La crisis de los refugiados llega al cine
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'dheepan' inaugura seminci

La crisis de los refugiados llega al cine

Jacques Audiard abre la competición fuera de concurso con su drama sobre una familia que huye de la guerra civil de Sri Lanka y termina en los suburbios parisinos

Foto: Fotograma de 'Dheepan', de Jacques Audiard
Fotograma de 'Dheepan', de Jacques Audiard

En el cine suele ocurrir que la realidad se mezcle con la ficción. Que los límites entre ambos se fundan para que el espectador se plantee dónde termina uno y empieza el otro. En la nueva película de Jacques Audiard, 'Dheepan', uno no sabe cuánto de lo que vemos es una historia inventada por el director junto a su guionista de referencia, Thomas Bidegain, y cuánto es la experiencia real de su actor protagonista, Jesuthasan Antonythasan.

El filme, con el que Audiard logró su ansiada Palma de Oro en Cannes, sigue la experiencia de un refugiado que huye de la guerra civil en Sri Lanka para acabar en un suburbio parisino donde se encontrará con otra guerra, la de las bandas mafiosas de la ciudad. Lo curioso del caso es que el propio Antonythasan vivió esa misma situación, luchando con 16 años al lado de los Tigres Tamiles en el conflicto, un grupo militar separatista que se oponía al gobierno. Entre 1983 y 2009 se estima que murieron entre 80.000 y 100.000 personas

El actor, que ha acudido a Valladolid, para presentar la película que inaugura la Seminci, ha contado a El Confidencial que el personaje de 'Dheepan' ya estaba escrito cuando él llegó al proyecto: “Audiard buscaba la mejor opción para interpretar a su protagonista, así que cuando le conocí y vi el guion vi que era lo mismo que me ocurrió cuando salí de mi país. Para mí fue muy fácil entender el personaje ya que había sido también mi día a día”.

Hay que hacer muchas películas, muchos libros y escribir mucho sobre los refugiados, porque el mundo no sabe qué está pasando

Jesuthasan Antonythasan sigue denunciando y recordando la situación de su país a través de su trabajo como escritor y considera que obras como esta son muy necesarias en el contexto actual para que la gente entienda el drama de los refugiados, que actualmente ha vuelto al foco mediático por la situación en Siria. "Jacques Audiard siempre dice que 'Dheepan' es una película romántica, pero habla del problema de los refugiados. Hay que hacer muchas películas, muchos libros y escribir mucho sobre los refugiados, porque el mundo no sabe qué está pasando, los gobiernos sí, pero la gente sigue sin saberlo”, censura.

Seis años después del fin de la guerra Antonythasan sigue sin poder volver a su país, ya que sus escritos en contra de las autoridades le han marcado de por vida. “Ahora ya no hay guerras ni bombas, pero no hay libertad para escribir, así que no puedo regresar, no me lo permiten. Ojalá algún día, si cambia la situación, pueda volver.

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El equipo de 'Dheepan' posa con la Palma de Oro en Cannes (Reuters)

A pesar de venir a presentar la película el actor no olvida su lado más militante cuando se le pregunta por el drama actual de los refugiados, que en su opinión sigue siendo el mismo que cuando él huyó de Sri Lanka en una odisea de cinco años hasta que terminó en Francia gracias a un pasaporte falso que le permitió conseguir asilo político. En todos los países por los que pasó tuvo “malas experiencias con la policía” e incluso estuvo en la cárcel. “No es fácil”, reconoce.

Para Jesuthasan Antonythasan uno de los principales problemas es que la gente del país de acogida sigue mirando a los refugiados como “criminales” que van a “robar su dinero”. “La gente me miraba raro porque soy de un color diferente y no se querían mezclar conmigo. Y ese es el problema para los refugiados, no sólo personalmente, sino para poder vivir”, explica.

De niño soldado a presentar 'Dheepan' enfundado en un esmoquin en pleno Festival de Cannes, aunque él siga sin considerarse un actor, sino alguien que siente que no pertenece a ningún sitio y en el que “el dolor sigue estando desde que era niño”. La historia de Dheepan tiene un final feliz, la de Antonythasan sigue siendo “cada día una aventura, todo problemas”. Su realidad ha superado a su propia ficción.

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