'3 bodas de más' se presenta fuera de la sección oficial

Una comedia española eclipsa a la Sección Oficial

'3 bodas de más' sorprende en las Giornate degli Autori. Las dos películas de la Sección Oficial, 'Tracks' y 'Via Castellana Bandiera' decepcionan

Foto: Inma Cuesta en '3 bodas de más'
Inma Cuesta en '3 bodas de más'

No hay quién entienda a estos festivales. O no hay quién entienda su política con respecto al cine español. Esto al menos es lo que pensarán muchos. En Cannes no hubo participación española en ninguna de sus competiciones. En Locarno, por el contrario, se presentaron hasta tres películas. Una de ellas se llevó el primer premio, Historia de la meva mort, de Albert Serra, y otra, Costa da Morte, el premio al mejor director emergente para Lois Patiño. Antes de que llegue San Sebastián con su avalancha de cine español, sospecho que para todos los gustos, Venecia nos sorprende con una película española inusual en el panorama de festivales pero que ni siquiera está en su Sección Oficial. La programa una sección paralela, Giornate degli Autori, como película de clausura. ¿Cómo podemos hablar de ella tan pronto, tras el primer día del festival? Pues sencillamente porque el pase de prensa ya ha tenido lugar, de forma un tanto inopinada.

Todo parecería confabularse contra 3 bodas de más, la tercera película de Javier Ruiz Caldera tras Spanish Movie y Promoción fantasma, alguien que con títulos como estos en su filmografía se diría ajeno al mundo de los festivales. 3 bodas de más, que se estrena en España en diciembre, es la típica producción que no necesita de los festivales para promocionar sus ventas internacionales. Su presencia en Venecia habla a las claras de la confianza que las Giornate y sus productores han depositado en ella. Esta confianza no carece de fundamento. 3 bodas de más es una más que agradable sorpresa. Una comedia con todas las de la ley, es decir, una comedia que no se avergüenza de serlo y que explota con ingenio los mecanismos del género. No es poco tratándose del cine español, que no conjuga con demasiada frecuencia la comedia con la inteligencia y que habitualmente busca subterfugios (sociales, principalmente) con los que se intenta marcar distancias con el propio género. Nada de esto ocurre con la película de Ruiz Caldera. Tampoco él deja pasar la oportunidad de sacar a relucir su conocimiento de los clásicos del género, desde La fiera de mi niña o ¡Bienvenido,Mr. Marshall! a La boda de mi mejor amiga, pero su película es ante todo una muestra de comedia inequívocamente contemporánea, se diría que más inspirada por los ejemplos de la Nueva Comedia Americana y sus personajes peterpanescos que por la comedia televisiva española. De ahí emana esa saludable combinación entre  comedia romántica y comedia escatológica que da lugar, por ejemplo, a uno de los gags más brillantes de la historia del cine español. De los más brillantes y de los más bestias y políticamente incorrectos, que todo hay que decirlo. Dará que hablar, sin duda.

El buen cine no conoce de secciones, de festivales ni de géneros, ni siquiera de pretensiones más o menos comerciales, más o menos autorales. Frente al desenfreno de 3 bodas de más, el concurso oficial arrancó con sus dos primeras películas, igualmente decepcionantes. La primera, la italiana Via Castellana Bandiera, opera prima de Emma Dante, el relato del enfrentamiento entre dos conductoras, cada cual más tozuda, atrapadas en una calle tan estrecha que no permite el paso de dos vehículos. El típico argumento que daría para un cortometraje pero que Dante extiende mucho más allá de lo razonable.

Imagen de 'tracks'
Imagen de 'tracks'
En tiempos, el cine italiano abordaba estos temas desde un registro de comedia como meros vehículos para el desarrollo de personajes y el lucimiento de sus inolvidables intérpretes. Desde hace ya demasiados años al cine italiano le ha entrado un ataque de trascendencia, lo que unido a un feísmo visual no se sabe si intencionado, ha convertido a las participaciones nacionales en Venecia en una especie de maldición que ningún director artístico logra superar. Será que no hay nada más y que el cine italiano vive el peor momento de su historia.

Menos irritante, pero también mucho más previsible, la australiana Tracks reconstruye la epopeya de una mujer (Mia Wasikowska) que se propuso recorrer 3.000 kilómetros a través del desierto con el propósito de llegar hasta la costa oeste australiana y con la única compañía de un perro y sus camellos. La película que dirige John Curran está inspirada en la historia real de Robyn Davidson, que en su momento fue objeto de un reportaje de National Geaographic, la revista norteamericana que financió la aventura. Y sí, en la película de Curran hay mucho de los característicos colores de esa revista. Viéndola, uno no dejaba de acordarse de otra película vista en Venecia hace unos años, Meek’s Cutoff, con la que Kelly Reichardt reconstruía un suceso real de la época de la colonización del oeste de Estados Unidos, allá por 1840, cuando unos colonos que se dirigían a Oregón cayeron en manos de un imprudente guía. Los silencios y la desdramatización de Reichardt se convierten en manos de Curran  en una sucesión de postales ilustradas por una impersonal world music que mucho me temo que no van a satisfacer a nadie, ni a los críticos ni mucho menos al gran público. Por suerte Kelly Reichardt vuelve mañana con su nueva película, Night Moves.

Cine
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios