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'La última cena con Victoria': la obra que nos grita que la guerra en Ucrania continúa
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hoy representación en la sala mirador

'La última cena con Victoria': la obra que nos grita que la guerra en Ucrania continúa

Es una lectura dramatizada inspirada en el libro 'Mirando a las mujeres que miran a la guerra', de la escritora ucraniana Victoria Amelina, que murió en el ataque de un obús ruso en julio de 2023. Es también un homenaje a ella

Foto: Una de las imágenes que se proyectan en esta lectura
Una de las imágenes que se proyectan en esta lectura

La escritora ucraniana Victoria Amelina murió el 1 de julio de 2023. Tenía 37 años, había publicado varios libros -en español podemos encontrar Un hogar para Dom (Avizor ediciones)- y se encontraba documentando los horrores que la invasión rusa acababan de desatar en su país. Fue precisamente un misil ruso el que acabó con su vida. Estaba cenando en una pizzería en Kramatorsk, muy cerca del frente. Le acompañaba entre periodistas y un diplomático, el escritor colombiano Héctor Abad Faciolince. Querían dar a conocer todo lo que estaba ocurriendo. Un cambio de asiento en esa cena, un ataque y una muerte. Esa fue la secuencia de aquella horrible noche. La voz de Victoria Amelina se apagó y, sin embargo, sigue reverberando. Ayer jueves quedó constancia con la lectura dramatizada de La última cena con Victoria basada en los textos que conformó a partir de testimonios de las ucranianas durante la guerra. Para que no se nos olvide que este conflicto continúa. Hoy vuelve a haber otra representación en la sala Mirador de Madrid.

Abad Faciolince estuvo ayer en el primer pase. Él, que se salvó de aquello, quedó tan consternado que escribió un libro hermoso, Ahora y en la hora (Alfaguara). Ayer, el comienzo de la lectura recordó cómo empezó aquella cena con ese cambio de asiento. Al final, parecía emocionado. Los recuerdos, dijo en un aparte a este periódico. Era muy joven, añadió. Y ya no había mucho más que decir: los textos -muy bien elegidos los poemas ucranianos- ya lo habían dicho todo.

Tiene además una potencia feminista tremenda. El sufrimiento, el dolor, el terror de las mujeres en las guerras. También el de los niños

Muy joven era Victoria Amelina y joven es la actriz Catalina Sopelana, encargada de meterse en el papel de la escritora. La acompañan en escena Belén Rueda, Nur Levi, Yolanda Ulloa y Alexandra Fierro. Al frente, el director Marco Carniti. No es una obra como tal, sino que las actrices leen partes del libro de Victoria Amelina Mirando a las mujeres que miran la guerra, que fue publicado ya póstumamente. Son testimonios de mujeres de todo tipo. Las hay que fueron violadas por rusos; las hay que se alistaron al no poder soportar lo que estaba pasando; las hay que tuvieron que huir dejando su casita nueva con jardín, su nueva vida; las hay que como abogadas clamaron por la injusticia y la ilegalidad de la invasión ante los tribunales. Las hay que ya desde 2014 se concienciaron de la defensa de su país; las hay que el 24 de febrero de 2022 -hace ya cuatro largos años que estas personas sufren la guerra- les cambió completamente la vida.

placeholder Las actrices de esta lectura junto al director, Marco Carniti y el escritor Héctor Abad Faciolince, el segundo por la izquierda (EC)
Las actrices de esta lectura junto al director, Marco Carniti y el escritor Héctor Abad Faciolince, el segundo por la izquierda (EC)

Se echó en falta en esta primera representación (que empezó algo fría) una mayor agilidad en la lectura. Ha sido un homenaje preparado con cierta rapidez y adolece un poco de eso. Porque pasados los minutos, cuando tenemos varios personajes sobre la mesa -y eso es simplemente lo que hay, una mesa larga en la que se sientan o colocan sus brazos las actrices según les toca su texto- con todas esas historias se ven más posibilidades a la obra. La posibilidad de teatralizarlo más. Es algo muy potente lo que hizo Victoria Amelina quizá sin darse cuenta. Es algo, además, muy periodístico: datar sus miedos (hasta se compró un arma, una chica que vivía entre libros y que jamás se le hubiera pasado por la cabeza) y el de otras muchas mujeres. Sí, tiene además una potencia feminista tremenda. El sufrimiento, el dolor, el terror de las mujeres en las guerras. También el de los niños. Porque son una población tremendamente vulnerable cuando se desata un conflicto. Y no, no son en su mayoría las bajas de los combates, pero llevan traumas que se quedan para siempre.

Desde que los rusos invadieron Ucrania han pasado muchas cosas en el mundo y no para bien. Ahora mismo hay otros conflictos, como la invasión israelí en Gaza -que también ha quedado arrasada-, como la invasión israelí en el Líbano, como el ataque de EEUU e Israel a Irán. Son estas guerras las que ahora copan los titulares. La última cena con Victoria nos obliga a volver a mirar a Ucrania. Para que no se nos olvide que allí siguen matando a hombres, mujeres y niños.

Ojalá esta lectura dramatizada se convierta en obra de teatro. Tiene todo el potencial.

La escritora ucraniana Victoria Amelina murió el 1 de julio de 2023. Tenía 37 años, había publicado varios libros -en español podemos encontrar Un hogar para Dom (Avizor ediciones)- y se encontraba documentando los horrores que la invasión rusa acababan de desatar en su país. Fue precisamente un misil ruso el que acabó con su vida. Estaba cenando en una pizzería en Kramatorsk, muy cerca del frente. Le acompañaba entre periodistas y un diplomático, el escritor colombiano Héctor Abad Faciolince. Querían dar a conocer todo lo que estaba ocurriendo. Un cambio de asiento en esa cena, un ataque y una muerte. Esa fue la secuencia de aquella horrible noche. La voz de Victoria Amelina se apagó y, sin embargo, sigue reverberando. Ayer jueves quedó constancia con la lectura dramatizada de La última cena con Victoria basada en los textos que conformó a partir de testimonios de las ucranianas durante la guerra. Para que no se nos olvide que este conflicto continúa. Hoy vuelve a haber otra representación en la sala Mirador de Madrid.

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