los actores redefinen su rol en la actualidad

Alfonso Sánchez: “En España se ha hecho mal cine durante mucho tiempo”

Actores, productores y directores, analizan y discuten sobre el futuro de la profesión en el nuevo, contexto de la industria audiovisual española

Foto: Dani Rovira y Alfonso Sánchez promocionando 'Ocho apellidos vascos'
Dani Rovira y Alfonso Sánchez promocionando 'Ocho apellidos vascos'

IVA cultural, caída en las subvenciones, ausencia de una ley de mecenazgo, retrasos en la nueva financiación… el mundo del cine vive una situación precaria que hace que haya que revisar los roles de los diferentes miembros del sector.

En este contexto, el ICAA, con el apoyo de la fundación First Team, ha organizado una jornada dedicada a redefinir la función del actor en una industria en constante cambio. Nuevos papeles y modelos de un sector en el que más de un 70% de sus profesionales se encuentran en el paro.

Desde una de las primeras charlas de la jornada, Assumpta Serna, presidenta de la Fundación First Team avisaba de que el intérprete tradicional ya no existe. Las nuevas formas de negocio y de financiación han dado lugar a una nueva figura que muchos no quieren aceptar.

Para la actriz es esencial que en estos momentos de crisis el actor forme parte activa del proceso creativo desde el comienzo de la obra, aportando su conocimiento e implicándose con ella hasta que llegue a las salas: “Hay que recuperar la figura del actor productor y del actor promotor. Promocionar el filme en los canales de televisión para trasladar la obra al público”. Una figura entre la que destacan nombres como Paco León, que revoluciona el sector con cada nueva película.

Hay que recuperar la figura del actor productor y del actor promotoAlgo que ya dominan en la industria americana y francesa y que aquí es, todavía, una asignatura pendiente.

Alfonso Sánchez responde perfectamente a esa nueva definición del actor actual, que él mismo define como “sin yate, sin vestir de Armani y con ganas de hacer cosas”. Conocido en la actualidad por su papel secundario en Ocho apellidos vascos (es uno de los amigos andaluces de Dani Rovira) Sánchez saltó a la palestra gracias a El mundo es nuestro, un proyecto nacido del crowdfunding en el que los directores invirtieron sus propios sueldos.

Sánchez intentó entrar en el mundo de la industria por las vías tradicionales, pero encontró un mundo en el que “no había forma de entrar en ningún sitio”. “En las Academias todo es muy férreo, no encontré un hueco en la industria. Tenían todo muy bien montado” apunta.

Sánchez colgó en Youtube unos vídeos protagonizados por él mismo y su compañero Alberto López y descubrió que la gente se interesaba por sus historias, por lo que decidió dar el salto con un largometraje que se enmarca en esa peligrosa etiqueta de “low cost” que se está convirtiendo en tendencia en el contexto industrial actual. Una nueva forma de hacer cine, con poco dinero y pocos medios de la que nadie se ha mostrado partidario en la mesa redonda.

Gonzalo Salazar-Simpson, productor de Ocho apellidos vascos, ha manifestado que esta democratización del sector no es beneficiosa para el productor al uso, aunque sí para aquellas figuras emergentes y el equipo creativo del filme. Una declaración que ha provocado al resto de asistentes, que han aclarado que nadie apoya un cine en el que, como apuntó Assumpta Serna, casi nadie cobra.

El crowdfunding tiene que ser una forma de meter la cabeza en la industria, pero nunca una alternativa a la forma de producción tradicionalLa propia Susana de la Sierra, directora del ICAA y moderadora del evento ha intervenido para declarar que se resiste a creer que este es el nuevo modelo: “Tiene que ser una forma de meter la cabeza en la industria, pero nunca una alternativa a la forma de producción tradicional”. Una máxima que ha compartido, desde su experiencia, Alfonso Sánchez, que cree que en un contexto de crisis económica y en las salas no hay otra forma de apostar por el cine, aunque asegura que no repetiría la experiencia.

Para el actor y director, nuestro cine tiene otro problema: “En España se han hecho durante mucho tiempo muchas malas películas. Porque para mí una mala película es una que no interesa al pública, y se han hecho muchas de esas”. Algo que ha influido mucho en la percepción del actor en la sociedad, al ser la cara visible de un proyecto, aunque también considera que esa situación está cambiando en la actualidad

Actores sin estatuto

Otro de los temas de la jornada fue la creación de un estatuto de artistas, que establezca unos derechos mínimos para los actores, que en la actualidad no gozan de las mismas garantías sociales que el resto de trabajadores españoles.

Uno de los máximos activistas en esta guerra es Iñaki Guevara, Secretario General de la Unión de Actores, que antes de pedir ayuda para el estatuto, también recordaba a Susana de la Sierra que es imprescindible una nueva Ley del Cine, la existencia de desgravaciones fiscales y la bajada del IVA cultural. La directora del ICAA se manifestó de acuerdo con Guevara y anunció que en los próximos días habrá buenas noticias respecto a las desgravaciones fiscales, que serán anunciadas con la nueva reforma.

Alfonso Sánchez, Assumpta Serna, Susana de la Sierra, Gonzalo Salazar-Simpson y Judith Colell
Alfonso Sánchez, Assumpta Serna, Susana de la Sierra, Gonzalo Salazar-Simpson y Judith Colell

De la Sierra quiso también desmitificar el tema de los incentivos: “Es lo que están haciendo en todos los estados, y es muy importante y necesario para un tipo de producciones. Pero también necesitamos diferentes tipos de apoyo público para producir diferentes tipos de cine. Hay otro cine que no entra ahí, el más pequeño. Necesitamos ayudas clásicas, de toda la vida, para estas propuestas más autorales, de presupuesto más reducido. El estado tiene que apostar por ese discurso cultural” apuntó.

La directora del ICAA también manifestó su apoyo a los actores en la creación del estatuto, aunque declaró que considera difícil su implantación en un futuro cercano debido a que implican “reformas normativas muy grandes”.

Iñaki Guevara defendió su discurso dando datos alarmantes sobre el estado de la profesión. El 77% de los actores no vive de su trabajo, el 55% no llegan al salario base y el 44% de los intérpretes jubilados necesitan ayuda para llegar a final de mes.

Esto se debe a que a los actores se les aplica las mismas fórmulas que al resto, cuando su profesión se encuentra marcada por la eventualidad.

Esta intermitencia en sus trabajos hace que sea muy difícil para ellos poder acceder al subsidio de desempleo, o que no puedan tener trabajadores sindicales, ya que hay que estar trabajando en el mismo lugar al menos seis meses, tiempo impensable para una producción cinematográfica.

Guevara propone seguir el modelo francés, que entre otras cosas considera que a partir de un mínimo de días trabajados, un artista ya puede cobrar el paro. 

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