Tutankamón revive: así es la galería más esperada del Gran Museo Egipcio
Tras más de dos décadas de retrasos y mil millones de dólares de inversión, Egipto ha inaugurado el Gran Museo Egipcio, y el escritor y egiptólogo Antonio Cabanas lo tiene claro: es “grandioso”
La máscara dorada del rey Tutankamón se exhibe en el gran museo egipcio (gem) durante su inauguración al público. (EFE/Mohamed Hossam)
"Grandioso". Antonio Cabanas es tajante e insiste en que así es como debe ser llamado. Nos referimos, por supuesto, al Gran Museo Egipcio, que fue inaugurado con muchísima expectación el pasado 1 de noviembre, tras décadas de incertidumbre y espera y una inversión superior a los mil millones de dólares. Cualquiera que haya paseado en alguna ocasión por el antiguo museo (oficialmente el Museo Egipcio de El Cairo) sabrá de sobra que ahí se reunían algunas de las maravillas más increíbles de una civilización que atrae a todo el mundo, desde los niños a los ancianos. Sin embargo, se encontraba bastante deteriorado: todo parecía abandonado, lleno de polvo y sin protección alguna.
Cabanas sabe "un poco" del tema, al fin y al cabo su pasión por Egipto le ha llevado a escribir multitud de bestsellers sobre el mundo de los faraones (Las lágrimas de Isis, El secreto del Nilo, Los secretos de Osiris... y la extensa lista sigue). Cree que llama tanto la atención porque es una civilización que tiene algo de mágico. "Piensa que solo se ha descubierto entre el 20 y el 30% de lo que existe, así que aún queda un 70% por explorar. Está impregnado de misterio y hasta quien no sabe nada siente algo especial al visitarlo", señala.
Él, por suerte, ha podido ver con sus propios ojos el nuevo museo, y asegura que es una obra monumental, nada que ver con la anterior. "Querían inaugurarlo en 2022, coincidiendo con el centenario del descubrimiento de la tumba de Tutankamón, pero se retrasó por distintos factores: la primavera árabe, la pandemia y la inestabilidad en la región. Al final, ha sido una obra complejísima, con más de mil millones de dólares de coste, el doble de lo presupuestado. Y no tiene nada que ver con el antiguo museo: está todo bien colocado, con gusto y con una museografía moderna".
Entrada del Gran Museo Egipcio (GEM; en inglés), inaugurado este martes en Guiza. (EFE)
En total, el museo ocupa unas 50 hectáreas y, de ellas, unos 400.000 metros cuadrados son de exposición. "El diseño ha corrido a cargo de una arquitecta irlandesa, Róisín Heneghan, junto con su socio, Shih-Fu Peng, de la firma Heneghan Peng Architects" (ellos fueron los ganadores del concurso internacional celebrado en 2003. La ingeniería ha estado a cargo de las firmas Arup y Buro Happold, mientras que el paisajismo fue desarrollado por West 8. Las obras iniciaron nada menos que en 2012). "El edificio tiene mil metros de largo y está concebido como parte del paisaje de Guiza. Desde dentro se ven las pirámides a través de grandes ventanales. El techo de la galería principal tiene una malla de bronce con forma piramidal que simboliza el cielo estrellado de Egipto".
"El techo de la galería principal tiene una malla de bronce con forma piramidal que simboliza el cielo estrellado de Egipto"
El anterior museo tenía piezas valiosísimas, pero mal conservadas, y sus sótanos estaban repletos de otras almacenadas que aún no se habían estudiado o expuesto. Cabanas explica que hay más de 600 tumbas descubiertas cuyos objetos aún no han sido catalogados, aunque sin duda en el nuevo museo la joya de la corona es la nueva galería dedicada a Tutankamón, el faraón más misterioso del Antiguo Egipto.
"Habrá unas 100.000 piezas expuestas, 25.000 de ellas por primera vez. Solo las piezas catalogadas por Carter en la tumba de Tutankamón son 5.398, y ahora se muestran todas. Además, ACCIONA Cultura escaneó en 3D la tumba del Valle de los Reyes para crear una réplica física e inmersiva dentro del museo. Pero hay otras galerías impresionantes, como la de las barcas solares de Keops. Antes una de ellas estaba en una construcción improvisada junto a la Gran Pirámide; ahora se exponen dos. Keops fue enterrado con cinco barcas: una para cada punto cardinal y otra simbólica para su traslado funerario", señala.
Un faraón de vida corta y leyenda eterna
"Tú, que amas Tebas, que pases millones de años sentado de cara al viento del norte, con los ojos contemplando la felicidad", dice el epitafio de Tutankamón, que en realidad no tuvo mucho tiempo para disfrutar de Tebas (lo que hoy en día es Luxor). Cuando el faraón llegó al poder con tan solo ocho o nueve años, reinstauró la religión politeísta y renovó el culto al dios Amón en el Antiguo Egipto, pues su padre, el fascinante faraón Akenatón, había realizado una sorprendente reforma monoteísta en la región (a la que se conoce como el periodo de Amarna). La vida de Tutankamón fue corta y ahora sabemos, gracias a las investigaciones del famoso arqueólogo Zahi Hawass, que el joven tenía una condición física extremadamente débil, consecuencia de la endogamia en su familia: padecía malaria (lo que pudo ocasionar su muerte), tenía el pie equinovaro y necesitaba bastón para caminar, como se muestra en las pinturas que lo retratan. Murió tan solo diez años después de subir al trono y fue enterrado con dos fetos, probablemente hijos suyos con su hermana.
El hecho de que fuera un personaje tan poco relevante en vida y en una historia tan larga como es la del Antiguo Egipto es lo que, paradójicamente, le ha preservado en la memoria. Fue enterrado con rapidez en una tumba que no estaba destinada a ser la suya, y olvidado durante miles de años hasta que fue descubierto. La leyenda en torno a ese descubrimiento es lo que llama tanto la atención, según opina Cabanas. "Su tumba fue la primera encontrada casi intacta, con el 80% de su ajuar funerario. Históricamente, no tuvo gran relevancia y no es comparable a otros faraones como Ramsés II, pero el hallazgo en 1922 fue un acontecimiento mundial. Nunca antes se había visto el esplendor con que se enterraba a un rey".
"Históricamente, no tuvo gran relevancia y no es comparable a otros faraones como Ramsés II, pero el hallazgo fue un acontecimiento mundial"
"También pesa el hecho de que muriera joven y su reinado fuera breve. Su figura sigue llena de incógnitas. Se sabe que fue hijo de Akenatón y que su madre era la llamada “dama joven”, probablemente hermana del faraón. Pero aún quedan muchos enigmas abiertos, lo que alimenta el misterio", cuenta. "En cuanto a lo de la maldición de Tutankamón, fue más un invento periodístico que otra cosa. Cuando se descubrió la tumba, el conde de Carnarvon vendió la exclusiva al Times, lo que enfureció a otros medios. A raíz de eso surgió el mito de la maldición. En realidad, nadie del equipo de Carter murió en circunstancias extrañas: la hija del conde vivió hasta 1980".
Entonces, ¿de dónde surgió la leyenda? "De coincidencias y supersticiones. Carter tenía un canario en una jaula dorada, y el día después de comprarlo descubrió la tumba. Poco después, una cobra entró en su casa y se comió al pájaro: lo llamaron la “tumba del pájaro dorado”. Luego, una escritora, Marie Corelli, difundió la idea de una maldición. Pero no hay textos reales que hablen de eso. El conde de Carnavon, por ejemplo, era el mecenas de Carter y vivía en el castillo de Highclere (el mismo que aparece en Downton Abbey). Tenía problemas de salud tras un accidente y pasaba los inviernos en Egipto. Murió de neumonía poco después del hallazgo, y su muerte se interpretó como parte de la “maldición”.
Además de la sala de Tutankamón o las increíbles exposiciones, Cabanas explica que el museo también cuenta con 19 laboratorios de conservación, un recorrido cronológico desde las primeras dinastías hasta la época grecorromana, réplicas de tumbas como la de Hetepheres (madre de Keops), un museo infantil y recreaciones inmersivas como la tumba del noble Jnumhotep. "También incluye un auditorio, un teatro, zonas comerciales y jardines que reproducen la flora del valle del Nilo". Un museo al fin digno de cualquier faraón.
"Grandioso". Antonio Cabanas es tajante e insiste en que así es como debe ser llamado. Nos referimos, por supuesto, al Gran Museo Egipcio, que fue inaugurado con muchísima expectación el pasado 1 de noviembre, tras décadas de incertidumbre y espera y una inversión superior a los mil millones de dólares. Cualquiera que haya paseado en alguna ocasión por el antiguo museo (oficialmente el Museo Egipcio de El Cairo) sabrá de sobra que ahí se reunían algunas de las maravillas más increíbles de una civilización que atrae a todo el mundo, desde los niños a los ancianos. Sin embargo, se encontraba bastante deteriorado: todo parecía abandonado, lleno de polvo y sin protección alguna.