Lo que no se vio del show de Bad Bunny en la Super Bowl: 500 personas disfrazadas de arbusto que cobraron 15 euros por hora
Bad Bunny convirtió el descanso de la Super Bowl en un espectáculo reivindicativo, con un show íntegramente en español que mezcló música y raíces latinas
La Super Bowl 2026 pasará a la historia. No solo por el partido, ni por las cifras astronómicas de audiencia, sino por un descanso que rompió barreras y estéticas. Bad Bunny se convirtió en el primer artista latino en protagonizar en solitario el espectáculo del descanso. Y lo hizo sin concesiones. Todo en español, con referencias claras a su identidad y a su lugar de origen. Sin embargo, más allá del impacto musical y político de la actuación, hubo un detalle casi invisible para el gran público, pero que ha empezado a salir a la luz horas después. Y es que el “paisaje” que rodeaba al cantante estaba formado por cientos de personas disfrazadas de arbustos y hierba.
Durante los poco más de 13 minutos que duró el show, el escenario del Levi’s Stadium se transformó en una especie de pradera tropical, un guiño a Vega Baja, el municipio puertorriqueño donde creció el artista. La vegetación parecía real, pero había algo ligeramente inquietante. Y es que se movía. No por efecto del viento ni por trucos digitales, sino porque debajo los arbustos había cuerpos humanos aguantando el tipo.
Las imágenes no han tardado en circular por redes sociales. Y todo tiene una explicación. Introducir césped real en grandes cantidades dentro de un estadio de la NFL está estrictamente limitado por normas técnicas y de seguridad. Ante ese obstáculo, el equipo creativo del artista optó por una solución sencilla: sustituir la vegetación por intérpretes. El resultado fue una coreografía silenciosa y estática que pasó desapercibida para muchos, hasta ahora.
Uno de esos “arbustos” ha contado su experiencia Business Insider, desatando la curiosidad colectiva. Se trata de Andrew Athias, conocido en internet como The Reese’s Guy, quien formó parte del grupo de unas 500 personas que participaron como extras en el espectáculo. Según ha relatado, voló desde Filadelfia hasta California exclusivamente para el trabajo, tras ser seleccionado por una empresa especializada en casting de grandes eventos.
El empleo, aunque breve, no era precisamente sencillo. Los disfraces de vegetación pesaban alrededor de 18 kilos yobligaban a permanecer de pie durante largos periodos de tiempo. Tal y como ha contado el joven, apenas podían moverse. A eso se sumaba una norma clara: absoluto silencio. Ni gestos, ni palabras, ni movimientos innecesarios. El objetivo era que el paisaje pareciera lo más natural posible, incluso cuando Bad Bunny y su cuerpo de baile irrumpían en escena con fuerza.
La remuneración rondó los 15 euros por hora, una cifra habitual para este tipo de trabajos temporales en Estados Unidos, e incluía no solo la actuación final, sino también pruebas de vestuario y ensayos previos. "Hubo momentos en que tuvimos que usar los trajes durante seis o siete horas porque tuvieron que hacerles modificaciones. Hubo unos ocho ensayos en total, y los tres últimos duraron doce horas cada uno", ha contado el joven.
I can FINALLY let the cat out of the bag....or the grass
I flew all the way from Philly to be grass in the Bad Bunny halftime show ?
Pero el dinero no fue lo más exigente del contrato. Todos los participantes tuvieron que firmar acuerdos de confidencialidad que les prohibían hablar del espectáculo o compartir detalles en redes sociales durante semanas.
“Lo más difícil fue saber lo que iba a pasar y no poder decir nada”, ha explicado Athias, que ha reconocido la tentación de comentar la lista de canciones o la puesta en escena cuando empezaron las especulaciones online antes del evento. "Solo le dije a un pequeño grupo de personas que iba a San Francisco y que participaría en el espectáculo del medio tiempo. No les dije cómo iba vestido. No les dije dónde buscarme en el campo. Solo les dije: "Me vais a ver"". ha explicado.
La Super Bowl 2026 pasará a la historia. No solo por el partido, ni por las cifras astronómicas de audiencia, sino por un descanso que rompió barreras y estéticas. Bad Bunny se convirtió en el primer artista latino en protagonizar en solitario el espectáculo del descanso. Y lo hizo sin concesiones. Todo en español, con referencias claras a su identidad y a su lugar de origen. Sin embargo, más allá del impacto musical y político de la actuación, hubo un detalle casi invisible para el gran público, pero que ha empezado a salir a la luz horas después. Y es que el “paisaje” que rodeaba al cantante estaba formado por cientos de personas disfrazadas de arbustos y hierba.