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El cine francés no traga con el IVA español
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HABLAN LOS CINEASTAS GALOS

El cine francés no traga con el IVA español

Directores y directivos del audiovisual galo critican la política cinematográfica española

Foto: El director Francois Ozon, a la izquierda, con los actores de su último filme durante el Festival de San Sebastián (Gtres)
El director Francois Ozon, a la izquierda, con los actores de su último filme durante el Festival de San Sebastián (Gtres)

Si hablamos de industria del cine europeo, todas las miradas se dirigen a Francia. Su cine disfruta de una envidiada mezcla de prestigio interno (una de las mayores cuotas de pantalla del mundo) y externo (tanto por el impacto mundial del Festival de Cannes como por la difusión internacional de su cine).

Una destacada representación de esta industria puntera desembarcará la semana que viene en Madrid para apoyar el festival Tu cita con el cine francés, mezcla de premieres y encuentros con directores e intérpretes como Christian Clavier, Laurent Cantet, Dolorès Chaplin, Audrey Dana, Robert Guédiguian y Ariane Ascaride, entre otros muchos.

Un momento ideal para saber qué opina el cine francés sobre la crisis industrial que vive el español y sobre las protestas contra medidas gubernamentales como subir el IVA de las entradas de cine al 21%.

“Es una lástima que el IVA sea tan alto en España. Las cifras y la experiencia son la prueba de que una tasa tan elevada disminuye la audiencia y, a largo plazo, no estoy segura de que sea algo bueno para la industria del cine”, cuenta a El Confidencial Isabelle Giordano, Directora General de UniFrance, poderosa rama exterior del cine francés, encargada de organizar festivales como el que se celebrará en Madrid del 16 al 19 de octubre y de apoyar a su representación en certámenes como la Mostra, la Berlinale, Toronto o Sundance.

Las comparaciones con el cine francés siempre son odiosas. Tanto a nivel recaudatorio como a nivel político, dada la enorme influencia de su lobby cultural sobre los sucesivos gobiernos galos, independientemente de su color político. Al mismo tiempo que las protestas de los artistas españoles no lograban que su IVA cultural dejara de ser el mayor de Europa, las de sus colegas franceses daban en la diana: el Ejecutivo de François Hollande bajó el año pasado su IVA cultural del 7% al 5% tras la insistente presión de su industria cultural.

“Es difícil determinar a día de hoy el impacto preciso de la disminución de la tasa del IVA en Francia, en cualquier caso una cosa es segura: el cine francés tiene buena salud, con una cuota de mercado del 46% para las películas francesas y 200 millones de entradas vendidas de media al año. Lo que ha sido realmente positivo ha sido la implantación de las entradas a 4 euros para los menores de 14 años, que han comprado 8 millones de entradas más en 6 meses”, cuenta Giordano, encargada de UniFrance, que forma parte del Centro Nacional de Cinematografía (CNC).

Pero no todos son protestas en Francia contra los impuestos a las entradas de cine. Hay una tasa, de hecho, que no solo es defendida con ardor, sino que es una de las claves de la fortaleza industrial de la cinematografía gala: el 11,5% del precio de cada entrada vendida sirve para financiar a las películas francesas a través del CNC, que también se nutre de una tasa a las televisiones.

El asunto, en realidad, va mucho más lejos: los taquillazos estadounidenses también sirven para financiar al cine francés. Esta es la clase de medida que ayuda a entender por qué EEUU lleva varias décadas queriendo acabar con la excepción cultural francesa, sin acabar de lograrlo, debido en parte a la efectividad política del lobby cultural galo.

Para rematar la función, la Directora General de UniFrance responde a la pregunta del millón: ¿Cuál es el secreto de la buena salud de la industria del cine en Francia? "Buenas películas, buenos directores y buenos actores. Un entorno institucional favorable y, sobre todo, que los franceses son verdaderos fans. Al fin del al cabo, es el país que vio nacer al cine”, zanja Giordano.

En otras palabras: el cine en Francia es un asunto de Estado.

Si hablamos de industria del cine europeo, todas las miradas se dirigen a Francia. Su cine disfruta de una envidiada mezcla de prestigio interno (una de las mayores cuotas de pantalla del mundo) y externo (tanto por el impacto mundial del Festival de Cannes como por la difusión internacional de su cine).

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