El traficante, la stripper y el barroco tardío
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estreno de 'somos los miller'

El traficante, la stripper y el barroco tardío

Jennifer Aniston, princesa de la comedia romántica mainstream, completa su conversión en reina de la comedia escatológica comercial sin perder los papeles

Foto: Fotograma del filme
Fotograma del filme

Esta es la historia de un traficante de hierba de clase media (Jason Sudeikis). Un tipo que empezó vendiendo marihuana en la universidad y lo ha convertido en un cómodo modo de vida (en principio). Pequeñas ventas urbanas a clientes habituales. Mucho dinero y poco riesgo. Hasta que unos gamberros se cruzan en su camino, pierde todo su dinero y se ve obligado a transportar un gran cargamento de hierba de México a EEUU para saldar sus deudas. Lo hará bajo el camuflaje de unas vacaciones familiares de ensueño. Para ello tendrá que formar una falsa familia, los Miller, compuesta por un padre traficante (él mismo), una madre stripper (Jennifer Aniston) y dos hijos adolescentes (una rebelde Emma Roberts y un ingenuo Will Poulter). Hasta aquí la sinopsis de Somos los Miller.

Si todo esto les suena un tanto enrevesado, es porque lo es. Lo que no es algo malo necesariamente, aunque aquí lo sea en parte. No hay más que resumir Somos los Miller en una frase para darse cuenta del tipo de barroco al que nos enfrentamos: Una comedia escatológica de carretera sobre un traficante de drogas y su (falsa) familia disfuncional. O algo. Entre el más difícil todavía y el no va más del abigarramiento.

Hombres incapaces de madurar, familias excéntricas, chistes escatológicos, drogas por un tubo...

Como si los creadores del filme hubieran decidido mezclar las premisas de unas cuantas series de éxito (Breaking Bad, Weeds) con los tendencias (¿tics?) de la lucrativa comedia gamberra contemporánea (hombres incapaces de madurar, familias excéntricas, chistes escatológicos, drogas por un tubo). O la clásica paradoja de la multiplicación de elementos que resta en lugar de sumar.

Pero no todoson malas noticias en Somos los Miller. La clave está en olvidarse de todo lo que gira alrededor de la ideamás jugosa: la creación de una falsa familia cuyos miembros no se aguantan pero se ven obligados a convivir a causa de las circunstancias. Lo que, si lo piensan, vendría a ser la definición de una familia disfuncional realde toda la vida. Ahí reside la fuerza cómica de Somos los Miller. En crear un artificio que desnuda la potencia humorística de los dramas familiares cotidianos. Fingir que uno se lleva bien. Dar el pego hasta que la droga llegue a buen recaudo.

El problema es que uno se siente un poco abrumado ante la avalancha de chistes de la película. O mejor dicho: ante la escasez de gags que hagan reír (que los hay). Como si tras una década de gloriosos chistes soeces, el cine estadounidense hubiera decidido soltar de golpe parte delos chistes soeces cutresque había estado guardando hasta ahora. Es como si el director de Somos los Miller se hubiera pasado todo el rodaje borracho y con un arma: dispara (chistes) a lo locoperosólo logradar en el blanco de vez en cuando.

Dan ganas incluso de pontificar y asegurar que Somos los Miller es un fallido experimento industrial para crear un producto mainstream que fagocite unas cuentas tendencias de éxito más o menos subversivas. Fallido no tanto porque la película sea mala sino porque resulta rutinaria. El cine estadounidense ha fabricado tantas comedias escatológicas desternillantes en el siglo XXI que quizás no merezca la pena detenersedemasiado enSomos los Miller.

Hasta que uno se fija en la taquilla que ha hecho en EEUU y se tiene que tragar sus palabras: costó 37 millones de dólares y ya ha superado los 150 millones de recaudación. Súmenle lo que recaude en el resto del mundo y el resultado no es otro que un producto de éxito que mutará en saga inevitablemente. El triunfo del blockbuster churrigueresco.

El triunfo, también, de Jennifer Aniston. La princesa de la comedia romántica mainstream completa su conversión en reina de la comedia escatológica comercial sin perder los papeles por el camino. Reinvención sin moverse demasiado del sitio, que no es poco.


Somos los Miller
Director: Rawson Marshall Thurber
Reparto: Jennifer Aniston, Jason Sudeikis
Nacionalidad: EEUU
Género: Comedia
Duración: 110 minutos

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