la actriz escribe sus memorias

Sophia Loren, de la guerra a la mortadela

La actriz escribe sus memorias y recuerda su infancia en plena Segunda Guerra Mundial y su ascenso al estrellato, Oscar incluido

Foto: Sophia Loren en 1959 (CC)
Sophia Loren en 1959 (CC)

Una auténtica ‘mamma’ italiana recibe en su casa a su numerosa familia. Lleva cocinando todo el día ‘struffoli’ para ellos y puliendo todo para que esté perfecto. Cuando llegan sus nietos olvida las tareas y se sienta con ellos a ver una película de dibujos animados. El filme elegido por los pequeños es Cars 2. Los niños emocionados piden a su abuela que ponga la voz a uno de los personajes, Mama Topolino.

La matriarca interpreta el personaje y pone muecas mientras sus nietos se parten de risa. Una estampa de anuncio de turrón, casi sacada de un filme de Hollywood. Pero es que quien cuenta esta escena es una estrella de Hollywood. Una de las más fulgurantes que ha habido: Sophia Loren.

Sophia Loren recuerda en sus memorias su dura infancia durante la Segunda Guerra Mundial, pero también su ascenso al estrellato y su relación con actores como Cary GrantLa artista italiana repasa su vida en Sophia. Ayer, hoy y mañana (Lumen). Comienza desde la felicidad del presente, con sus nietos durmiendo en su propia casa, pero pronto abrirá una caja de recuerdos que le llevará a una infancia que pasó rápido por el estallido de la guerra.

Como si de una caja de pandora se tratara, el baúl de los recuerdos de la actriz le hará recordar cómo su madre tuvo que renunciar a su sueño de ser artista por las exigencias de sus padres y por un embarazo no deseado, el de la propia Sophia Loren. Una niña feucha, apodada 'El palillo' a la que criarán sus abuelos.

Dos mujeres, de Vittorio De Sica

El palillo de Loren verá desde su pequeño pueblo, Pozzuoli, el auge de los nazis, y los bombardeos de una guerra que la empujó al hambre y la miseria. El racionamiento, las enfermedades, las noches durmiendo en los túneles evitando a la muerte. Todo ello contado en primera persona por una mujer que siempre fue asociada a la elegancia y el lujo de Hollywood.

Tras la guerra la fama

Cuando terminó la Segunda Guerra Mundial comenzó a crecer en Sophia Loren la pasión por el cine. En sus memorias recuerda cómo el cine de Hollywood comenzaba a llegar a italia y ella cayó enamorada de Tyrone Power en Sangre y Arena. "Me perdía en las miradas lánguidas de Jennifer Jones y Gregory Peck y soñaba con llegar a ser como ellos", la joven Palillo no sabía que sería igual o más grande que las estrellas que veía en italia.

Con la adolescencia comenzó a convertirse en una joven hermosa que ganaba concursos de belleza y que se trasladó a Roma para intentar hacerse un hueco en el mundo del cine. Intentaría hacer realidad sus sueños, pero también los de su madre, que le acompañó siempre en los comienzos de esta nueva aventura.

Su primera oportunidad vino de la mano de Mervyn LeRoy que le ofreció un pequeño papel en Quo Vadis?, y de ahí al estrellato. El título de estas memoriassus memorias, Ayer, hoy y mañana, homenajea a uno de los filmes que protagonizó con Vittorio De Sica, uno de los mejores realizadores de la historia del cine italiano y amigo de la actriz, que se acuerda de él en el libro, como lo hace de Marcello Mastroianni, una de las personas más cercanas y que más trabajó con ella, hasta doce filmes hicieron juntos: "Nuestra química nunca nos traicionó. La carrera para alcanzar el sol no habría sido tan intensa ni habria estado tan llena de satisfacciones sin Marcello", cuenta en su libro Loren.

La carrera para acanzar el sol no habría sido tan intensa ni habria estado tan llena de satisfacciones sin MarcelloLa actriz fue la musa de los mejores realizadores italianos, como Mario Monicelli, que le entregó uno de sus papeles más cómicos en La mortadela, la historia de una mujer atrapada en la frontera americana tras no poder pasar una mortadela por la aduana. Allí comenzará a familiarizarse con las costumbres yanquis como la propia Sophia tuvo que hacer en la vida real.

De entre todos los productores uno por encima de todos: Carlo Ponti, 22 años mayor que ella y el amor de su vida, con el que se casaría y al que todavía busca en su sofá de casa leyendo el periódico. Ponti y De Sica como productor y director le dieron a Sophia Loren el papel protagonista de Dos mujeres, que la convirtió en la primera actriz en ganar un Oscar en una lengua que no fuera el inglés.

Hollywood y los hombres

La parte más frívola de Hollywood también tiene cabida en la biografía de Sophia Loren, que no se corta un pelo en contar cómo medio 'Star System' cayó rendido a sus pies. Uno de los primeros fue Cary Grant, que le conquistó con sus buenos modales y su alegría de vivir. La actriz no se creía que una estrella como Grant pudiera invitar a cenar a una humilde italiana como ella, que consiguió que el galán le pidiera matrimonio e hiciera que la actriz se pensara su futuro al lado de Ponti.

Joan Collins y Sophia Loren en una imagen de archivo (CC)
Joan Collins y Sophia Loren en una imagen de archivo (CC)
Mucho peor parado deja a Marlon Brando, que coincidió con ella en el rodaje de La condesa de Hong Kong, de Charlie Chaplin. Brando actuaba como un ególatra que llegaba a la hora que le daba la gana y comía helado sin control hasta el punto de engordar tanto que pudo perder el papel. Chaplin le cantó pronto las cuarenta amenazándole con echarle del rodaje, pero ningún rapapolvo como el que la gata Sophia le echó cuando en un momento de la filmación Brando le metio mano.

"No te atrevas a hacerlo nunca más. Nunca más", gritó la mamma italiana al actor. Y cuando gritaba Sohpia Loren se paraba el mundo. Todavía lo sigue haciendo.

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