La presencia de influencers en las alfombras rojas de los grandes eventos del cine español ha vuelto a abrir debate dentro de la industria. Tras la última edición de los Premios Goya, varias voces del sector han cuestionado el protagonismo que están adquiriendo los creadores de contenido, mientras parte de los profesionales del cine se quedan sin asiento en la gala.
Una de las críticas más recientes ha sido la de Silvia Abascal, actriz y académica de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España. Durante una intervención pública ha explicado que este año no pudo asistir a la ceremonia pese a contar con tres nominaciones a lo largo de su carrera. “Soy académica, tengo tres nominaciones al Goya y no tenía entrada”, aseguró la actriz en una jornada organizada por Diario Sur, donde confesó que tuvo que seguir la gala desde casa.
Abascal relató que el acceso a la gala no está garantizado ni siquiera para quienes forman parte de la Academia. “Hay un sorteo porque no hay sitio para todos”, explicó, señalando que esta situación provoca que algunos profesionales del cine terminen viendo la ceremonia desde casa. La actriz se tomó la situación con humor, aunque no ocultó su sorpresa al comprobar quiénes sí acudieron a la gala. “Yo disfruto mucho cuando voy, pero cuando me toca en casa en pijama, feliz”, comentó, antes de añadir con ironía que quizás “las actrices tendrán que ir todas a una gala de influencers”.
El comentario ha reavivado una discusión que lleva años presente en el sector: la creciente presencia de creadores digitales en eventos vinculados al cine. En la última edición de los Goya desfilaron por la alfombra roja figuras muy populares en redes sociales como Dulceida, Laura Escanes, Jessica Goicoechea o Carla Flila.
Quienes defienden esta estrategia aseguran que la presencia de perfiles con millones de seguidores ayuda a acercar el cine español a las nuevas generaciones. Sin embargo, Abascal se mostró escéptica con ese argumento. La actriz cree que la promoción del cine no depende únicamente del alcance en redes sociales, y recordó algunas situaciones que han generado polémica en eventos recientes. Una de ellas ocurrió durante el Festival de Málaga, cuando una creadora de contenido recomendó en la alfombra roja “la última de Ocho apellidos vascos”, refiriéndose en realidad a Ocho apellidos marroquís, estrenada años antes.
El debate no se limita solo a las alfombras rojas. Abascal también señaló que las redes sociales han empezado a influir en la forma en la que se promocionan proyectos audiovisuales. Según explicó, cada vez es más habitual que los contratos incluyan cláusulas relacionadas con la promoción en redes: desde publicar historias en Instagram hasta participar activamente en campañas digitales para apoyar el lanzamiento de una serie o película.
La actriz se mostró crítica con la idea de valorar a un intérprete por su número de seguidores. “No me puedo creer que se contrate a un actor por el número de seguidores que tenga”, afirmó, recordando que existen grandes profesionales con una presencia muy modesta en redes.
La presencia de influencers en las alfombras rojas de los grandes eventos del cine español ha vuelto a abrir debate dentro de la industria. Tras la última edición de los Premios Goya, varias voces del sector han cuestionado el protagonismo que están adquiriendo los creadores de contenido, mientras parte de los profesionales del cine se quedan sin asiento en la gala.