir su espontaneidad y gracia para las réplicas improvisadas y las retruécanos populares.

El 'biopic' despliega la típica narrativa del triunfador que empieza desde abajo. Su talento innato se desvela por casualidad

No hay espinas ni lados oscuros en esta biografía de Mario Moreno. El único momento dramático ligado a su intimidad es de sobras conocido: la incapacidad del matrimonio Moreno-Ivanova para tener hijos. El director adorna la escena en que Valentina Ivanova (Ilse Salas) se lo comunica a su esposo con música triste de bolero y una tormenta tan sonada como el supuesto dolor que sienten los personajes. La originalidad o el riesgo en la puesta en escena brillan por su ausencia en esta producción de hechuras clásicas y por momentos un tanto rancias.

La esposa de Moreno también protagoniza el típico episodio en que le reprocha al ya célebre actor que se haya dejado arrastrar por la vacuidad de la fama y haya olvidado sus orígenes. El personaje, por supuesto, acaba recapacitando. El filme termina justo con la entrega del premio en Estados Unidos, y así evita entrar en asuntos más peliagudos, como el de la adopción del hijo, los flirteos con el poder político o la dimensión aleccionadora de muchas de sus películas.

El film termina justo con la entrega del premio en Estados Unidos, y así evita entrar en asuntos más peliagudos como el de la adopción del hijo

Óscar Jaenada sale airoso del reto de ser el actor español que da vida a unade las figuras mexicanas más internacionales. En la misma película se ofrece una buena excusa para justificar que un extranjero interprete a tal héroe nacional. Cantinflas triunfó internacionalmente como Passepartout, el acompañante de Phileas Fogg, un papel que todo el mundo consideraba 'a priori' que debía interpretar un francés. Jaenada ha demostrado su capacidad camaleónica en anteriores ocasiones, como en el poco inspirado 'biopic' de Camarón de la Isla, por ejemplo.

Aquí cumple más como imitador de primera que como intérprete dramático. Su logro consiste en mimetizar de forma cuasi perfecta el acento, el deje, la gestualidad, el juego de piernas... tan identificativos del personaje, más que el de adentrarse en su psicología. Jaenada imita al ídolo pero no interpreta a ninguna persona. Porque poco ofrece la película más allá de la copia del Cantinflas público que todos tenemos en mente.

¿Quién fue Mario Moreno, el actor que convirtió al personaje de Cantinflas en un mito nacional mexicano? La película firmada por Sebastián del Amo y protagonizada por Óscar Jaenada no responde en ningún momento a esta pregunta. 'Cantinflas' encaja al dedillo en el patrón de 'biopic' hagiográfico que encadena una serie de hitos importantes en la vida del personaje retratado sin escarbar en ningún momento más allá de la superficie de la historia oficial.

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