Arturo Pérez-Reverte ha vuelto a hacerse viral tras su paso por el pódcast de Jordi Wild. En un fragmento muy compartido en redes, el escritor habla de Los Tercios sin tono patriótico y con una mezcla de respeto histórico y bastante crudeza.
Pérez-Reverte lamenta que se hable poco de estas unidades del siglo XVI y XVII y suelta una idea clara: fueron “una maquinaria militar perfecta”, “una organización muy bien estructurada, eficaz”. Para él, no es una cuestión de ideología ni de nostalgia: es reconocer cómo funcionaban en combate.
El autor pone el foco en quiénes eran esos soldados. Describe a jóvenes sin muchas alternativas, campesinos de zonas como Soria, Jaén o Extremadura que veían en la guerra una salida. “Con una espada en la mano soy igual que cualquiera”, explica, recordando que el ejército les daba una oportunidad de escapar de la vida miserable que les esperaba en sus pueblos.
Otra palabra que repite es “reputación”. Según su relato, los Tercios luchaban y aguantaban “por reputación”, porque rendirse no entraba en su forma de entender la guerra. Incluso en retirada, dice, mantenían la formación y la compostura para no dar imagen de derrota desordenada.
Eso sí, Pérez-Reverte evita idealizarlos. Los define como “gente peligrosa, dura” y recuerda que no eran precisamente ejemplares: saqueadores, violentos, hombres “nada recomendables”. Aun así, insiste en que, en lo estrictamente militar, fueron efectivos y dejaron una huella histórica difícil de discutir.
Arturo Pérez-Reverte ha vuelto a hacerse viral tras su paso por el pódcast de Jordi Wild. En un fragmento muy compartido en redes, el escritor habla de Los Tercios sin tono patriótico y con una mezcla de respeto histórico y bastante crudeza.