Una película mutante para los X-Men
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ESTRENO DE LA NUEVA ENTREGA DE LA SAGA

Una película mutante para los X-Men

Lobezno, Magneto y compañía vuelven en una nueva entrega de la franquicia que junta a los protagonistas de todas las películas

placeholder Foto: Michael Fassbender en una escena de la película (20th Century Fox)
Michael Fassbender en una escena de la película (20th Century Fox)

Las sagas de superhéroes viven una época plagada de remakes, reboots, secuelas y demás palabrería creada por Hollywood para reavivar sus franquicias estrella. Algunas,como la trilogía de Batman de Christopher Nolan,dieron alas al género, mientras que otras como las decepcionantes Spider-Man de Marc Webb viven de las rentas del personaje de Marvel.

Los X-Men van a su rollo. Viven lejos de Disney y Marvel, en su escondrijo con la Fox. Las ansias de la productora de explotar el filón casi revientan la saga. La gente quedó muy decepcionada con X-Men: La decisión final, y con el spin-off sobre Lobezno que perpetró Gavin Hood.

Sin embargo, Mathew Vaughn consiguió hace tres años reactivar a los mutantes con un filme inusual. X-Men: Primera Generación fue una de las sorpresas del verano de 2011. Lo hizo sin aspavientos, con un reparto en el que sobresalían un Michael Fassbender y una Jennifer Lawrence que comenzaban a despuntar y a ser estrellas, y con una trama que jugaba a ser James Bond en plena Guerra Fría.

Los resultados en taquilla, sin ser apabullantes, dieron una sensación de confianza a la Fox, que para el nuevo episodio decidió tirar la casa por la ventana en vez de apostar por una línea continuista con lo que había creado Vaughn.

X-Men: Días del futuro pasado es una película mutante, como sus héroes. Un híbrido entre las tres primeras películas y la nueva línea emprendida hace tres años. No sólo su trama mezcla a los héroes de los primeros filmes con los nuevos, sino que son dos estilos diferentes de películas los que se fusionan, dando lugar a una película tan entretenida como prefabricada y alterada genéticamente.

Al frente de este cóctel Bryan Singer, el encargado de las dos primeras películas de la saga, que se desenvuelve mucho mejor en la espectacularidad de la parte del futuro, que en la trama del pasadoquedesaprovecha el contexto histórico y sus posibilidades,uno de los principales aciertos de su predecesora.

X-Men: Días del futuro pasado abre su historia presentando un futuro apocalíptico (con muchas similitudes al exterminio nazi que abrió dos de sus anteriores filmes) en el que los mutantes y todo aquel que les ayude, o que incluso pueda desarrollar alguna modificación en su genética es asesinado o recluido en campos de concentración. Sólo un grupo de X-Men resistey luchacontra esta situación, entre ellos encontramos viejos amigos como el profesor Xavier, Magneto o Lobezno.

Es al personaje de Hugh Jackman al que se cede todo el protagonismo en pos de dotar a la película de un aura más comercial, lo que quita importancia a dos personajes (y dos intérpretes) con mucho más potencial, como son los jóvenes Xavier (James McAvoy) y Magneto (Michael Fassbender). Se desaprovecha la química entre ambos y la rivalidad que se apuntó en Primera Generación.

X-Men: Días del futuro pasado funciona como un tiro, es divertida, no cansa y ofrece escenas de acción tan espectaculares como su inicio y, sobre todo, la divertida intervención de Quicksilver, personaje que también aparecerá (con el rostro de Aaron Taylor-Johnson) en la secuela de Los vengadores y que aquí se reserva el mejor momento de la función.

Se sigue echando en falta más mordiente. Un paso atrás respecto a lo conseguido por Mathew Vaughn, que revitalizóuna franquicia que ahora vuelve a correr el riesgo de autoparodiarse.

X-Men: Días del futuro pasado

Dirección: Bryan Singer

Nacionalidad: EEUU

Duración: 130 minutos

Género: Superhéroes

Intérpretes:James McAvoy, Michael Fassbender, Jennifer Lawrence, Nicholas Hoult, Ian McKellen, Patrick Stewart, Hugh Jackman

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