Dani Martín revienta con la nostalgia el primero de sus 10 'sold out' en Madrid
El ex líder de El canto del loco inaugura su residencia en la capital con un arranque que apunta a leyenda. Éxito total con sus canciones y las de su ex banda para aquellos que quieran reconciliarse con su pasado dosmilero
El cantante Dani Martín dur, pante el primero de los diez conciertos que realizará en el Movistar Arena, en Madridara conmemorar sus 25 años de carrera y su vuelta a los escenarios. (EFE/Juanjo Martín)
La nostalgia se ha vuelto un motor imparable en nuestra sociedad. Ya no solo romantizamos, y nos repetimos, de forma inconsciente, que todo tiempo pasado fue mejor, sino que estamos enganchados al eterno retorno. Somos unos yonkis de la vuelta de aquellas pequeñas cosas de las que disfrutábamos en un tiempo que recordamos como más sencillo, más amable, más feliz. Por eso, cuando Dani Martín, ex-frontman de la banda madrileña de inicios de los 2000, El Canto Del Loco, anunció su regreso a los escenarios, no se dudó de su posible éxito. Pero lo que nadie podría haber pronosticado es que con su gira 25 P*T*S AÑOS lograría batir un récord tan grande como hacer diez 'sold outs' en el Movistar Arena de Madrid en menos de 72 horas.
En un momento cultural en el que la relevancia de los artistas, y de su carrera musical, se mide en 'sold outs', un hecho tan desorbitado, y con cifras tan elevadas, podría indicar que la carrera de Martín está a punto de volver a despegar. Pero¿qué se esconde detrás?¿Cuál ha sido el secreto de este éxito sin precedentes? Una gira, o más bien residencia, que solo anunciaba fechas en Madrid y la bandera del revival del pop-rock nacional bien izada, concentrando la euforia de sus fans en un evento aparentemente irrepetible de diez pases. Durante los fines de semana que van del 14 de noviembre al 20 de diciembre el ya-no-tan-niñato de Madrid hará suyo el recinto.
El inicio de este hito se remonta al 7 de marzo de 2024 cuando se anunció la primera fecha, agotando las aproximadamente 17.400 entradas que se pusieron a la venta en menos de diez minutos. Siguiente fecha, y volvió a pasar lo mismo. Siguiente fecha, igual, y así hasta llegar a la sexta. Ver los anuncios en directo por Twitter parecía algo tan inaudito que no podía ser verdad. Pero todo era cierto. Y con el anuncio de las dos últimas fechas, las encargadas de abrir el ciclo, en menos de tres días, colgó también el cartel de TODO VENDIDO. Un aproximado de 174.000 personas verían de nuevo a Dani Martín sobre los escenarios. No se sabe muy bien si las diez fechas eran el plan inicial de su equipo, o si a ellos les pilló casi tan por sorpresa como a sus devotos fans, que no dudaron en pagar entre 35 y 55 euros por las entradas, pero por el post de agradecimiento del propio artista, a él también le resultó un “regalo inesperado”. Quizás lo más prudente fue soñar de manera realista, para acabar triunfando por todo lo alto. Si tenemos en cuenta que el estadio Santiago Bernabéu puede albergar a unas 65.000 personas, Dani Martín lo podría haber llenado dos veces y aún así tener público suficiente para hacer también casi tres noches en el Movistar Arena más.
El cantante Dani Martín (i) canta junto a un fan, durante su concierto en el Movistar Arena, a 14 de noviembre de 2025, en Madrid (España). (Ricardo Rubio / Europa Press)
El pescado estaba todo vendido. Un año y casi ocho meses después la fecha señalada ha llegado. La víspera del 14 de noviembre daría el disparo de salida al hito más grande de la carrera del madrileño. 25 P*T*S AÑOS, así, canallita. Su momento. Entre el público que peregrinó hasta la arena podías encontrar desde aquellos que cerraban garitos cuando sonaba Zapatillas, hasta sus hijos. Una especie de ritual cultural en los que muchos venían a celebrar la juventud que ya había acabado. O como bien describieron las chicas de las barras, generación millenial de clase media alta. *Empieza a sonar a sonar Imagine* Sale fuego del escenario y un karaoke por las pantallas. Bienvenidos a la residencia de Las Vegas, perdón, del Madrid Arena de Dani Martín.
Entre el público que peregrinó hasta la arena podías encontrar desde aquellos que cerraban garitos cuando sonaba 'Zapatillas', hasta sus hijos
Llegadas las nueve de la noche, las luces se apagaron las luces y QUIERO ENTRAR EN TU GARITO CON ZAPATILLAS, QUE NO ME MIREN MAL AL PASAR. Sin más allá de los clásicos arriba las manos, o vamos Madrid, Martín puso a todo al Movistar Arena en pie. En el escenario: el madrileño, unas Converse gigantes de telón, su banda, un niño tocando la guitarra con look Green Day que de seguro no había nacido cuando se publicó la canción que raspaba y Volverás sonando. El concierto funcionó del mismo modo que se había vendido la gira. El cartel promocional nos daba esa punk de fanzine de los 80 en fotocopia de papel de color claramente manufacturada en 2025 por una multinacional. Una mano haciendo la peineta, imágenes de Dani Martín en su etapa con El Canto del Loco. Él sosteniendo el paraguas en la portada de Estados de Ánimo (2003), desnudo en la de Personas (2008), otra, en la que se le ve en primer plano, que aunque no sea la de la portada exacta, podemos asumir que se trata de la etapa A contracorriente (2002), y no podían faltar esas Converses inconfundibles de Zapatillas (2005). Y eso fue prácticamente el concierto. El Eras Tour del madrileño.
El público no dudó de la entrega que merecía Dani Martín. Por desgracia, cuando el repertorio se desviaba de los éxitos que dominaron la radiofórmula a finales de los 2000, los coros de la pista disminuían. Pero la pista tenía la devoción suficiente como para mantener los brazos en alto en baladas como Tal y como eres, o las que fueron roquerizadas en directo como Son Sueños. ¿ESTÁIS A GUSTO? BIENVENIDOS A NUESTRO SITIO SEGURO. AQUÍ NADIE JUZGA A NADIE. Pocas palabras, pero las exactas para enloquecer a su público. El Canto del Loco tiene eso que tu no tenías. Un viaje en el tiempo efectivo siempre con un toque malote de chalet madrileño.
Antes de empezar a entonar Puede Ser, llegó el clásico discurso sobre una noche que solo pasa una vez en la vida, una pequeña contradicción teniendo en cuenta que serán diez noches irrepetibles, que era un rockero a contracorriente apoyado por una multinacional. Pero cuando cantaba con la misma intensidad que el primer día aquello de que "puede ser que tu risa le gane este pulso al dolor"… los presentes decidieron creer.
Llegó el clásico discurso sobre una noche que solo pasa una vez en la vida, una pequeña contradicción teniendo en cuenta que serán diez
Sorprendentemente, el público más joven fue el que cantó con mayor entrega sus hits en solitario. Cero - Emocional -Qué Bonita la Vida. Una rotación musical que perfectamente podia estar pasando en el estadio o en la banda sonora de la nueva temporada de Las Pombo. Quizás la nostalgia había sido la invitación, pero su talento como nuestro particular crooner roquerillo patrio fue el motor de la noche. Violoncellos, violines, pianos intensos, "No vuelve, no", todo vale para emocionar a sus seguidores.
Repasó también temas como Me vuelve puto loco, con su intro de distorsión de megáfono, donde menciona a artistas actuales como Rosalía o Cupido, Carpe Diem, con el oleaje de brazos. También se pudo disfrutar, por decirlo de algún modo, de su particular disstrack contra las Novedades Viernes, contra el reggaeton, el autotune y la gente que participa de la fiesta de los 40 Principales. 2025, su particular batalla contra molinos de viento.
Dani Martín en acción en el Movistar Arena (Ricardo Rubio / Europa Press)
Resintonizamos la radio. Suena distorsionado LODVG, Fito, Pereza, Estopa. Regreso al pasado: Estados de ánimo. La madre de José siempre será eterna. Con una peineta hinchable de telón regresamos a El Canto Del Loco. Mejor así. Ahora sí nos despertamos soñando. Su primer discurso de la noche fue pasada la mitad del concierto para agradecer la incondicionalidad de sus fans por cantar lo que siempre han sentido sus tripas, y como 25 años después hacer canciones le ha salvado la vida. Agradecimientos para la gente que quiere, las patatas fritas y el Atletic.Princesa del pueblo. El chaval que un dia tuvo un sueño y muchos lustros después Nada volverá a ser como antes, será mejor.
Si hubo uno de los momentos en los que se acentuó más que ya no estaba de rabiosa actualidad fue cuando cantó Esther Expósito. No por su ritmo, ni instrumentación, sino porque el tema que sacó a propósito de su 47 cumpleaños, en la que le intenta tirar ficha a la actriz homónima, a la cual no conocía personalmente, y a la que le saca 23 años, acentuaba la primera patita de la crisis de los 50. Pero nadie es perfecto, menos alguien que en su dia se tatuó niñato y luego se lo tapó con una flecha negra. Pequeño silencio y versión de cámara de La Suerte de Mi Vida con él sentado entre el público. “Gente normal y cívica me encantáis”. Peter Pan, se podría decir que poco queda de la rebeldía.
Del resto de la banda, ni una sola palabra. Quizás no hubiera estado mal celebrarlos a ellos también
Quizás Dani Martín no se proyectó como uno de los rockeros más grandes de nuestro país cuando empezó, y es normal, pero tras la primera noche de su residencia en Madrid, logró convencer a todos los asistentes de ello. Rock o pop rock de radiofórmula, a nadie le importaron las etiquetas. Ni le tembló la voz ni la actitud. Jugaba en casa y lo sabía. El concierto acabó siendo en gran parte, y por envoltorio, algo parecido a lo que podría haber sido la gira de su disco de versiones No, No Vuelve (2021), un disco en el que había regrabado viejas canciones icónicas de El Canto del Loco. Pero del resto de la banda, de Chema Ruiz, de Iván Ganchegui, de Jandro Velázquez y de su primo David Otero, ni una sola palabra. Quizás no hubiera estado mal celebrarlos a ellos también. La noche cerró con Veinticinco, el tema que lanzó el pasado 30 de octubre, donde nuevamente repasa su trayectoria con su ex-banda, ensalzando ese pasado, para acabar con “no, no vuelve, lo dije y jamás volverá”. Una de diez. Quedan nueve noches irrepetibles para aquellos que quieran reconciliarse con su pasado dosmilero más madrileño.
La nostalgia se ha vuelto un motor imparable en nuestra sociedad. Ya no solo romantizamos, y nos repetimos, de forma inconsciente, que todo tiempo pasado fue mejor, sino que estamos enganchados al eterno retorno. Somos unos yonkis de la vuelta de aquellas pequeñas cosas de las que disfrutábamos en un tiempo que recordamos como más sencillo, más amable, más feliz. Por eso, cuando Dani Martín, ex-frontman de la banda madrileña de inicios de los 2000, El Canto Del Loco, anunció su regreso a los escenarios, no se dudó de su posible éxito. Pero lo que nadie podría haber pronosticado es que con su gira 25 P*T*S AÑOS lograría batir un récord tan grande como hacer diez 'sold outs' en el Movistar Arena de Madrid en menos de 72 horas.