El libro clásico que Arturo Pérez-Reverte recomienda leer sí o sí: "Sobre todo en este año del 90º aniversario de la Guerra Civil"
La ceremonia de los Premios Zenda se convirtió en un recordatorio del poder de los libros para mirar de frente al pasado, con una recomendación literaria que vuelve a situar la Guerra Civil en el centro del debate cultural
La gala de los Premios Zenda 2026 dejó algo más que fotos y discursos solemnes. Entre autores, editores y representantes del mundo cultural, la ceremonia se convirtió también en un escaparate de lecturas imprescindibles para este año. Y una de las recomendaciones que más eco ha tenido es la de Arturo Pérez-Reverte, que aprovechó el contexto histórico para señalar dos títulos clave ligados a la memoria de la Guerra Civil española.
El escritor y académico, uno de los impulsores de Zenda, defendió durante el acto una idea que viene repitiendo desde hace tiempo: la literatura no entiende de etiquetas ni jerarquías. Para él, conviven con la misma dignidad autores clásicos y superventas actuales. Y lo mismo ocurre con novelas que abordan episodios incómodos de nuestra historia reciente desde miradas muy distintas.
(Fuente: Europa Press)
En ese marco, Pérez-Reverte puso el foco en Madrid, de corte a checa, de Agustín de Foxá, y Contraataque, de Ramón J. Sender. Dos obras separadas por estilo, ideología y tono, pero unidas por su valor literario y testimonial. El autor de El capitán Alatriste subrayó que son lecturas especialmente pertinentes “en un año marcado por el 90º aniversario del inicio de la Guerra Civil”, una fecha que invita a volver a los libros para comprender mejor el pasado.
Madrid, de corte a checa es una novela ambientada en los primeros compases de la Guerra Civil que retrata la transformación radical de la capital tras el estallido del conflicto en 1936, cuando la vida de cafés, tertulias y salones aristocráticos da paso a un clima de miedo, delaciones y violencia política. A través de personajes vinculados a la alta sociedad madrileña, el autor describe el funcionamiento de las checas y la represión en la retaguardia republicana, combinando crónica histórica y ficción con un estilo irónico y muy atento al pulso de la ciudad.
Por su parte, Contraataque es un libro que recoge la experiencia del propio autor como corresponsal en el frente republicano durante los primeros meses de la Guerra Civil española. Publicado en 1937, el texto combina reportaje, testimonio personal y crónica literaria para narrar la resistencia de las tropas leales a la República frente al avance del ejército sublevado, con especial atención a episodios como la defensa de Madrid.
Más recomendaciones
La recomendación no fue un gesto aislado. La ceremonia, celebrada de nuevo en la Real Fábrica de Tapices de Madrid, reunió a figuras del ámbito político y cultural que también compartieron sus lecturas de cabecera. Desde clásicos universales hasta memorias personales, la lista reflejó una variedad de gustos que reforzó la idea de la lectura como refugio y herramienta de reflexión en tiempos convulsos.
Entre los asistentes, el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, apostó por una edición especial de Los tres mosqueteros y por Puro fútbol, del argentino Roberto Fontanarrosa, mientras que el ministro de Transportes, Óscar Puente, se inclinó por El mundo de ayer, de Stefan Zweig, una obra que dialoga con las crisis del presente desde la experiencia del pasado europeo.
También hubo espacio para elecciones más íntimas. El ministro Félix Bolaños mencionó títulos como La liebre con ojos de ámbar, de Edmund de Waal, o Viaje hacia la sombra, de Joan Margarit, mientras que la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, recordó Pantaleón y las visitadoras, de Mario Vargas Llosa, en un guiño al humor y la sátira.
La gala de los Premios Zenda 2026 dejó algo más que fotos y discursos solemnes. Entre autores, editores y representantes del mundo cultural, la ceremonia se convirtió también en un escaparate de lecturas imprescindibles para este año. Y una de las recomendaciones que más eco ha tenido es la de Arturo Pérez-Reverte, que aprovechó el contexto histórico para señalar dos títulos clave ligados a la memoria de la Guerra Civil española.