desmontando las teorías sobre la crisis

Las yayoflautas declaran la guerra a Wall Street

Shirley y Hinda tienen más de 80 años, sin embargo viajan a Nueva York pidiendo una explicación a los banqueros sobre la actual situación económica

Foto: Shirley y Hinda, las dos protagonistas de 'Two raging grannies'
Shirley y Hinda, las dos protagonistas de 'Two raging grannies'

El crecimiento económico de España se situará en el 1%. La OCDE mejora las previsiones de crecimiento del país. El PIB aumentará por fin este año… Crecimiento, crecimiento y más crecimiento. Esa es la receta que todos los países están imponiendo para salir de la crisis. ¿Y si esa solución sólo fuera un parche que salvara la situación durante un tiempo y nos volviera a conducir al mismo punto?

Esta pregunta, que los gobiernos de todo el mundo esquivan una y otra vez, es la que se hacen dos abuelas de más de 80 años en el documental Two raging grannies (Dos abuelas cabreadas), que se ha presentado en el Festival Documenta Madrid.

Dos abuelas cabreadas con un sistema consumista que pretende que todo se arregle a base de comprar y comprar. Shirley y Hinda empiezan a pensar en qué significa esa palabra: crecimiento, y cómo pueden los ciudadanos que no tienen dinero ni para pagar el piso ayudar a base de gastar dinero.

En busca de respuestas comienzan una aventura que las llevará de Seattle a Nueva York buscando que los principales banqueros y hombres de negocios les cuenten de una vez cúal es la solución a esta recesión.

Shirley y Hinda no son dos novatas en la provocación. Ambas forman partes de las Raging Grannies, la versión americana de los yayoflautas. Una asociación que defiende la paz y la protección del medio ambiente, y que en los últimos años han virado hacia la defensa de una economía más sostenible.

De hecho, Shirley ha sido detenida en más de 20 ocasiones por sus actividades. Una mujer de 90 años que siempre había obedecido lo que decían las clases gobernantes y que tenía una ideología muy conservadora hasta que se divorció. En ese momento abrió los ojos y decidió que había que luchar por lo que ella consideraba justo.

Shirley y Hinda comienzan formándose en conceptos básicos en economía para entender a qué se refieren las noticias cuando hablan de PIB y otros términos con los que siembran esperanza en la población. Para ello se apuntan como oyentes en la universidad de Washington y hablan con profesores que les abren los ojos con un ejemplo muy sencillo: no se puede crecer constantemente. Si un año creces el 5%, al siguiente el 5% y así constantemente, habrá un momento en el que hayas llegado al tope. No habrá más capacidad para crecer, ni más recursos, es como una bacteria dentro de un tarro. En ese momento la situación volverá a ser la actual. Un momento que ambas abuelas comparan con la Gran Depresión americana.

El producto interior bruto no dice nada sobre educación, sanidad, seguridad o la integridad de nuestros cargos públicosEl viaje de estas yayoflautas para buscar una respuesta se pone en contraste en el documental con las hordas de gente que viajan a Nueva York con la simple intención de gastar su dinero en compras inútiles. “Hay que gastar para que vayan mejor nuestras empresas”, dice Obama en un momento del documental.

Ese discurso del presidente queda en evidencia cuando las dos ancianas escuchan en Youtube otro dado por Kennedy en el que se pone en duda la importancia del PIB de un país: “El producto interior bruto no dice nada sobre educación, sanidad, seguridad o la integridad de nuestros cargos públicos”.

Revolución en Wall Street

Estas dos ancianas aprenden economía en tres básicas lecciones, y gracias a ellas el espectador conoce algo mejor los entresijos de esta crisis que llena los periódicos de noticias sobre paro y desahucios.

En sus clases acaban entrando en contacto con Joshua Farley, doctor en Ecological Economics (algo así como economía sostenible), que les da los tres pasos principales que todo país debería seguir si quiere avanzar sin volver a caer:

1. No usar energías renovables más rápido de lo que se regeneran.

2. No poner "basura" en el sistema más rápido de lo que puede ser absorbida.

3. No usar recursos no renovables más rápido de lo que se desarrollan sustitutos.

Para Farley hay que cambiar el chip de nuestra sociedad. No todo se debe basar en la cantidad de crecimiento, sino en las mejores en nuestra calidad de vida. Que un país crezca un 2% no hará que su sistema educativo sea mejor.

Shirley y Hinda, dos abuelas cabreadas
Shirley y Hinda, dos abuelas cabreadas
Shirley y Hinda abren los ojos y comienzan a llamar a todos los bancos y empresarios que dominan el mercado para contarles que todo este tiempo han estado equivocados respecto al crecimiento. Por supuesto nadie les coge el télefono. El tesón de estas activistas va mucho más allá y consiguen comprar dos entradas para la Cena de Wall Street. Un evento donde todos los cabecillas de la bolsa americana se vanaglorian de lo bien que va todo y lo solidarios que son.

Shirley interrumple la presentación en la cena para poder preguntar sobre el crecimiento, para que alguien le expliqué de una vez por qué estamos todos tan obesesionados con crecer y crecer. Las dos ancianas son amenazadas e invitadas a abandonar la tranquila cena, no quieren a alguien que les amargue su fiesta.

Two raging grannies ofrece muchas preguntas, pero ninguna respuesta. Es probable que estas dos heroínas mueran sin saber por qué era tan importante el PIB o sin ver si todos sus esfuerzos han servido para algo. Ellas siguen intentándolo, como demuestra el final del filme en el que se ve a un grupo de ancianos tomar el campus de la Universidad de Washington para dejar un mensaje claro:

"El crecimiento económico no es la solución, es el problema"

Cine
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