En el mundo de los ciegos, Ender es el rey
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estreno de 'el juego de ender'

En el mundo de los ciegos, Ender es el rey

La adaptación de la novela de Orson Scott Card llega a las pantallas dispuesta a romper la taquilla y con un reparto de lujo en el que destaca Harrison Ford

Foto: Asa Butterfield y Harrison Ford en El juego de Ender
Asa Butterfield y Harrison Ford en El juego de Ender

Las sagas cinematográficas para jóvenes vivieron un momento de pánico cuando Harry Potter y Crepúsculo estrenaron sus últimos capítulos. Las productoras tenían que buscar sustitutas rápidas para convertirse en la serie de películas de referencia para niños y adolescentes. Tras un par de intentonas con resultados nefastos (tanto a nivel comercial como de calidad), Hermosas Criaturas y Cazadores de sombras, ha llegado El juego de Ender para demostrar que se puede presentar un producto digno y entretenido para satisfacer a toda la familia y además intentar forrarse por el camino.

El juego de Ender plantea un mundo en el que, tras un ataque alienígena, los niños son reclutados como soldados al ser los más aptos para combatir contra el enemigo y en el que la figura de Ender resurgirá como un héroe de forma inesperada.

Gavin Hood, el director y guionista de la película, acierta al introducir directamente en el tema y no necesita realizar la tópica introducción del personaje con su familia, su pasado, su entrada en la academia… y entra en harina pronto. Tras una espectacular escena en la que se nos muestra la primera lucha contra los ‘insectores’ vemos a Ender en plena escuela militar y demostrando sus aptitudes ante sus maestros. Una decisión que el propio realizador confesó a El Confidencial que fue una de las más complejas de tomar, pero que sin embargo se antoja ahora como una de las más acertadas.

La película engancha, se muestra entretenida, con ritmo y con escenas de acción visualmente muy llamativas, como aquellas con gravedad cero en los entrenamientos de los jóvenes. Mientras divierte a los chavales Hood ofrece al espectador adulto píldoras que elevan el filme por encima de los productos medios de entretenimiento. Niños soldados, reclutamiento obligatorio, guerra contra el diferente… temas que serán mejor entendidos por los padres que por los niños y que alimentan la historia.

Si encima tienes un reparto de lujo para levantarte cualquier frase imposible todo marchará como ruedas. Harrison Ford, Ben Kingsley, Viola Davies… todos al nivel que se espera de ellos, a lo que hay que sumar a dos jóvenes promesas por las que los directores de Hollywood se comienzan a pelear. Asa Butterfield, que consigue dotar a su protagonista absoluto de profundidad y transmitir la indecisión de Ender, y Hailee Steinfeld, que tras Valor de Ley vuelve a demostrar una naturalidad y carisma extraño para su edad.

Por desgracia la película no termina de rematar por culpa de un giro de guión (achacable a la novela de Orson Scott Card) que aunque resulte impredecible hace que el filme no tenga ningún clímax, y uno tenga la sensación de que se ha perdido la mejor parte por un truco tramposo de la historia. Poco ayuda que para cerrar la trama el espectador acuda a un canto por la igualdad forzado y pretencioso que no casa con el resto de película. Algo que es doblemente extraño teniendo en cuenta que Scott Card es conocido por sus comentarios homófobos en contra del matrimonio homosexual, al que acusa de estar destruyendo la democracia.

El juego de Ender se ha convertido, en una temporada llena de películas para adolescentes, en un tuerto en un mundo de ciegos. Una película que, lejos de ser redonda, destaca y divierte. Algo que cada vez parece más difícil. Ahora la taquilla tendrá la última palabra sobre si Ender sigue jugando o se queda en el banquillo para las próximas entregas.

El juego de Ender

Director: Gavin Hood

Género: Ciencia Ficción

Duración: 114 minutos

Nacionalidad: EEUU

Reparto: Asa Butterfield, Hailee Steinfeld, Harrison Ford, Ben Kingsley, Viola Davies

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