Fernando Bonete, lector de 140 libros al año, publica novela: "No duermo, leo y escribo"
Es profesor en la Universidad Antonio de Nebrija y tiene más de 500.000 seguidores en Instagram donde recomienda numerosas lecturas. Ahora llega su propio libro: una historia sobre la hija ilegítima de Lope de Vega
A Fernando Bonete (Albacete, 34 años) el sueño se le escapa entre las páginas de los libros. Ya sea por los que lee -la cifra, según sus recomendaciones en redes sociales, ronda los 140 al año- o por los que escribe. Publica ahora su primera novela,
El bookstagrammer -su cuenta es seguida en Instagram por más de 523.000 personas- lo confiesa porque, como también asegura, ha sido una novela a la que ha tenido que dedicar mucha documentación, ya que apenas se conoce nada de la vida de Marcela Luján. Fue una de las hijas que tuvo Lope de Vega con la actriz Micaela Luján (el otro fue el vivales Lopito) y, pese a contar con cierto talento literario, acabó metida a monja en el convento de las Trinitarias de Madrid. Su padre tuvo un tanto que ver con esto.
“Yo me encontré con esta mujer y con su obra investigando otras cuestiones de Lope de Vega para otro libro. Yo no sabía de su existencia, pero vi que tenía una obra muy talentosa y pensé que la tenían que conocer más personas. El problema es que apenas se conoce nada porque Lope de Vega la tuvo muy apartada”, sostiene Bonete, quien buceó en sus libros, algunos estudios y, sobre todo, la correspondencia entre el dramaturgo y su gran valedor, el duque de Sessa. Nada que ver con lo que hizo el bardo con Lopito. “Sí, apostó por él, pero le salió mal porque era un vivo de la vida, en realidad, como el padre”, añade.
Es obvio que el dramaturgo, el más aplaudido de su época, es decir, el siglo XVII, “hoy no pasaría ningún filtro de ningún tipo de pensamiento, pero ni el progresista ni el conservador. Desde el conservador imposible, porque era sacerdote pero seguía manteniendo relaciones amorosas y sexuales con mujeres. Y desde el progresista, el trato que le daba a las mujeres no era ni mucho menos el mejor. En algún momento, seguramente, sería cancelado”, apostilla Bonete. Aunque, obviamente también, estamos hablando del siglo XVII “y hay que insistir en el contexto, pero tampoco eran cosas que estuvieran bien vistas”.
"Para conseguir el éxito, más allá de una inversión publicitaria, más allá del marketing, la clave del éxito está en conectar con los lectores"
La novela, precisamente, da para ahondar en esos años y en ese Madrid de teatros en el que Lope era el gran rey, “un influencer, pero con gran cultura”, como le define el escritor. “Si lo traducimos al lenguaje moderno, Lope lo que consiguió fue hablar el mismo lenguaje que sus seguidores de redes sociales. Porque para conseguir el éxito, más allá de una inversión publicitaria, más allá del marketing, la clave del éxito está en conectar con los lectores. Hay novelas buenísimas que han fracasado y novelas malísimas que han triunfado por la misma razón, porque conectan o no conectan con los lectores”, resume.
Contra el Barómetro de Lectura
Bonete sabe de esto porque él mismo ha conseguido conectar con el lenguaje de sus seguidores aunque reconoce que todo empezó más o menos de casualidad. “Nunca fue algo intencional en el sentido de que nunca me obsesioné con la idea. Hubo hitos que hicieron que fuera subiendo en seguidores hasta que llegó a un punto en el que las marcas me contactaron”, sostiene. Pero pese a sus numerosas stories con listas de libros y sus fotos leyendo refrenda que su profesión sigue siendo la de profesor. “Por eso no me quita el sueño el hecho de que un día este aprovechamiento económico de la cuenta [de las redes sociales] desaparezca porque ya tengo lo que he hecho siempre que es leer y compartir los libros con los demás”, manifiesta.
Y eso que su público, según señala, no es mayoritario. Es decir, “en España somos pocos lectores”, afirma contundente. Es más, no está de acuerdo con las cifras que suele ofrecer el Ministerio de Cultura en su Barómetro de Hábitos de Lectura como el que presentó hace unas semanas que señalaba que el 72% de los ciudadanos en este país eran lectores frecuentes. “Son datos falsos”, sentencia.
"Los datos del Barómetro de Lectura del Ministerio de Cultura son falsos"
Y lo explica: “Solo hay que mirar en informes públicos y privados el gasto medio anual en libros. En España es de 80 euros por familia, eso da para 5 o 6 libros por familia, no por persona. Y solo hay que mirar el número de préstamos bibliotecarios que hay, que dan al cambio a 1,2, 1,3 libros por cabeza por español al año, que también es muy poco. Hay informes que nos dicen que entre 50 y 60% de españoles lee cinco libros o menos al año. Son datos que son prácticamente todos de instituciones públicas, del Instituto Nacional de Estadística, y que vienen a chocar de frente con el último barómetro publicado”.
El problema del Barómetro, afirma, es que cocina los datos: “Es un estudio en el que han definido las variables a la baja. Si tú dices que un lector frecuente es una persona que lee mínimo 10 minutos a la semana así te salen ese 72 % de lectores frecuentes, pero eso no se corresponde con la realidad”, sostiene.
Más difícil es ya desentrañar las causas de la desafección lectora en nuestro país. Para el bookstagrammer, la básica es la educación “y las numerosas leyes educativas que se han hecho en democracia. Así es imposible llegar a un pacto educativo en el cual la lectura sea el centro de nuestro sistema educativo”.
No cree tanto en el peligro que las redes sociales puedan tener por sí mismas para la lectura. “Son una herramienta. Y como toda herramienta, se puede utilizar para bien y se puede utilizar para mal. Tú puedes utilizar un martillo para colgar un cuadro, eso es fenomenal, o puedes utilizar el martillo para matar a una persona, eso está mal”. ¿Y la adicción que traen consigo? “No debemos olvidar que el ser humano tiene una herramienta también muy poderosa que se llama voluntad. Uno tiene la capacidad en cada momento de decidir, oye, ya no quiero seguir con esto”, responde aunque sí concede que “son una competencia muy grande para el libro en el sentido de que son distractores de la atención”, y que también la familia debería adoptar ciertos hábitos con respecto a teléfonos y libros. “No le puedes pedir a tu hijo que deje el móvil si a ti te ve constantemente con el móvil y tampoco le puedes pedir a tu hijo que lea si uno es el primero que no lee”.
"Las redes son una herramienta. Y como toda herramienta, se puede utilizar para bien y se puede utilizar para mal"
Sus hijos con él, desde luego, no tienen este problema. Suele dedicar a la lectura unas dos, tres horas al día, si no más, además de hacerlo también para su trabajo. Y suele llegar hasta el final de los libros porque si no se hubiera perdido grandes historias, confiesa. Ahora lo que le preocupa más es el recibimiento de su novela. “Tengo la esperanza de que los lectores conecten con la historia. Más miedo que la crítica cultural y literaria, quiero saber cómo van a conectar los lectores”. Lo sabremos a partir de este miércoles.
A Fernando Bonete (Albacete, 34 años) el sueño se le escapa entre las páginas de los libros. Ya sea por los que lee -la cifra, según sus recomendaciones en redes sociales, ronda los 140 al año- o por los que escribe. Publica ahora su primera novela,