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Javier Cercas: "La desclasificación de los papeles del 23-F no aporta nada nuevo. Yo ya lo conté"
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En 'Anatomía de un instante'

Javier Cercas: "La desclasificación de los papeles del 23-F no aporta nada nuevo. Yo ya lo conté"

El escritor ha presentado la reedición de 'Soldados de Salamina' 25 años después de su primera publicación, pero no ha obviado la desclasificación de la documentación sobre el golpe de Estado llevada a cabo este miércoles por el Gobierno

Foto: Javier Cercas, esta mañana en la presentación de la reedición de Soldados de Salamina, 25 años después de la primera edición. (EFE/Borja Sánchez-Trillo)
Javier Cercas, esta mañana en la presentación de la reedición de Soldados de Salamina, 25 años después de la primera edición. (EFE/Borja Sánchez-Trillo)
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Esta mañana cálida de febrero, Javier Cercas quería hablar de la reedición de Soldados de Salamina, uno de sus libros más totémicos, con ventas que han superado el millón desde que se publicó por primera vez en enero de 2001, hace justo 25 años. Sin embargo, la actualidad mandaba y esta no era otra que la desclasificación de los papeles del 23-F llevada a cabo por el Gobierno en el día de ayer, miércoles 25 de febrero, 45 años después del golpe. Cercas no es en este asunto nada inocuo. Publicó Anatomía de un instante, novela, pero también con muchísima información real de aquel suceso. Hubo serie. Posiblemente conoce casi más que ningún español, al menos hasta ayer, qué ocurrió aquel día. De hecho, esta mañana ha sido taxativo: “La desclasificación no aporta nada esencial nuevo”. Es más: “Yo ya lo conté”, ha añadido.

Por supuesto, aunque quería hablar de su otro libro, no ha obviado la pregunta del 23-F. Y se ha regodeado para bien, en cualquier caso, en la desclasificación. “Los bulos y las bolas, los rumores van a seguir existiendo porque esto es un negocio de periodistas, políticos e historiadores. No vamos a acabar con ellos pero los que los usan tendrán menos a los que agarrarse”, ha señalado para manifestar que “el presidente del Gobierno ha hecho un servicio a la democracia del país”. Cercas ha resaltado que fue él quien le pidió, tras la emisión de la serie en el Congreso, que lo hiciera. Y le hicieron caso. Incluso, les asesoró.

Precisamente, con respecto a los bulos sobre todo relacionados con el papel del rey Juan Carlos -su imagen sale ciertamente bien parada- aquel día ha sido también muy categórico: “El bulo [de que estaba detrás] fue creado por la ultraderecha para eximirse de toda responsabilidad”. Pero también, ha manifestado, que lo difundió “la ultraizquierda y los secesionistas por razones obvias. Aquí ya somos todos adultos para entenderlas”.

"El bulo del rey [de que estaba detrás del 23-F] fue creado por la ultraderecha para eximirse de toda responsabilidad"

Y, por lo demás, no hay más, según él. “El secreto del 23-F es que no hay secreto. Si ahora escribiera un artículo sobre el tema lo titularía El secreto vacío. Yo ya sabía que no había nada esencial. Y muchas cosas estaban publicadas, como lo que le dijo su mujer a Tejero o lo del hombre del maletín. Si incluso se hacían chistes entonces con eso. A veces la verdad es aburrida, pero vuestro oficio [hacia los periodistas que abarrotaban el café Comercial de Madrid] es contar la verdad”, ha reafirmado no sin antes comentar que, evidentemente, siempre habrá algo que no se sepa del todo, “pero es del golpe que más se sabe porque más se ha escrito”.

El libro que le cambió la vida

Zanjado el asunto del 23F, el escritor se ha empezado a explayar sobre Soldados de Salamina, la novela que contaba cómo el falangista Rafael Sánchez Mazas fue salvado de la muerte por un soldado republicano durante la Guerra Civil. Sánchez Mazas se convertiría después en el padre de Rafael Sánchez Ferlosio, yerno de Javier Pradera y abuelo de Máximo Pradera. Ahí es nada.

Ha revelado que cuando le ofreció esta novela a la editora mítica de Tusquets, Beatriz de Moura, esta le dijo que solo lo iban a leer señores de más de 70 años y que “el tema de la guerra civil estaba completamente muerto”. El escritor ha indicado que esto era realmente así. Era 2001. Faltaban años para el movimiento por la recuperación de la memoria histórica y para la ley que aprobó el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Pero el libro, el cuarto de un escritor que hasta entonces apenas vendía nada, se convirtió en un exitazo. “Beatriz de Moura no se equivocó; se equivocó la realidad”, ha apuntado Cercas al respecto.

Beatriz de Moura le dijo que solo lo iban a leer señores de más de 70 años y que "el tema de la guerra civil estaba completamente muerto"

El autor de El impostor, de El loco de Dios en el fin del mundo -su carrera después ha sido fulgurante, con premio Planeta incluido, tanto en prestigio como en ventas- ha rescatado una famosa frase que intenta explicar el éxito de algunos libros que dice que “es una conjunción azarosa entre las obsesiones privadas de un escritor y las necesidades públicas de una sociedad”. “Este libro vino a llenar una necesidad pública. En 2001 la gente necesitaba recuperar su pasado”, ha asegurado. Y políticamente se vio más tarde con todas las políticas de las fosas comunes etc. Por los datos sí parece que había ganas de saber más sobre la guerra.

Al propio Cercas le sorprendió escribir sobre aquello. Estaba en la treintena y lo de la guerra “nos parecía un coñazo, algo tan remoto como la batalla de Salamina. Lo que queríamos era ser Tarantino”. Pero empezó a ello y se dio cuenta de que no. De ahí que el protagonista se llame Javier Cercas y que el libro se convirtiera en uno de los primeros referentes de la autoficción o la metaficción que tanto se hizo después (hasta prácticamente hoy).

placeholder Cercas esta mañana durante la rueda de prensa (EFE  Borja Sánchez-Trillo)
Cercas esta mañana durante la rueda de prensa (EFE Borja Sánchez-Trillo)

Tras ser publicada también pasó por diferentes etapas. Defensora de la República, de los falangistas… y, por supuesto, equidistante. Algo que no le importa en absoluto, al contrario. “La buena literatura tiene que ser equidistante. Shakespeare nos mostró a Ricardo III, que es un psicópata, y por momentos nos cae simpático. La literatura es útil pero no tiene que buscar ser útil porque cuando lo hace se convierte en propaganda. En la literatura no hay que tomar partido, pero en la vida real sí. Yo intentaba entender a Sánchez Mazas. Si se hubiera buscado entender por qué Hitler fascinó a Alemania entera y parte de Europa…”, ha remachado para indicar que “no hay que escribir para tontos. Hay que escribir para listos y la gente siempre es más lista de lo que cree”.

"Lo de la polarización no es cierto. Estamos mucho mejor que en EEUU ahora, en la Inglaterra del Brexit o la Cataluña del independentismo"

En este sentido ha querido reseñar que aunque haya tanto discurso en torno a la polarización él cree que eso no es cierto. “Es algo que interesa decir a los de arriba, pero estamos mucho mejor que en EEUU ahora, en la Inglaterra del Brexit o en la Cataluña del independentismo. ¿Pero ahora aquí? Yo no la veo en la calle. En el parlamento sí, y en algunos periódicos también por intereses obvios”.

Para finalizar se le ha preguntado si cambiaría algo de Soldados de Salamina. No, ha respondido. Y ha añadido: “Este libro es mejor que yo”. Desde luego, Cercas es una máquina de buenos titulares.

Esta mañana cálida de febrero, Javier Cercas quería hablar de la reedición de Soldados de Salamina, uno de sus libros más totémicos, con ventas que han superado el millón desde que se publicó por primera vez en enero de 2001, hace justo 25 años. Sin embargo, la actualidad mandaba y esta no era otra que la desclasificación de los papeles del 23-F llevada a cabo por el Gobierno en el día de ayer, miércoles 25 de febrero, 45 años después del golpe. Cercas no es en este asunto nada inocuo. Publicó Anatomía de un instante, novela, pero también con muchísima información real de aquel suceso. Hubo serie. Posiblemente conoce casi más que ningún español, al menos hasta ayer, qué ocurrió aquel día. De hecho, esta mañana ha sido taxativo: “La desclasificación no aporta nada esencial nuevo”. Es más: “Yo ya lo conté”, ha añadido.

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