La sede de Filmin en Barcelona ha amanecido este martes con una pintada de contenido independentista radical en su persiana. El mensaje, dirigido directamente contra la plataforma, acusa a la compañía de “colaboracionistas con la represión española” y llega después de varios días de boicot en redes por la incorporación a su catálogo del documental Ícaro: la semana en llamas, centrado en los disturbios del otoño de 2019 en Cataluña.
Ha sido el propio Jaume Ripoll, cofundador y director editorial de Filmin, quien ha dado a conocer el acto vandálico a través de sus redes sociales. Junto a la imagen de la persiana pintada, el ejecutivo reconocía el impacto personal del ataque: “Bastante hecho polvo, la verdad”. Desde la empresa han precisado que no se han producido más daños materiales en las oficinas, situadas en un barrio tranquilo de la ciudad.
La pintada aparece firmada por las siglas NS, vinculadas a Nosaltres Sols!, un grupúsculo independentista radical que en los últimos meses ha reivindicado acciones similares contra negocios de Barcelona. Aunque la organización no ha asumido explícitamente la autoría, sí ha difundido mensajes intimidatorios en redes sociales tras hacerse públicas las imágenes.
El origen de la polémica está en la llegada a Filmin de Ícaro: la semana en llamas, un documental dirigido por Elena G. Cedillo y Susana Alonso que reconstruye, desde la perspectiva policial, los días de protestas y enfrentamientos posteriores a la sentencia del Tribunal Supremo contra los líderes del procés. El enfoque del film, centrado en el testimonio de agentes de la Unidad de Intervención Policial, ha sido duramente criticado por sectores del independentismo, que consideran que ofrece una visión parcial de aquellos acontecimientos.
Ante la creciente presión, Ripoll difundió este lunes un comunicado en el que defendía la línea editorial de la plataforma y su apuesta por la pluralidad. En el texto, subrayaba que “programar una película no equivale a suscribir su enfoque” y recordaba que Filmin no ha participado ni en la producción ni en la distribución del documental, que además estará disponible solo de forma temporal.
El directivo también apelaba al papel del cine como espacio para el debate y la incomodidad intelectual, en un contexto en el que los hechos de 2019 siguen siendo una herida abierta en la sociedad catalana. La plataforma, con más de 11.000 títulos en su catálogo, incluye obras muy diversas sobre el propio procés y sobre otros episodios clave de la historia reciente.
Prou de victimisme. Justificar-se com ho vas fer té conseqüències. No deixarem en pau qui insulti les víctimes. Us assenyalarem perquè us retracteu.
Memòria nacional, llegat de la societat civil organitzada, i fora piolins! https://t.co/jdm9XnJg9y
La campaña de boicot en redes sociales, con llamadas a cancelar suscripciones, ha ido acompañada de una escalada de insultos y descalificaciones personales contra Ripoll y la empresa. Tras conocerse el ataque, distintas voces del ámbito político y cultural han expresado su rechazo al vandalismo y su apoyo a Filmin, alertando del clima de intolerancia que rodea el debate cultural en Cataluña.
La sede de Filmin en Barcelona ha amanecido este martes con una pintada de contenido independentista radical en su persiana. El mensaje, dirigido directamente contra la plataforma, acusa a la compañía de “colaboracionistas con la represión española” y llega después de varios días de boicot en redes por la incorporación a su catálogo del documental Ícaro: la semana en llamas, centrado en los disturbios del otoño de 2019 en Cataluña.