Egipto saca pecho de su Gran Museo como centro mundial de la arqueología
El país de Oriente Medio espera aumentar su número de visitantes este año después de la esperada apertura del complejo museístico. Hablamos con el ministro de Antigüedades y Turismo tras su paso por FITUR
Entrada al Gran Museo de Egipto, joya de la arqueología mundial. (EFE)
Se ha hecho de esperar, pero finalmente el Gran Museo de Egipto es ya una realidad. Tras muchos retrasos desde que se colocara la primera piedra, allá por 2002, el pasado 1 de noviembre de 2025 abrió sus puertas a tan solo dos escasos kilómetros de las Pirámides de Giza. Desde entonces, las visitas han aumentado con creces, batiendo récord histórico de visitantes el año pasado. Por esto mismo, son muy grandes las expectativas que el gobierno egipcio tiene puesto en él, que espera aumentar su oferta hotelera en las inmediaciones y hacer nuevos corredores urbanos para conectar ambas atracciones y así postularse como el centro mundial de la arqueología durante todo este año.
Así lo reconoce el propio ministro de Antigüedades y Turismo, Sherif Fathy, en una entrevista con este diario en exclusiva durante su paso por la Feria Internacional del Turismo (FITUR), celebrada en Madrid estos últimos días. "Estamos muy orgullosos por la inauguración", admite. "Era muy esperada para nosotros y para muchas personas de todo el mundo". Según sus cálculos, espera que el Gran Museo aumente el número de visitantes entre un 7 y un 9% durante este nuevo año, teniendo en cuenta que en 2025 llegaron a los 19 millones y que, cada día, de media, lo visitan unas 15.000 personas.
Sherif Fathy no deja de sacar pecho de la inauguración, mencionando la visita del rey de España, Felipe VI. "Las relaciones entre Egipto y España son fuertes", menciona. "Muchos turistas y arqueólogos españoles que estaban allí ese día no paraban de acercarse para sacarse selfies con él". Una de las ventajas es lo muy cerca que está de las Pirámides de Giza, el principal reclamo del país. "Prácticamente, el 99% de las visitas acuden a los dos monumentos. Hay distintas rutas, y al margen hemos construido un nuevo puente de conexión que todavía no está abierto".
La máscara de Tutankamón, expuesta por primera vez en el Gran Museo Egipcio. (EFE)
Hay que tener en cuenta que la apertura del museo se ha hecho muy de rogar. Su construcción ha estado paralizada en numerosas ocasiones debido a guerras regionales, el estallido de la Primavera Árabe o la pandemia. Con 48 hectáreas de extensión -el doble del tamaño del Museo del Louvre-, en él se exhiben más de 70.000 objetos de las dinastías egipcias, entre las que destacan los tesoros de Tutankamón, el más famoso de los faraones. Estas piezas de su ajuar funerario nunca se han llegado a mostrar al público.
A la espera de más piezas arqueológicas
Por otro lado, la apertura del Gran Museo ha reavivado la batalla diplomática que Egipto mantiene con diversos países europeos para la recuperación de piezas históricas de gran valor arqueológico, como la piedra Rosetta (ubicada desde 1802 en el British Museum), el busto de Nefertiti (expuesto en el Neues Museum de Berlín) o el Zodiaco de Dendera (hallado en el Louvre). Reino Unido, en concreto, ha devuelto ya varios artefactos arqueológicos desde la inauguración del museo que en su día salieron ilegalmente del país.
"Egipto es un país en el que con una cantidad razonable de dinero el valor que se le da a la inversión es muy alta"
A falta de recuperar más piezas para el Gran Museo, Fathy y su gobierno se están esforzando mucho en diversificar el turismo de la región. No solo aspiran a que Egipto sea la capital de la arqueología mundial, sino también fomentar el turismo de aventura en el desierto o en el Mar Rojo. Por otro lado, Fathy reconoce que estos últimos meses se ha incrementado mucho el turismo de lujo, por lo que aspiran a poder competir en este área con otros países rivales de Oriente Medio, como Dubai o Qatar.
"Egipto es un país en el que con una cantidad razonable de dinero el valor que se le da a la inversión es muy alta", asevera. "Entonces, es cierto que cada vez hay más hoteles de cinco estrellas que son más valorados por turistas del lujo".
Tanto trasiego de visitantes puede pasar factura al entorno arqueológico. El ministro asegura que "la prioridad es la conservación y protección del emplazamiento arqueológico" y que para ello han puesto restricciones al acceso de vehículos a la zona de las Pirámides y del museo. Además, han puesto autobuses eléctricos para transitar por la zona.
El mayor hándicap del ministerio, además de recuperar las piezas que hay en museos de todo el mundo, es vender la región como segura al hacer frontera su territorio con zonas de conflicto como la Franja de Gaza. Fathy reconoce que la zona geográfica en la que se encuentra Egipto, Oriente Medio, siempre ha sido un "lugar de bastante acción". Sin embargo, confía en que los influencers que visitan el país sean los mejores embajadores a la hora de transmitir una imagen de paz y seguridad con sus vídeos. "Se les ve por las calles caminando sin ningún tipo de problema", recalca.
Se ha hecho de esperar, pero finalmente el Gran Museo de Egipto es ya una realidad. Tras muchos retrasos desde que se colocara la primera piedra, allá por 2002, el pasado 1 de noviembre de 2025 abrió sus puertas a tan solo dos escasos kilómetros de las Pirámides de Giza. Desde entonces, las visitas han aumentado con creces, batiendo récord histórico de visitantes el año pasado. Por esto mismo, son muy grandes las expectativas que el gobierno egipcio tiene puesto en él, que espera aumentar su oferta hotelera en las inmediaciones y hacer nuevos corredores urbanos para conectar ambas atracciones y así postularse como el centro mundial de la arqueología durante todo este año.