Cómo el euskera pasó del silencio a convertirse en lengua oficial
Pese a su origen enigmático y siglos de escasa presencia escrita, la lengua vasca ha logrado (gracias a una tenaz imposición) consolidarse como idioma académico y cultural tras su oficialización en 1979
La primera etapa de la lengua vasca se extiende desde un pasado desconocido hasta 1545, año en que aparece el primer texto escrito. Es la etapa de la ignorancia. Ya nos gustaría saber cuándo, cómo y dónde nació, de dónde procedían sus hablantes y por qué se instalaron en esos parajes. ¿Vivían allí desde siempre? La investigación se pierde en el tiempo. En su biografía no figuran progenitores ni lugar ni fecha de nacimiento ni anécdotas de su infancia ni su carácter y estilo de juventud y madurez. No conocemos a ninguno de sus parientes. Seguro que existieron, pues nada nace de la nada. Y lo más difícil de entender: ¿Qué hace una lengua huérfana rodeada de lenguas latinas? ¿Llegaron tal vez después de la caída del imperio? Si estaban ahí desde mucho antes, ¿por qué no se romanizaron y perdieron su lengua como íberos y celtíberos?
Durante la época romana no existen documentos en vasco ni menciones explícitas a la lengua, pero algunos autores como Plinio el Viejo (siglo I d.C.) menciona a los pueblos vascones como habitantes del área que hoy es el País Vasco y Navarra, pero no dice nada de su lengua. Pomponio Mela (siglo I d.C.) alude a los vascones, señala que se diferencian de sus vecinos celtas e íberos, y deja entrever que poseían una lengua propia. La primera mención explícita aparece mucho después, en el Codex Vigilanus (976). En el silencio de los tiempos solo podemos imaginarlo. Y si una investigación no descubre a sus parientes o algún indicio sobre su origen, seguiremos envueltos en el misterio.
Plinio el Viejo menciona a los pueblos vascones como habitantes del área que hoy es el País Vasco y Navarra, pero no dice nada de su lengua
El hecho es que el euskera sobrevivió al proceso de latinización, y se ha mantenido en continua decadencia, pero ajeno a las presiones. La presencia romana en territorio vasco no fue tan endeble como se venía creyendo, particularmente porque la latinización llegó a través de la cristianización del territorio, mucho más tardía.
En lo adverso para el desarrollo de la lengua, la fragmentación dialectal, resultado de muchos siglos sometida a las libres articulaciones y libertades léxicas de unos hablantes sin voluntad unificadora.
Mosén Etxepare
La segunda etapa de la lengua vasca se inicia en 1545. Por entonces apareció en Burdeos un primer texto escrito, un libro que contiene una colección de poesías sobre todo de temática religiosa, escrito en dialecto labortano, con ortografía libre porque no existía norma alguna. El título está en latín, Linguae Vasconum Primitiae (Primicias de la lengua vasca). Su autor era mosén Bernat Etxepare, un cura francés que se había tomado la molestia de escribirlo y publicarlo en Burdeos inspirado en la reciente reforma protestante de Martín Lutero, favorable al uso de las lenguas vernáculas. Y como el protestantismo no llegó a triunfar en Francia, Etxepare regresó al cristianismo.
Se inicia una época de publicación de textos religiosos como catecismos y oraciones destinados a la enseñanza del cristianismo entre hablantes de vasco. Durante ese siglo y el XVII, la imprenta se utilizó principalmente para obras devocionales y traducciones de la Biblia. Durante el XVIII, la producción permaneció limitada: devocionarios, textos catequéticos y manuales de gramática, mientras la literatura secular era prácticamente inexistente. En el siglo XIX, el desarrollo del periodismo en euskera y la aparición de revistas culturales permitieron cierta difusión de la lengua y de textos literarios. A finales del siglo XIX y comienzos del XX surgieron editoriales que publicaban poesía, cuentos y obras teatrales en euskera que dieron nacimiento a un pequeño mercado literario. Escritores como Bernardo Atxaga, Txillardegi o Félix Likiniano contribuyeron a modernizar la lengua escrita y a ampliar los géneros abordados. En los años 1960 y 1970 surgieron editoriales culturales, revistas y colecciones infantiles que promovieron la literatura vasca.
Lengua oficial
La tercera y última etapa se inicia cuando en 1979 el euskera se convierte, por primera vez en su milenaria historia, en lengua oficial. El privilegio no se extiende a todos los euskaldunes, sino solo a los residentes en España.
Opinión Desde entonces, una lengua de escasa tradición cultural y experiencia docente, sin desarrollo científico, y todavía sin ortografía unificada, pasa a ser, tras la aprobación del Estatuto de Autonomía del País Vasco, lengua obligatoria en muchos institutos y, más tarde, en casi todos, además de formar parte del currículo en las tres provincias vascas. La imposición es tan tenaz que llega a los pueblos y ciudades donde no se hablaba vasco desde el siglo XVI.
En 1982, la Real Academia de la Lengua Vasca (Euskaltzaindia) acuerda la normalización ortográfica. Al fin, casi en el siglo XXI, la producción literaria en euskera se diversifica. Aparecen novelas, ensayos, poesía, literatura infantil y obras teatrales. El euskera escrito deja de ser casi exclusivamente religioso y se consolida como medio de expresión cultural y artística.
Unos años más tarde llega a la universidad y se impulsa la publicación de tesis doctorales. En la Universidad del País Vasco, según datos propios, el 14 % de las tesis se redactan y defienden en euskera. El porcentaje se refiere al período comprendido entre 2019 y 2023, durante el cual se defendieron un total de 2.214, de las que alrededor de 310 fueron en euskera. La propia universidad dice que más del 54 % del alumnado cursa sus estudios en euskera, ya sea exclusivamente o en combinación con otros idiomas como el castellano o el inglés. Pero no sabemos qué porcentaje estudia todas las asignaturas en vasco, y cuál solo cursa en euskera una asignatura. Lo cual, por su parte, tampoco aclara mucho, porque igualar el castellano con el inglés es de una extraordinaria insensatez. El castellano es la lengua de todos los vascos. Unos, la mayoría, habitualmente hablan solo castellano, otros, tal vez un 20%, castellano y vasco, y del total de la población solo 12,3 % de la población dice hablar inglés, pero lo usa poco, según indica la Encuesta de Características Esenciales de la Población y Viviendas del Instituto Nacional de Estadística, publicada en diciembre de 2022.
Añadamos que la redacción de tesis en vasco está subvencionada. Los doctorandos pueden contar con materiales, viajes a archivos, participación en congresos y salarios complementarios. La defensa en euskera es un mérito adicional. La universidad ofrece, además, y de manera gratuita, servicios de asesoramiento lingüístico y revisión que incluye corrección de estilo y gramática, glosarios técnicos y talleres de redacción científica. Después fomenta la difusión y visibilidad de la tesis. Y esto ocurre cuando la tendencia universal es la de redactar las tesis en inglés para que tengan mayor difusión, pues bueno es que se dé a conocer toda investigación que contribuya, en un equipo universal, a un mejor desarrollo del conocimiento.
En definitiva y a modo de síntesis: de antes de que llegaran los romanos no sabemos nada del vasco; de cuando llegaron, tampoco. La Edad Media pasó silenciosa. Entrados en la Edad Moderna, abandona su agrafismo. Abierta la brecha, la redacción de textos religiosos en vasco o bilingües con el castellano se desarrolla un poco. No se extiende a otro tipo de textos. Realmente su historia se inicia en 1979 y a partir de 2012 se empiezan a escribir tesis doctorales que puedan leer en vasco los vascos que saben vasco.
De antes de que llegaran los romanos no sabemos nada del vasco; de cuando llegaron, tampoco. La Edad Media pasó silenciosa
Confío en que el lector entienda correctamente el mensaje.
**Rafael del Moral es sociolingüista experto en lenguas del mundo y autor de la 'Enciclopedia de las lenguas', 'Breve historia de las lenguas', 'Historia de las lenguas hispánicas' y' Las batallas de la eñe', así como de numerosos artículos en revistas especializadas.
La primera etapa de la lengua vasca se extiende desde un pasado desconocido hasta 1545, año en que aparece el primer texto escrito. Es la etapa de la ignorancia. Ya nos gustaría saber cuándo, cómo y dónde nació, de dónde procedían sus hablantes y por qué se instalaron en esos parajes. ¿Vivían allí desde siempre? La investigación se pierde en el tiempo. En su biografía no figuran progenitores ni lugar ni fecha de nacimiento ni anécdotas de su infancia ni su carácter y estilo de juventud y madurez. No conocemos a ninguno de sus parientes. Seguro que existieron, pues nada nace de la nada. Y lo más difícil de entender: ¿Qué hace una lengua huérfana rodeada de lenguas latinas? ¿Llegaron tal vez después de la caída del imperio? Si estaban ahí desde mucho antes, ¿por qué no se romanizaron y perdieron su lengua como íberos y celtíberos?