Arturo Pérez-Reverte ha convertido en los últimos tiempos su perfil en ‘X’ en algo más que un espacio de opinión. También es una especie de club de lectura improvisado donde recomienda títulos que le marcaron. Entre esos mensajes, uno reciente ha vuelto a despertar el interés por un clásico de la literatura universal que muchos descubrieron en la infancia.
El escritor y académico no dudó en señalarlo con claridad. “Cinco semanas en globo es una de mis novelas favoritas de Julio Verne”, ha publicado en la red social. Además, ha recordado que fue una de sus primeras lecturas, cuando tenía entre nueve y diez años, junto a otras obras icónicas como 20.000 leguas de viaje submarino o La vuelta al mundo en 80 días. Una confesión que conecta con varias generaciones de lectores que crecieron con las aventuras del autor francés.
"Cinco semanas en globo" es una de mis novelas favoritas de Julio Verne. Fue de las primeras que leí de ese autor, entre los 9 y los 10 años, junto a "20.000 leguas de viaje submarino" y "La vuelta al mundo en 80 días".https://t.co/EWSjgzX8cj
— Arturo Pérez-Reverte (@perezreverte) April 6, 2026
Publicada en 1863, Cinco semanas en globo fue la primera gran novela de Julio Verne y el punto de partida de su célebre colección de relatos de exploración y ciencia, conocida como Viajes extraordinarios. La obra no solo marcó el inicio de su carrera literaria, sino también el nacimiento de un estilo que mezclaba conocimiento científico con narrativa de aventuras, una fórmula que terminaría por definir todo su legado.
La historia sigue al doctor Samuel Fergusson, un científico decidido a cruzar África a bordo de un globo aerostático bautizado como Victoria. Junto a él viajan Dick Kennedy, un amigo cazador, y Joe, su inseparable ayudante. El objetivo es ambicioso: explorar zonas desconocidas del continente africano y tratar de resolver uno de los grandes misterios geográficos de la época, el origen del Nilo.
Durante el trayecto, que se prolonga durante cinco semanas, los protagonistas se enfrentan a todo tipo de peligros: tormentas, ataques, falta de agua o encuentros con animales salvajes. Todo ello con un elemento añadido que fascinó a los lectores del siglo XIX: la posibilidad de recorrer territorios prácticamente inexplorados desde el aire. En aquel momento, África seguía siendo en gran parte un territorio desconocido para Europa, lo que multiplicaba el atractivo de la aventura.
Uno de los aspectos más llamativos de la novela es su componente científico. Verne imaginó un globo capaz de ascender y descender sin perder gas, un detalle que en su momento resultaba casi futurista. Ese equilibrio entre rigor técnico e imaginación es, precisamente, uno de los rasgos que convirtió al autor en un pionero de la ciencia ficción moderna.
La obra también destaca por sus personajes, que funcionan como un trío perfectamente equilibrado. Fergusson representa la razón y el conocimiento; Kennedy aporta valentía y cierto escepticismo; y Joe introduce un tono más cercano y humano. Esta combinación contribuye a que la historia sea accesible y entretenida incluso para quienes no están familiarizados con el género.
El éxito de Cinco semanas en globo fue inmediato. Supuso el reconocimiento de Verne como autor y le permitió consolidar una carrera que daría lugar a algunas de las novelas más influyentes de la literatura universal. Desde entonces, la obra ha sido traducida a numerosos idiomas y adaptada en varias ocasiones al cine, especialmente a mediados del siglo XX.
Arturo Pérez-Reverte ha convertido en los últimos tiempos su perfil en ‘X’ en algo más que un espacio de opinión. También es una especie de club de lectura improvisado donde recomienda títulos que le marcaron. Entre esos mensajes, uno reciente ha vuelto a despertar el interés por un clásico de la literatura universal que muchos descubrieron en la infancia.