'twin peaks', la serie de culto que cambió todo

25 años buscando al asesino de Laura Palmer

La ficción de David Lynch y Mark Frost rompió moldes y consiguió que las series apostaran por contenidos más adultos. El año que viene se estrenará la segunda parte de esta obra de culto

Foto: Fotograma de 'Twin Peaks', serie que cumple 25 años
Fotograma de 'Twin Peaks', serie que cumple 25 años

Hace 25 años los acordes compuestos por Angelo Badalamenti sonaron por primera vez para presentarnos el pueblo de Twin Peaks. Una localidad aparentemente idílica de la América profunda donde todo el mundo guardaba secretos. Desde los títulos de crédito la serie de David Lynch y Mark Frost conseguía una brutal conexión con el espectador, al que ponía en alerta con sus imágenes de un pueblo industrial.

Y eso que todavía no se había abierto la bolsa de plástico que contenía su cuerpo, el de la protagonista ausente. ¿Quién mató a Laura Palmer? Se preguntaban los millones de espectadores que convirtieron la serie de la ABC en un fenómeno de culto. Un cuarto de siglo después la pregunta sigue más vigente que nunca, y más desde que Lynch anunciara una vuelta de la ficción para el canal de cable Showtime. Finalmente el director de El hombre elefante no se pondrá al frente del proyecto por problemas con la cadena, tal como anunciaba en su cuenta oficial de Twitter: "Me voy porque no se ha ofrecido suficiente dinero para hacer el guion que yo sentía que tenía que hacer". Twin Peaks regresará, pero sin su alma mater al frente.

Ya se lo dijo la propia Laura Palmer al agente Cooper en uno de los momentos más recordados de Twin Peaks: “Te veré dentro de 25 años”. Y con ella volverá un lugar donde habitan las peores pesadillas, rodeadas de enanos bailarines, gigantes, espíritus y misteriosas habitaciones rojas. Algo tenía ese pueblecito para que tanto tiempo después sigamos echándolo de menos.

Para Carmen Viñolo, autora del ensayo Twin peaks, fuego camina conmigo (Quarentena ediciones), esto se debe a que la serie consiguió crear un universo propio lleno de “personajes fascinantes, mezcla de géneros y un guion y una dirección excepcionales”. “Se trata, sin duda, de una de las mejores series que se ha hecho jamás. Mark Frost y David Lynch consiguieron llevar la experimentación al mundo de la televisión, algo inaudito hasta la fecha. Además, se atrevió a abordar temas sociales como el abuso a menores, que Lynch retomó de forma más descarnada en su película Twin Peaks, Fire Walk with Me”, cuenta la autora a El Confidencial.

'Es una de las mejores series que se han hecho jamás. Mark Frost y David Lynch consiguieron llevar la experimentación al mundo de la televisión'

Todos estos logros en una cadena en abierto, que acabó cancelando la serie tras dos temporadas a pesar de un fenómeno fan que incluso buscaba en los contenedores de basura de los estudios páginas desechadas de los guiones. La calidad del producto derribo muchos prejuicios, como recuerda Carmen Viñolo: “El éxito de Twin Peaks es muy significativo, pues desde el poder de las productoras y las cadenas a veces se tiene la idea de que el público es idiota, y de que hay que programar banalidades o directamente basura, porque eso es lo que gusta, lo que se ve. Esto es algo totalmente absurdo. La gente aprecia lo bueno, es más, me atrevería a decir que el público es adicto a lo bueno. De ahí, el éxito de Twin Peaks, o de otras series como Los Soprano o Mad Men. Además, lo bueno, la calidad, trae beneficios, ya sea en su momento o posteriormente, a base de royalties”.

Sin 'Twin peaks' no hay 'Mad men'

 “Abrimos de una patada algunas puertas”, dijo en una ocasión el guionista de la serie, Mark Frost. Más que algunas, todas las que cerraban la posibilidad de que un producto destinado al consumo desde el sofá de tu casa pudiera ser inteligente y arriesgado. “En los años ochenta las series que proliferaban en la pequeña pantalla se reducían a culebrones, series de acción tipo El equipo A y a sitcoms familiares con moralina al final de cada episodio. Algunas de ellas eran entrañables, sí, pero no iban más allá. Lynch y Frost se atrevieron a ir más lejos, tenían la intención de hacer algo realmente interesante. También tuvieron la suerte de que la ABC era la cadena con menos audiencia entonces y, debido a esta situación de desventaja, los ejecutivos se arriesgaron y dieron el sí al proyecto”, recuerda Carmen Viñolo.

No sólo en los productos de la época, la importancia de Twin Peaks se dejó notar en todas las series que se estrenaron desde entonces, y que han derivado en la actual época dorada de la televisión norteamericana.

“La influencia de Twin Peaks ha sido extensa. En la forma, algunas series se dedicaron a desguazarla y a tomar las piezas que más le convenían. Por ejemplo, Doctor en Alaska tomó su escenografía; Mujeres desesperadas, el lado oscuro de un vecindario aparentemente idílico. Mientras que The Wire, Deadwood, Los sopranos, Carnivàle o Mad Men tomaron su fondo, es decir, siguieron el espíritu innovador y la voluntad de calidad de Twin Peaks”, argumenta Viñolo.

El año que viene volverán a jugar con nuestros miedos en una segunda parte que tendrá que demostrar que todavía hay mucho que descubrir sobre ese pueblo perdido de EEUU, aunque no sea de la mano de David Lynch.

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