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Localizan la ubicación exacta de la única casa que tuvo en propiedad Shakespeare en Londres por un plano de 1668
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Hallazgo histórico

Localizan la ubicación exacta de la única casa que tuvo en propiedad Shakespeare en Londres por un plano de 1668

Un plano inédito localizado en los archivos británicos desvela por fin la ubicación exacta de la única vivienda de William Shakespeare en la capital londinense. El hallazgo resuelve un misterio que rodeaba su vida desde hace siglos

Foto: Placa que situaba la casa de Shakespeare alrededor de la calle de St Andrew’s Hill.
Placa que situaba la casa de Shakespeare alrededor de la calle de St Andrew’s Hill.

El aclamado escritor William Shakespeare ya tiene una dirección exacta en el callejero de la capital británica. Gracias al hallazgo de un plano inédito, la profesora Lucy Munro ha logrado situar con precisión milimétrica la única casa que el bardo compró en Londres allá por 1613, en el histórico barrio de Blackfriars.

Este descubrimiento no es solo una curiosidad para coleccionistas de datos antiguos, sino que cambia lo que sabíamos sobre los últimos años del dramaturgo. Hasta ahora, la placa azul que cuelga en el número 5 de St Andrew’s Hill nos decía que la casa estaba "cerca de este lugar", pero este nuevo mapa de 1668 confirma que la placa está, literalmente, encima de lo que fue su propiedad.

La investigación ha sido un trabajo de arqueología documental pura y dura. Munro, experta del King's College, localizó tres documentos clave en los Archivos de Londres y los Archivos Nacionales que han servido para reconstruir este puzle. Uno de ellos, dibujado con un detalle asombroso tras el Gran Incendio de Londres, revela que la parcela medía unos 13,7 metros de largo, un tamaño considerable para la época.

Un hogar a medida entre teatros y tabernas

"Al fin y al cabo, podría haber comprado una propiedad de inversión en cualquier lugar de Londres, pero esta casa estaba cerca de su lugar de trabajo en el teatro Blackfriars", explica la profesora Munro tras analizar el contexto de la compra. La ubicación no parece fruto del azar, ya que se encontraba a apenas cinco minutos a pie del teatro donde su compañía ensayaba y representaba sus obras, lo que refuerza la teoría de que Shakespeare quería un pie a tierra cómodo en la ciudad.

Foto: shakespeare-tambien-era-un-racista-blancos

"Sabemos que Shakespeare coescribió Dos nobles parientes con John Fletcher en 1613, y esta nueva evidencia de que la casa de Blackfriars era bastante grande hace que no sea inconcebible que parte de la obra se haya escrito en esta misma propiedad", añade la investigadora. El plano muestra que la vivienda estaba situada sobre la antigua "Gran Puerta" del convento de Blackfriars, un lugar con solera donde el autor pudo haber pasado mucho más tiempo del que la historia oficial le atribuía tras su supuesta jubilación en Stratford.

Además de su faceta creativa, los documentos permiten imaginar el día a día de Shakespeare en el barrio. La casa lindaba con la taberna El Signo del Gallo, y gracias a las dimensiones del plano, sabemos que en 1645 la propiedad era lo suficientemente espaciosa como para haber sido dividida en dos viviendas independientes.

El rastro de una herencia marcada por el fuego

"El fantástico descubrimiento de la profesora Munro demuestra que no hay sustituto para el trabajo humano en los archivos, y nuestra recompensa por su arduo trabajo es una nueva y deslumbrante perspectiva de Shakespeare como escritor londinense", ha declarado el Dr. Will Tosh, director de educación del Shakespeare's Globe. Sus palabras subrayan el valor emocional de recuperar este espacio para el patrimonio cultural de una ciudad que fue el motor de la carrera del dramaturgo.

La historia del inmueble tras la muerte de Shakespeare en 1616 también ha salido a la luz con todo lujo de detalles. La casa pasó a su hija Susanna y luego a su nieta, Elizabeth Hall, quien tuvo que pelear legalmente para mantener los derechos sobre la propiedad frente a las maniobras de su marido, Thomas Nash. Finalmente, Elizabeth la vendió en 1665 a un tal Edward Bagley, cerrando así el vínculo familiar con el edificio justo antes de que la tragedia golpeara la ciudad.

Apenas un año después de esa venta, el Gran Incendio de 1666 devoró la casa, reduciendo a cenizas el refugio londinense del autor. El plano que ahora ha permitido localizarla fue precisamente una herramienta para reordenar el caos de las ruinas y las parcelas tras la catástrofe. Hoy, bajo el asfalto de Ireland Yard y Burgon Street, descansa el secreto mejor guardado de Shakespeare, un lugar que por fin ha dejado de ser una suposición para convertirse en una certeza histórica.

El aclamado escritor William Shakespeare ya tiene una dirección exacta en el callejero de la capital británica. Gracias al hallazgo de un plano inédito, la profesora Lucy Munro ha logrado situar con precisión milimétrica la única casa que el bardo compró en Londres allá por 1613, en el histórico barrio de Blackfriars.

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