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El Ministerio de Cultura acaba el año sin saldar su deuda con los productores de cine
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impago y nuevas subvenciones para evitar fraudes

El Ministerio de Cultura acaba el año sin saldar su deuda con los productores de cine

La reunión entre los productores y el ICAA no logra desatascar el conflicto. El Ministerio de Cultura opta por el prorrateo

Foto: Enrique González Macho y José Ignacio Wert (EFE)
Enrique González Macho y José Ignacio Wert (EFE)

A vueltas con la financiación del cine. Representantes del ICAA y de los productores se reunieron esta semana en Madrid con varios temas encima de la mesa; entre ellos, uno especialmente delicado: el ICAA, rama cinematográfica del Ministerio de Cultura, aún debe cinco millones de euros a los productores en ayudas a la amortización de películas estrenadas en 2012. En ese campo, la reunión no fue fructífera. La deuda no se saldó y el Ministerio de Cultura ya habla de prorrateo: de los 37,5 millones de euros adjudicados vía subvención, se pagarán en unos días 32,5 millones, y ahí podría zanjarse el asunto si no cae una partida milagrosa del cielo en 2015.

¿Y qué es eso del prorrateo? El presidente de la Academia de Cine, Enrique González Macho, lo explicó a El Confidencial hace unos meses: “Si tienes que pagar 100 millones a los productores y hay solo 80 que repartir, pagas a cada uno 8 millones en vez de los 10 que habría que pagar. Eso es malo y te deja con un descubierto importante, además crearía una desconfianza bancaria muy fuerte”.

En efecto, más allá de la cantidad en concreto, se trata de un problema grave porque afecta a la credibilidad del sistema de producción/ayudas: hablamos de un dinero que los productores pidieron anticipadamente a los bancos... con la seguridad de que el Ministerio de Cultura acabaría pagando su deuda. Pero no ha sido así.

La Secretaría de Estado de Cultura se comprometió a liquidar la deuda antes de final de año. “Esa partida vendrá de cantidades que no se van a ejecutar o de remanentes, hay convocatorias de ayudas que no cubren con lo presupuestado”, contaron fuentes de la Consejería a este periódico en el mes de septiembre.

No obstante, visto que el año terminaba y el dinero no aparecía, el Ministerio de Cultura escenificó hace unos días el prorrateo al jactarse en un comunicado de haber liquidado el 87% de la deuda con los productores: “Con esta cuantía [32,5 millones], se pagará el 87% del importe máximo que cada película pudiera percibir, según la horquilla económica que presentan los diversos requisitos de estas convocatorias”.

A vueltas con las subvenciones

Otro de los temas tratados esta semana por los productores y el ICAA tiene que ver también con las subvenciones, pero no con su financiación, sino con sus modalidades. A mitad del año que viene cambiará el sistema de ayudas públicas. Ahora mismo hay dos grandes tipos de subvenciones a la producción de películas: amortización (que se cobra en función del resultado en taquilla y que representa el grueso de las ayudas) y proyecto (centradas en el cine independiente y previas a los rodajes). Pues bien, en unos meses desaparecerán las ayudas a la amortización y se otorgarán únicamente ayudas a proyecto (aún no está claro si se dividirán o no por tipo de proyecto).

Colom habla de montar un sistema "riguroso" que evite las "aventuras" y las "picarescas". Traducimos picarescas: no es ningún secreto que, pese a basarse en un criterio tan objetivo como los resultados en taquilla, las ayudas a la amortización tenían agujeros legales; de la creación de productoras fantasma a la autocompra de entradas para alcanzar el mínimo exigido en taquilla. "Esa posibilidad desaparecerá con el nuevo modelo, que no tendrá en cuenta las entradas vendidas", zanja Colom.

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