El año del conejo: Bad Bunny arrasa en los Latin Grammy 2025
Rey de la música urbana, Bad Bunny se alza con el Grammy a Álbum del Año por DTMF. Seguido de CA7RIEL & Paco Amoroso con cinco estatuillas y la canción del año de Karol G
Bad Bunny recibiendo el premio Latin Grammy a Álbum del año. (EFE/Octavio Guzmán)
Poco le tiene que envidiar ya los Latin Grammy a su hermano mayor estadounidense. La música latina no solo ha despegado en cuestión de streamings, sino que se ha consolidado como una de las favoritas de los oyentes. En Estados Unidos, sus ingresos alcanzaron 1.400 millones de dólares en 2024. Y si hablamos de hechos, podemos destacar el próximo show de la Super Bowl de Bad Bunny, después de su residencia titulada No Me Quiero Ir de Aquí en el Coliseo de Puerto Rico, donde se calcula que dos tercios del público era extranjero; o la última gira de Karol G que la convirtió en la primera mujer latina en agotar dos noches consecutivas en el estadio Rose Bowl de Pasadena (California).
En un contexto sociocultural estadounidense en el que la comunidad hispana ya alcanza más de 62 millones de personas (cerca del 19% de la población total), y constituye uno de los segmentos demográficos de mayor crecimiento y poder adquisitivo en el país, pero a su mismo tiempo se ve amenazada por las políticas de deportación de Donald Trump, la 26ª edición de los Latin Grammy celebró la música en español y portugués como protagonista global.
La edición de este año se celebró en el el MGM Grand Garden Arena de Las Vegas y tenía un claro favorito: Bad Bunny. Con su disco DeBÍ TiRAR MáS FOToShabía logrado 12 candidaturas que lo sitúan al frente de la competición. Le seguían muy de cerca el dúo argentino CA7RIEL & Paco Amoroso con 10 nominaciones después del imparable éxito de su disco PAPOTA y su pomposo paso por escenarios durante este año, que van desde el Tiny Desk de la NPR al Coachella, pasando por nuestro cercano Teatro Príncipe de Madrid, donde se rueda La Resistencia. Además, el productor‑compositor Édgar Barrera también gozó de 10 nominaciones por su participación en temas de artistas como Karol G, nominada en la categoría Record of the Year por “Si Antes Te Hubiera Conocido”, o junto a Shakira, nominada en la categoría Best Pop Song por “Soltera”. Estas nominaciones reconocen su papel como motor creativo detrás de algunos de los hits más importantes de la música latina en 2025, tanto en composición como en producción.
Destacó también la presencia española con las nominaciones de Aitana, quien ganó una estatuilla a Mejor Diseño de Empaque por su álbum Cuarto Azul y, que entre otros, se lo dedicó a su novio, el streamer español, Plex, Leiva, o Alejandro Sanz por su álbum ¿Y ahora qué?, con el cual ganó los galardones a Mejor Álbum Pop Contemporáneo y a Grabación del Año. Una decisión que desconcertó a los fans de la extriunfito, pero que se entiende a la perfección si tenemos en cuenta que Sanz siempre ha sido un Grammy Darling (termino con el que se conoce a los favoritos de la academia).
También estuvieron presentes en los listados de nominados nuevos nombres de la música española, que triunfan entre los más jóvenes, como Judeline, Rusowsky o Guitarricadelafuente, los cuales evidencian el buen momento de la música española en la escena latina. Y aunque la ceremonia en sí tuviera lugar la víspera del jueves 13, con anterioridad, la Fundación Cultural Latin Grammy otorgó la Beca Warner Music Latina 2025 a la trompetista Arlen Borrego Miranda durante una ceremonia especial en la Escuela de Música Frost de la Universidad de Miami en honor a Manolo Díaz. Además, la edición de este año se convirtió en una GRAN NOCHE, al haber nombrado Persona del Año a Raphael, a sus 82 años, en la gala previa a la gran ceremonia.
Aitana, en los Latin Grammy 2025. (EFE/Cristobal Herrera-Ulashkevich)
Pero volviendo a la fecha señalada, llegadas las ocho de la noche, las dos de la madrugada en España, la ceremonia abrió con un musical dedicado a Carlos Santana al ritmo de Oye Cómo Va, seguido de un repaso de sus mejores hits. La velada fue conducida por Maluma y Roselyn Sánchez, en una gala en la que se alternaron premios y mini shows. Ninguno de estos fue excesivamente destacable a nivel visual, más allá de la gran interpretación de Gloria Estefan, que fue acompañada entre otros por Nathy Peluso, o la actuación de Ca7riel y Paco Amoroso, que, aunque decidieron hacer la interpretación con los mismos looks con los que recibieron las estatuillas, lograron subir al escenario ese aire de realismo mágico bufoni que les caracteriza. Cabe destacar también que, entre los famosos que entregaron las distintas estatuillas, pudimos ver a Sergio Ramos, el único futbolista de la noche, entregar el gramófono de oro a Mejor Álbum de Música Urbana a Bad Bunny por DTMF.
Las grandes categorías transcurrieron sin muchas sorpresas, abrazando el burbujeante presente de la música latina. El dúo experimental de trap experimental, hip hop, electrónica y pop argentino CA7RIEL & Paco Amoroso, no solo se alzaron con su primer Grammy, sino que se llevaron para casa las estatuillas a Mejor video musical versión corta, Mejor video musical versión larga, Mejor álbum de música alternativa, Mejor canción alternativa y Mejor canción pop.Karol G se alzó con el premio a la Canción del Año. Y de las doce nominaciones del conejo malo, repartidas en nueve categorías distintas (ya que estaba doblemente nominado en tres de las categorías), se llevó cinco estatuillas, incluyendo el premio principal de la noche a Álbum del Año por DeBÍ TiRAR MáS FOToS, el cual recogió con un discurso que ensalzó sus orígenes pero resultó mucho menos político de lo esperado. Gracias a esto se ha consagrado como uno de los mayores artistas latinos de esta década.
Cabe destacar también a la brasileña Liniker tras ganar tres premios; y a Fito Páez y Edgar Barrera con dos cada uno. Por desgracia, aunque la categoría a Mejor nuevo artista podría haberse venido a España gracias a la nominación del guitarrista flamenco, y apadrinado por C. Tangana, Yerai Cortés, el premio fue para Paloma Morphy.
Poco le tiene que envidiar ya los Latin Grammy a su hermano mayor estadounidense. La música latina no solo ha despegado en cuestión de streamings, sino que se ha consolidado como una de las favoritas de los oyentes. En Estados Unidos, sus ingresos alcanzaron 1.400 millones de dólares en 2024. Y si hablamos de hechos, podemos destacar el próximo show de la Super Bowl de Bad Bunny, después de su residencia titulada No Me Quiero Ir de Aquí en el Coliseo de Puerto Rico, donde se calcula que dos tercios del público era extranjero; o la última gira de Karol G que la convirtió en la primera mujer latina en agotar dos noches consecutivas en el estadio Rose Bowl de Pasadena (California).