estreno del último filme de daniel sánchez arévalo

Iniesta, el padre de ‘La gran familia española’

La película, protagonizada por Quim Gutiérrez, Verónica Echegui y Antonio de la Torre entre otros, presenta una boda celebrada el día de la final del mundial del 2010

Foto: Escena de 'La gran familia española'
Escena de 'La gran familia española'

Imaginen que su hijo decide casarse a los 18 años, que encima lo hace con su pareja embarazada, que uno de los hermanos reaparece en escena tras varios años de ausencia y rencillas por resolver y que, para poner la puntilla, la boda se celebra el día de la final del mundial que encumbró a la selección española a los altares. Eso es lo que les ocurre a los protagonistas de La gran familia española, la última película de Daniel Sánchez Arévalo, que tras el éxito de Primos se confirma como un gran director de ‘dramedias’.

Corría el riesgo de recurrir al fútbol para retratar a nuestra sociedad más cañí, pero Sánchez Arévalo consigue utilizar el mítico España-Holanda como metáfora absoluta de un estado de ánimo, de esperanza y de superación. Algo de lo que muchas personas sintieron con el gol de Andrés Iniesta. Eso es lo que consigue en última instancia La gran familia española, que el espectador salga de la sala con la sensación de haber visto un fragmento de muchas vidas y haberse divertido y emocionado con ellas, a pesar de que en el camino se haya asistido a una historia llena de perdedores, culpas y secretos.

Escena de 'La gran familia española'
Escena de 'La gran familia española'

La película está estructurada como si del partido de España se tratara. En la primera parte el equipo no se siente cómodo y todo suena un poco forzado. Esos toques modernos (esas flechas con los lugares…), el número musical, la presentación de todos los personajes en poco tiempo, no terminan de fluir y por momentos parece que no hay forma de que este encuentro se gane. Además los dos personajes más complicados, el disminuido que interpreta con acierto Roberto Álamo, y el deprimido de Antonio de la Torre (siempre en su sitio), quedan desdibujados en un principio, por lo que sus apariciones e intervenciones no terminan de encajar.

Una vez la película vuelve del descanso empieza a relajarse y comienza a surgir con fuerza, la sonrisa se desboca y empiezas a conectar con esos cinco hermanos. Pero como pasa siempre en este tipo de partidos, el resultado cuando acaban los 90 minutos reglamentarios es de empate a cero, y tiene que llegar la prórroga. Un tiempo extra que coincide con una tercera parte del filme brillante, que hace que termines con ganas de más. Es aquí donde Sánchez Arévalo se muestra más seguro en su mezcla de comedia y drama, consiguiendo elevar el filme a un lugar al que todavía no había llegado. El director se saca de la manga dos escenas clave que suponen un prodigio de guión, montaje y dirección de actores: la confesión del robo y los jóvenes explicándose a sus familias.

Daniel Sánchez Arévalo confiesa que uno de sus referentes es Alexander Payne. Aunque La gran familia española no es tan redonda como Los descendientes, sí que emparenta con ella al recuperar esa sonrisa agridulce mezclada con una emoción a flor de piel. Además Sánchez Arévalo se arriesga más en su estilo que Payne (para lo bueno y para lo malo). Donde ambos realizadores coinciden es en su descomunal labor con los actores: Quim Gutiérrez nunca está mejor que con Sánchez Arévalo, Verónica Echegui enamora al público con sus titubeos, Héctor Colomé emociona en sus dos únicas intervenciones y encima se saca un as de la manga: Patrick Criado. El debutante (al que muchos conocerán como Nuño en Águila Roja) demuestra una seguridad aplastante sin perder nunca la frescura que requiere su personaje, un descubrimiento que el propio director asegura no va a dejar escapar.

Y en la prórroga todos sabemos lo que ocurrió, tras la patada de De Jong, el paradón de Casillas y sufrir mucho llegó el gol de ¡Iniesta de mi vida!, y por una vez la gente se olvidó de colores, equipos e ideologías. Todo se llenó de besos, abrazos y muestras de cariño con los que La gran familia española va bajando el telón en una emotiva escena en la que los destinos de todos sus personajes se dejan ver gracias a un gesto tan sencillo como agarrar la mano de quien tienes al lado.

 

La gran familia española

Director: Daniel Sánchez Arévalo

Género: Comedia

País: España

Duración: 96 minutos

Reparto: Patrick Criado, Quim Gutiérrez, Verónica Echegui, Roberto Álamo, Antonio de la Torre, Miquel Fernández

 

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