Morante de la Puebla cae herido en Sevilla
El diestro sevillano fue arrollado por el cuarto de la tarde y lleva unaherida en el glúteo de la que está siendo operado
El idilio de Morante de la Puebla con Sevilla ha vivido esta tarde su cara más amarga. Tras la gloria y el aroma de toreo eterno derramado el pasado jueves, la Real Maestranza de Caballería ha pasado de la expectación máxima al silencio sepulcral en cuestión de segundos. El diestro cigarrero ha resultado herido de gravedad por el cuarto ejemplar de la tarde, perteneciente a la ganadería de García Jiménez, durante el tercio de capote.
El percance sobrevino cuando Morante intentaba sujetar al animal en los medios del coso. El astado, con una embestida incierta, terminó por arrollar al torero en un descuido del embroque, prendiéndolo de forma certera y violenta. El impacto dejó a la plaza sin respiración mientras las asistencias volaban al ruedo para rescatar al maestro, que fue trasladado de inmediato a la enfermería con una herida de asta de toro en el glúteo izquierdo.
🔴 ÚLTIMA HORA | Cogida de Morante en su segundo toro en La Maestranza
— CanalSurNoticias (@CSurNoticias) April 20, 2026
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La tarde había comenzado con el aura de las grandes citas. Con el cartel de "No hay billetes" colgado en las taquillas desde hace días, la afición sevillana acudía en masa para presenciar un cartel de máxima categoría: Morante de la Puebla compartiendo terna con dos de los nombres más frescos y pujantes del escalafón, Borja Jiménez y Tomás Rufo. La expectación era doble tras la faena del pasado jueves, donde Morante volvió a demostrar por qué es el eje del toreo actual, cuajando una actuación que todavía resonaba en los mentideros de la Puerta del Príncipe. Sin embargo, la imprevisibilidad de la fiesta ha vuelto a recordar que el riesgo es el peaje innegociable del arte.
A estas horas, el hermetismo reina en los aledaños de la enfermería. Aunque el equipo médico liderado por el doctor Octavio Mulet ya trabaja en la intervención, el alcance exacto de la cornada aún es desconocido, más allá de la localización en la zona glútea.
El torero ha quedado bocabajo sobre el albero, echándose mano a la zona donde presumiblemente lleva la cornada, con claros gestos de dolor, hasta que las cuadrillas han acudido a su auxilio.
El idilio de Morante de la Puebla con Sevilla ha vivido esta tarde su cara más amarga. Tras la gloria y el aroma de toreo eterno derramado el pasado jueves, la Real Maestranza de Caballería ha pasado de la expectación máxima al silencio sepulcral en cuestión de segundos. El diestro cigarrero ha resultado herido de gravedad por el cuarto ejemplar de la tarde, perteneciente a la ganadería de García Jiménez, durante el tercio de capote.