Una ópera prima sobre el maltrato psicológico es el gran fenómeno de la novela española de 2025
'Comerás flores' lleva más de 10.000 ejemplares vendidos, toda una proeza en la actualidad. Su autora es la gallega Lucía Sobral, debutante: "No podía imaginar que tantas lectoras se pudieran identificar"
La escritora gallega Lucía Solla Sobral (Cedida por la autora)
Un email enviado hace un año lo cambió todo en la vida “literaria” de la gallega Lucía Solla Sobral (Marín, 1989), escritora debutante, absolutamente desconocida y sin ningún “padrino” cercano. Tenía un manuscrito que había comenzado a escribir para probarse si, verdaderamente, podía acabar una novela. Y no solo la terminó sino que al final tenía toda una bomba entre las manos. Envió aquel archivo con el texto a la editorial Libros del Asteroide, que con gran ojo decidió publicarlo, y desde hace unas semanas se ha convertido en el último gran fenómeno de la novela española:Comerás flores lleva 10.000 ejemplares vendidos desde septiembre. Toda una proeza para una ópera prima en tiempos donde llegar a los mil ejemplares ya no está nada mal. Y sin contar con la televisión ni con tik tok ni con promoción en medios. Boca a oreja, redes sociales más tradicionales (algún vídeo en Instagram), librerías y ahí está, compitiendo con los grandes bestsellers del año (Posteguillo, Javier del Castillo, Ken Follett, Dan Brown, Pérez-Reverte…), y con una proyección que va al alza. Imparable.
“Me siento muy feliz, pero es algo más grande de lo que puedo gestionar”, comenta Lucía por teléfono acerca del éxito de una novela que parece que ha tocado, además, una tecla sensible y que da lugar, a su vez, a debate. “Sí, la verdad es que yo no me podía ni imaginar la cantidad de mujeres que se podían identificar… creo que muchas personas pueden verse ahí o ver a una amiga…”, apostilla.
El argumento de Comerás flores es el siguiente: Marina, una chica de 24 años que ha estudiado Filosofía y Periodismo, a la que le encantaría escribir reportajes y entrevistas, pero que hace clickbait y noticias de consumo rápido y voluminoso (lo que en argot periodístico llamamos SEO), comienza una relación con Jaime, un interiorista (creador de atmósferas, se describe él) de 45 años, muy guapo, con una cartera bastante abultada y un gusto exquisito. Su casa de Pontevedra podría salir en una revista de decoración y el tipo un día te puede hablar de Hölderlin o Rilke y pasado de Mapplethorpe, además de llevarte a comer a los estrella Michelín de la ciudad. Marina, que compartía piso con una amiga y comía pizza y salía de marcha a emborracharse con sus amigos, cae embriagada de lo que ella cree que es “amor”. Pero ya en las primeras páginas todo huele a terror (que el lector ve antes que ella). Es una novela muy cruda, muy directa, pero que a la vez consigue mostrar sin ambages la sutileza del maltrato psicológico que tampoco incide en que por fuerza lo practique (siempre) un hombre. Porque no es la bofetada, es el “comerás flores”.
Lucía Solla Sobral (Marco Mas)
Precisamente, eso fue de lo que más le gustó al editor Luis Solano cuando leyó aquel manuscrito: “Como nos dijo alguien que lo leyó antes, genera una conexión emocional con la lectora. La mujer que lo lee conecta de una forma especial. Cuenta un maltrato leve… pero parece que muy común. Y Lucía lo cuenta con una gran riqueza de detalles, con una naturalidad muy potente. Te crees a la narradora. El trabajo literario del lenguaje para que suene muy natural es muy bueno”, recalca el editor que compara la historia, aunque no tienen nada que ver, con la película Los Domingos porque, de alguna manera, también te obliga a mirarse uno mismo/a y observar su propio comportamiento ante determinadas situaciones. “Es que no es una historia de maltrato puro, sino que muestra lo fácil que es caer ahí. Te obliga a repensarte”, sostiene.
"No es una historia de maltrato puro, sino que muestra lo fácil que es caer ahí"
No obstante, pese a esas buenas vibraciones, también todo este éxito les ha pillado de “sorpresa”. “Pensábamos que iba a ser un buen debut, pero desde el principio empezó a funcionar muy bien y no ha parado”, señala Solano. De hecho, se ha convertido en el mejor lanzamiento de una ópera prima de esta editorial en toda su historia. “Y no afloja, al contrario, se lee, gusta y se recomienda”, añade.
Cubierta de 'Comerás flores', de Lucía Solla Sobral.
Lucía Solla Sobral quiso escribir sobre este maltrato psicológico que parece leve pero que te acaba destruyendo y alejando de tus amigos porque no suele ser lo obvio “ni lo que aparece en los medios, que ya es directamente el asesinato”. Había leído En la casa de los sueños, de Carmen María Machado, sobre los abusos en una relación lésbica y aquello la había atravesado e impactado. Y se preguntó por qué apenas se escribía sobre esto. “Aquí en las relaciones de pareja, o es la historia romántica o en la que se mata al otro. Al psicológico no se le ha dado casi valor”, sostiene. Recordó alguna relación suya, lo habló con amigas y, de repente, vio que era más habitual de lo que parecía. Los mensajes constantes al móvil, las “desapariciones”, los silencios castigadores, los no pasa nada, pero sí pasa, los no te hablo y dos días después te regalo ese vinilo que te encanta… “Son cosas que acaban normalizándose o se viven con una culpa brutal”, comenta la escritora.
"Cuando tienes la meta de tener pareja a toda costa y vivir un amor romántico, te ciegas"
Y se puso a escribir como siempre había hecho desde pequeña, una faceta muy potenciada por sus padres que le mecanografiaban y encuadernaban los cuentos que escribía de niña. “Sí, siempre creyeron en esto, se valoró, no me dijeron que no iba a ser escritora…, pero como nadie te enseña a serlo lo deseché. Pero seguía leyendo y tenía esa pulsión… Y un día me dije, voy a escribir una novela. Tenía la idea, empecé por el final y tenía dos párrafos. Y fui al taller de escritura de Marta Jiménez Serrano que sí vio ahí una novela… La empecé a trabajar y luego obtuve la beca de la Residencia Literaria de A Cidade de da Cultura del escritor Javier Peña y cuando la terminé envié ese email”, relata sobre su trayectoria. Es verdad que el primer manuscrito de ese correo se tuvo que pulir durante un tiempo, pero fue, por los resultados, una reescritura brillante.
Uno de los hallazgos es, probablemente, la protagonista de la novela que cae en la red de un hombre que, a priori, es el hombre de sus sueños. Aquí hay una fuerte crítica por parte de la autora hacia “el amor romántico” y por eso no son pocas las veces que se cita alguna novela de Jane Austen, que parece la heroína de estos tiempos, y que encanta a este personaje. “Es que cuando tienes una meta, que es la de tener pareja a toda costa, vivir un amor romántico… te ciegas y puedes caer en algo que no tiene nada que ver con el amor. Y esto está muy presente ahora”, afirma la autora.
"La pregunta que uno siempre se hace es por qué acabas ahí. Y la respuesta es que al principio no tienes motivos para no hacerlo"
Por eso Marina no es una chica perfecta y dan ganas de gritarle, dónde vas, pero Solla Sobral consigue que no se la juzgue. “La pregunta que uno siempre se hace es por qué acabas ahí. Y la respuesta es que al principio no tienes motivos para no hacerlo. En este caso, es un hombre atento que la escucha (acaba de morir el padre de ella), dice que había conocido a su padre en un bar, lo cual para ella es muy importante, la cuida, le ofrece otro tipo de vida… Y además a su familia les gusta, ¿por qué no ibas a estar con él?”, explica Solla Sobral.
Ni es el macarra de turno, ni el malote, ni el rico sin sentimientos, que es lo que suele estar más presente en otros productos culturales (por ejemplo, cuando hablamos de maltrato podemos pensar rápidamente en la película de Itziar BollaínTe doy mis ojos o en Solo mía, de Javier Balaguer (una en un entorno más marginal y la otra en un entorno de clases altas) con una violencia muy física.Aquí es alguien que puede gustar y mucho… además en determinados ambientes intelectuales y culturetas. “Ella se encuentra con alguien que está a su altura, la familia lo compra rápido por el dinero… ya que es una familia de clase más baja en la que acaba de morir el padre y les gusta que la hija esté con un hombre con la vida resuelta”, resume Solla Sobral. La perfecta jaula de oro.
Sin desvelar la novela, sólo un apunte: al final la salvación suele estar cerca y es en alguien que sí ha visto la cara oscura de quien ejerce ese abuso psicológico. “Es que no son monstruos. Por eso cuando se acaba esta relación pueden comenzar otra sin problemas… Siempre habrá otras personas que caigan en estas redes. De ahí que creo que tantas lectoras se estén identificando con Marina”, resume la escritora que está encantada (y un poco abrumada) con un éxito totalmente inesperado y a la que le gusta que pueda abrir un debate acerca de los comportamientos en la pareja. “Es que es un tema que está ahí. A fin de cuentas cualquiera podemos estar en el lugar del maltratador o de la víctima”, zanja.
Un email enviado hace un año lo cambió todo en la vida “literaria” de la gallega Lucía Solla Sobral (Marín, 1989), escritora debutante, absolutamente desconocida y sin ningún “padrino” cercano. Tenía un manuscrito que había comenzado a escribir para probarse si, verdaderamente, podía acabar una novela. Y no solo la terminó sino que al final tenía toda una bomba entre las manos. Envió aquel archivo con el texto a la editorial Libros del Asteroide, que con gran ojo decidió publicarlo, y desde hace unas semanas se ha convertido en el último gran fenómeno de la novela española:Comerás flores lleva 10.000 ejemplares vendidos desde septiembre. Toda una proeza para una ópera prima en tiempos donde llegar a los mil ejemplares ya no está nada mal. Y sin contar con la televisión ni con tik tok ni con promoción en medios. Boca a oreja, redes sociales más tradicionales (algún vídeo en Instagram), librerías y ahí está, compitiendo con los grandes bestsellers del año (Posteguillo, Javier del Castillo, Ken Follett, Dan Brown, Pérez-Reverte…), y con una proyección que va al alza. Imparable.