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Sonsoles Ónega: "Puedes decir que la novela es una mierda, pero que yo soy un producto, no"
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Sonsoles Ónega: "Puedes decir que la novela es una mierda, pero que yo soy un producto, no"

La periodista, que es la premio Planeta más vendida de la historia con 500.000 ejemplares ('Las hijas de la criada'), ha hecho una presentación espectacular en Lhardy de su nueva novela, 'Llevará tu nombre'

Foto: Sonsoles Ónega en la presentación de su nueva novela en Lhardy's, en Madrid (Javier Ocaña)
Sonsoles Ónega en la presentación de su nueva novela en Lhardy's, en Madrid (Javier Ocaña)
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Vuelve Sonsoles Ónega (Madrid, 1977), la premio Planeta más vendida de la historia. 500.000 ejemplares colocó con Las hijas de la criada -un millón de lectores, según la traducción que hace su editorial-, hubo serie y ahora hay un nuevo libro: Llevará tu nombre, una historia ambientada en Madrid en 1882 y en la que la protagonista es una mujer joven que intenta destacar en el terreno de la literatura. La presentación ha sido hoy envuelta en un ambiente verdaderamente fastuoso: el restaurante Lardhy de Madrid, el de mayor solera, al que venían los reyes en ese Madrid novecentista a comer un buen cocido. La editorial no escatima en nada. La autora, que ha sido muy generosa en sus palabras en esta presentación ante la prensa, tampoco: “Pues sí, esto iba en serio”.

Porque Ónega es una de las presentadoras más conocidas de este país con Y ahora Sonsoles, en Antena 3, pero lleva ya también ocho novelas publicadas. Y reivindica su labor y su amor por la literatura a cada pregunta que responde. No ha obviado las malas críticas que de su premio Planeta publicaron medios como El País. Es más, ha reconocido que le dolieron. “Se dijeron cosas que me violentaron el alma porque jugar con la vocación es muy doloroso. Aquello me dolió tremendamente. Porque tú puedes decir que la novela es una mierda, pero que esta tía es un producto, no”, ha señalado con aplomo aunque con un leve tono que dejaba entrever la herida. “Es que me planteé si lo que decían era verdad y que quizá yo no era escritora. Me desgarró y me desordenó”. Cuando tres años después las palabras no se olvidan siempre es que ha dolido de verdad.

"Se dijeron cosas que me violentaron el alma porque jugar con la vocación es muy doloroso. Aquello me dolió tremendamente"

Se ha enfrentado también a las preguntas sobre su faceta como presentadora y si eso al final es algo que no le ha ayudado. “Son prejuicios que están”, ha manifestado para explicar que lleva trabajando en la televisión desde enero de 2000, es más, incluso empezó en CNN, en el grupo PRISA -el que después la criticó tanto con la novela planetaria- y que su labor como periodista es algo que va a mantener. “Sí, soy una periodista que escribe y que se deja acariciar por lectores”, ha recalcado sin querer darle mucho más pábulo a los intereses y enfrentamientos que hay entre empresas -ella ahora trabaja con Atresmedia- y que pueden obedecer más a lo que pasó con su crítica que a cuestiones más de índole literaria. “Ahí yo ya no puedo hacer nada”.

Pero sí le interesa el asunto de los lectores. “Sin ellos no hay literatura”, ha manifestado para insistir en que España está en un muy buen momento lector. No ya solo por los números que salen en los informes del Barómetro de Lectura. Ha citado a David Uclés -a quien quiere fichar para su programa en septiembre- y Comerás flores, de Lucía Solla, dos de nuestros últimos superventas. “Creo que estamos en un momento maravilloso porque se está hablando de libros en medios, en redes sociales… A mí lo que me gustaría es que el Mercadona vendiera libros. A mí me gusta ser una autora que vende en supermercados. Y me encantaría que más escritores fueran a la tele. A mi programa vienen muchos así que creo que para ser un programa de mierda está muy bien”, ha comentado.

placeholder Sonsoles Ónega en el Lhardy (Javier Ocaña)
Sonsoles Ónega en el Lhardy (Javier Ocaña)

Porque ha sido una presentación en la que ha basculado cierto tono ligero -ha llegado a decir con gracia, “bueno, y a ver si ahora me hacéis caso, cabrones”.- pero en el que no ha ahorrado los esfuerzos que gasta para escribir, el tiempo que le quita a su novio para hacerlo, y cómo este libro lo ha soldado entre las 7 y las 11 de la mañana de varios meses, es decir, antes de irse a trabajar a su programa diario, que ese es otro esfuerzo grande. “Eso sí, yo ya soy de trabajar ocho horas, no doce”, ha insistido. No fue óbice no obstante para que después del Planeta se pusiera a trabajar con ahínco, “con rabia”, ha dicho, “para demostrar que no era una casualidad esto de los libros”. Y que, efectivamente, todo esto iba en serio. Incluso se ha llegado a emocionar al manifestar que “nunca imaginé que aquello que escribiría llevaría mi nombre”.

"A mí lo que me gustaría es que el Mercadona vendiera libros. A mí me gusta ser una autora que vende en supermercados"

Como lo que consigue la protagonista de su nueva novela, Mada Rivas, una mujer que tiene que salir huyendo de su Comillas natal para no mancillar el honor de la familia y que aterriza en un Madrid duro y hostil con las mujeres. Mucho más si querías reivindicar talento, pluma, oficio, intelectualidad. En el fondo y solo leyendo la sinopsis y atendiendo a esta presentación es como si detrás estuvieran esas ganas de ser tomada en cuenta por parte de Ónega. Y, una vez más, que sí, que esto iba en serio.

La gran presentación en el Lhardy con disfraces incluso para los periodistas ha ido de la mano de una breve escena teatral sacada de la novela interpretada por Anabel Alonso como Sor Vicenta María, un personaje real que sacaba a las chavalas de la prostitución en aquella época, y Lucía de la Fuente, como el personaje de Mada. Una breve escena que nos lleva seguramente a una probable serie de televisión.

No quiere dejar ninguna de sus dos profesiones Ónega, ni la de escritora ni la de periodista. Les dedica su vida y tiene lectores y espectadores. ¿Está esto pasando?, se preguntará la periodista. Pues sí, todo esto está pasando y su novela será un obús en las listas de ventas. Por descontado.

Vuelve Sonsoles Ónega (Madrid, 1977), la premio Planeta más vendida de la historia. 500.000 ejemplares colocó con Las hijas de la criada -un millón de lectores, según la traducción que hace su editorial-, hubo serie y ahora hay un nuevo libro: Llevará tu nombre, una historia ambientada en Madrid en 1882 y en la que la protagonista es una mujer joven que intenta destacar en el terreno de la literatura. La presentación ha sido hoy envuelta en un ambiente verdaderamente fastuoso: el restaurante Lardhy de Madrid, el de mayor solera, al que venían los reyes en ese Madrid novecentista a comer un buen cocido. La editorial no escatima en nada. La autora, que ha sido muy generosa en sus palabras en esta presentación ante la prensa, tampoco: “Pues sí, esto iba en serio”.

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