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Grokipedia es inútil (también para Elon Musk)
Tras meses de difamación contra la enciclopedia en X, Musk se defiende y muestra su orgullo herido en público lanzando la alternativa, su Grokipedia
La guerra abierta contra la Wikipedia iniciada por el magnate tecnológico aviva el debate sobre los sesgos de la IA y los monopolios mediáticos.
“Es la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad. Nunca seremos perfectos, pero aún lucharemos por ese objetivo”. De esta forma tan humilde describía Elon Musk hace unos días su última creación, la Grokipedia, una enciclopedia online escrita con su inteligencia artificial generativa Grok. Aunque se esperan métodos de corrección de datos erróneos por parte de los usuarios, no están claros cuáles serán los mecanismos por los que se subsanarán y no se plantea por el momento ningún tipo de opción de edición directa como en Wikipedia.
Aunque el desarrollo de Grokipedia haya sido precipitado, su gestación en los planes de Musk tiene largo recorrido. Antes de la compra de su propia red social, X/Twitter, como medida de seguridad ante la opinión pública, Musk hablaba con admiración y cierta envidia del proyecto Wikipedia. Tras la adquisición de Twitter el giro fue claro y sus declaraciones apuntaban a un posible sesgo ideológico de la más grande enciclopedia online, primero en un tono de mera discrepancia y más tarde con actitud faltona y abusiva, como acostumbra en los últimos tiempos.
¿Por qué Grokipedia?
Toda esta amargura digital no es más que el resultado de ese tipo de frustración que el dinero no puede aplacar. Al contrario de lo que ocurrió con Twitter, Musk es incapaz de hacerse con una web tan masiva como la Wikipedia — ni mucho menos movilizar un proyecto humano de tal envergadura — ya que es gestionada junto con otros proyectos por la ONG Fundación Wikimedia. En su versión en inglés, Wikipedia es la única web de divulgación que está entre los diez sitios más visitados, compitiendo con buscadores, redes sociales y, ahora también, con Chat GPT.
Esto mismo ya es un motivo de ataque para Musk, inmerso en su guerra contra la pluralidad mediática, pero la declaración oficial se firmó a principios de año. Tras meses de difamación contra la enciclopedia en X, Musk se defiende y muestra su orgullo herido en público lanzando la alternativa, su Grokipedia. Un contraataque directo tras la publicación de la página de Wikipedia sobre la “Controversia por el saludo de Elon Musk” en la última ceremonia de toma de posesión de Trump — lo recordarán porque parecía que estaba parando un taxi —. Porque nada mejor para acallar las sospechas de fascismo que crear una plataforma enteramente escrita por la misma IA que este verano elogiaba a Hitler y negaba el Holocausto. Todo bien.
Pero más allá de la posible ineficacia de este lanzamiento por suspicacias morales, la misma existencia de Grokipedia como crítica y alternativa a Wikipedia es una paradoja. Grok ni piensa ni decide, solo consulta — o plagia — y predice según sus fuentes de alimentación. La existencia de páginas en Grokipedia casi idénticas a sus correspondientes en Wikipedia y su insistencia en la reproducción de opiniones personales de Elon Musk sobre diversos temas ajenos al magnate en una supuesta web de divulgación bien ejemplifican la dieta de Grok.
Wikipedia contiene más de 63 millones de artículos en 334 idiomas creados de forma colaborativa a través de la comunidad de usuarios mediante su wiki, que permite la edición de páginas directamente desde el navegador. Por lo tanto, no es solo que Grokipedia necesite de Wikipedia para existir es que si personalmente Elon Musk, como usuario confeso de Wikipedia, sostuviera discrepancias contra la perspectiva de algún artículo concreto él mismo podría editarlo — con sus citas correspondientes — o participar en los debates que los editores tienen en torno a temas polémicos para llegar a un consenso. Pero eso pondría a Musk en una posición igualitaria al resto de cibernautas y él no es un ciudadano más de la web.
¿Para qué Grokipedia?
Wikipedia fue creada en 2001 como un proyecto sin ánimo de lucro y colectivo, con la intención de ser una web de referencia pero nunca una fuente primaria de conocimiento. La información de Wikipedia debe ser verificada mediante citas o fuentes externas en un periodo de tiempo o es eliminada de los artículos. Además, el proceso de edición se puede consultar. Por lo tanto, la perspectiva a la que aspira Wikipedia respecto a la información es que sea verificable, no verdad, un término absoluto de difícil aprehensión — más aún en la era de los bulos y la subjetividad — que sin embargo Musk reivindica como propio de la naturaleza de su enciclopedia.
En estos 24 años, Wikipedia se ha enfrentado a muy razonables críticas sobre los fallos de funcionamiento de su sistema y ha evolucionado y perfeccionado sus normas y políticas internas, en ocasiones tras escándalos que ponían en relieve sus defectos de forma, sobre todo en lo relativo a biografías de personas vivas y su vulnerabilidad ante vandalismos publicitarios o políticos.
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Con sus problemas estructurales, Wikipedia es una fotografía en el tiempo, un instante congelado del momento de su creación. Como el resto de enciclopedias, Wikipedia se mide y se refleja en el modelo moderno que constituyó la Enciclopedia de Diderot y D'Alembert, una obra clave en el desarrollo intelectual, moral y científico de Occidente. Aunque la Enciclopedia de Diderot y D’Alembert tiene un carácter pretendidamente objetivo, liberal y laico también es una obra hija de su tiempo que pretende sin ambivalencias dar voz a los valores morales y políticos de la eminente burguesía sobre la nobleza y el clero del Antiguo Régimen, cuyo poder se sostenía mediante la religión.
A lo largo del siglo xx se editan enciclopedias de referencia en los países mayoritarios y su compra se populariza. La democratización paulatina de las sociedades, la erradicación del analfabetismo y el acceso de la formación superior a más estratos sociales hacen evolucionar esta naturaleza de clase de la Enciclopedia ilustrada. La evolución lógica del enciclopedismo en el nuevo milenio era la enciclopedia abierta, donde el principio de verificabilidad se sobrepone al argumento de autoridad. El anonimato es una herramienta más de accesibilidad, permitiendo que personas con acceso igualitario a información pero de diferentes ambientes construyan una obra en la que el conjunto vence sobre el sesgo particular. Es sintomático que en 2025 se acuñe una nueva enciclopedia — es decir, que se tome otra foto al presente a través de un texto — en la que persista la perspectiva particularísima de un milmillonario.
¿Qué es una enciclopedia?
La dimensión política de las enciclopedias nos habla también de la naturaleza humana de las mismas. Las enciclopedias son obras didácticas generalistas de consulta que aspiran a recoger información veraz sobre todas las áreas del conocimiento universal. Son la manifestación final de una tradición clásica de recopilación que se puede apreciar por ejemplo en la obra Aristóteles, que escribió obras especializadas sobre todas las áreas del saber para crear una especie de manual conocimiento por fascículos o, si lo entendemos en su contexto, libros de texto para un programa curricular.
Las enciclopedias, como las bibliotecas o los archivos, responden además, a través de la acumulación para su preservación y consulta, al justificado miedo humano al paso del tiempo y sus estragos primero personales y luego culturales. La pérdida de conocimiento es un goteo constante en la historia que erosiona y cambia nuestra percepción del mundo contemporáneo y pasado sin cesar. En ese sentido, la enciclopedia es el artefacto último de la ambición humana por explicarse y contenerse a sí misma. Es decir, que la enciclopedia, como el diccionario, es un género literario. Poner a una inteligencia artificial, sea su sesgo el que sea, a hacer el trabajo de la humanidad — soñar un anhelo, pensar una perspectiva — es, de nuevo, incurrir en los defectos personales del propio Musk: producir lo inútil y caer en el ridículo.
La guerra abierta contra la Wikipedia iniciada por el magnate tecnológico aviva el debate sobre los sesgos de la IA y los monopolios mediáticos.