Irán condena a un año de prisión a Jafar Panahi, ganador de la última Palma de Oro
El director iraní ha sido sentenciado por "actividades propagandísticas" por un Tribunal Islámico Revolucionario de Teherán. En su última película, 'Un simple accidente', aborda qué hacer con un torturador del régimen
El director de cine iraní Jafar Panahi en el Festival de Cine de Roma el pasado octubre. (EFE/EPA/Ettore Ferrari)
El director iraní Jafar Panahi (Irán, 1960), ganador de la última Palma de Oro del Festival de cine de Cannes con Un simple accidente, ha sido condenado a un año de prisión y a dos años sin poder salir del país, además de tener la prohibición de formar parte de grupos políticos o asociaciones contrarios al régimen. Es la tercera condena que recibe en los últimos quince años por "actividades propagandísticas".
La sentencia fue emitida por un Tribunal Revolucionario Islámico de Teherán, según hizo público en X su abogado Mustafa Nili, quien agregó que tomarían las medidas legales oportunas para apelar esta sentencia.
Panahi es uno de los directores iraníes más prestigiosos y a la vez más críticos con el régimen teocrático de su país. En su haber no solo se encuentra la Palma de Oro, sino también el León de Oro de la Mostra de Venecia, que obtuvo con la película El círculo (2000), en la que retrataba cómo era la vida de las mujeres en Irán (fue prohibida), y el Oso de Oro de la Berlinale con Taxi Teherán(2015), la historia de un taxista que intercambia conversaciones con sus pasajeros.
El prestigio, sin embargo, no ha sido óbice para que en Irán sea visto como un enemigo: ha tenido ya otras dos condenas de prisión en los últimos quince años. En 2009 fue detenido por asistir al sepelio de una joven iraní asesinada durante las protestas de aquel año. Se le retiró el pasaporte y se le prohibió salir del país. En febrero de 2010 tampoco se le permitió acudir al Festival de Berlín, y en marzo de aquel año fue encarcelado, lo que provocó una repulsa airada de la comunidad cinematográfica internacional liderada por cineastas como Ken Loach o los hermanos Dardenne. También firmaron una carta los estadounidenses Steven Spielberg, Martin Scorsese, Robert Redford y Oliver Stone, entre otros. A finales de aquel año recibió una condena de seis años de prisión, aunque finalmente solo estuvo unos meses.
Jafar Panahi en Roma el pasado octubre. (EFE/EPA/Ettore Ferrari)
En 2022 volvió a ser condenado a seis años por “colusión contra la seguridad nacional y por propaganda contra el sistema”, según rezaba la sentencia. Estuvo siete meses y salió tras una huelga de hambre. Pudo salir por primera vez del país en 14 años en abril de 2023. Durante todo ese tiempo tampoco pudo conceder entrevistas.
De hecho, una de las poquísimas que ha hecho fue con el Financial Times, publicada solo dos días antes de la última sentencia. En ella señalaba que su condena había terminado, aunque añadía, “a menos que me sentencien a otra”. Que es lo que ha vuelto a suceder.
En una entrevista reciente con 'Financial Times' señaló: "Mi condena ha terminado, a menos que me sentencien a otra". Que es lo que ha ocurrido
Pero Panahi ha demostrado que nunca se ha callado. Y que tampoco teme al régimen. Su última película, Un simple accidente, trata sobre un torturador de una cárcel iraní y qué hacer si un día te lo encuentras por la calle de civil. ¿Le matas y te tomas la justicia por tu mano? ¿Le dejas vivir? Seguramente él se haya hecho muchas veces esa pregunta. La respuesta le pone del lado democrático, lo que al régimen no le gusta.
El director iraní Jafar Panahi (Irán, 1960), ganador de la última Palma de Oro del Festival de cine de Cannes con Un simple accidente, ha sido condenado a un año de prisión y a dos años sin poder salir del país, además de tener la prohibición de formar parte de grupos políticos o asociaciones contrarios al régimen. Es la tercera condena que recibe en los últimos quince años por "actividades propagandísticas".