El chico más bello, que obsesionó a Visconti en 'Muerte en Venecia', muere con 70 años
La trágica vida de Björn Andrésen, el mítico Tadzio de 'Muerte en Venecia', fue relatada en el documental de 2021 'El chico más bello del mundo'. "La película me ha jodido la vida", llegó a decir
No tuvo una carrera muy prolífica, pero la película en la que participó siendo tan solo un niño marcó su infancia, su vida e incluso creó un canon de belleza indiscutible. Björn Andrésen, el mítico Tadzio de la Muerte en Venecia de Visconti (basada a su vez en la novela de Thomas Mann) ha fallecido hoy a los 70 años, dejando un legado insuperable para alguien con una presencia tan breve en el mundo del cine.
Cuando Muerte en Venecia de Visconti se estrenó, allá por 1972, todo el mundo quedó fascinado con la oscura historia salida de la mente del escritor alemán. Dirk Bogarde, ya consolidado como actor de papeles retorcidos (tan solo dos años después protagonizaría Portero de noche) era en esta ocasión el profesor Gustav von Aschenbach, aquel hombre obsesionado con un niño que se aloja en su mismo hotel balneario en el Lido en Venecia, ciudad a la que amenaza una plaga de cólera.
Björn Andrésen, con su rostro andrógino y angelical y su cabello rubio, no solo se convirtió en la obsesión del protagonista, sino que representó un tipo de belleza muy específica que se convirtió en canon en un país tan alejado como Japón, donde el conocido como "flower boy" (como se conoce a estos chicos con apariencia de efebos, como también lo serían después Leonardo DiCaprio o Timothée Chalamet) todavía sigue siendo tendencia. En el país nipón obligaron a Andrésen a actuar en conciertos o a tomar pastillas para sobrellevar la apretada agenda de presentación de la película. Porque su vida, tras el filme, fue un infierno.
Aunque en realidad eso no lo supimos hasta hace unos años. En 2021, los directores Kristina Lindström y Kristian Petri se atrevieron a contar la otra cara de la historia de Andrésen, que había permanecido escondida durante tanto tiempo, en el turbulento documental sueco El chico más bello del mundo. Relataban cómo Visconti viajó por toda Europa buscando al chico perfecto, que personificara la belleza absoluta, hasta que encontró a Andrésen que entonces solo tenía 15 años. "Nunca he visto tantos fascistas y gilipollas como en el cine o el teatro", comentó un Andrésen ya mayor en entrevista con The Guardian hace cuatro años. "Luchino era el tipo de depredador que sacrificaría cualquier cosa o a cualquiera por su obra. Muerte en Venecia me ha jodido la vida bastante".
"Nunca he visto tantos fascistas y gilipollas como en el cine o el teatro"
El documental hablaba de los trágicos acontecimientos que marcaron la vida del actor: el suicidio de su madre, el padre ausente o la muerte de uno de sus hijos. Aunque lo más sonado siempre fue la historia que trascendió sobre la proyección de la película en Cannes: tras ella, todo el equipo fue a un bar gay en el que Björn fue acosado. "Me sentía como una especie de trofeo ambulante, como un animal exótico en una jaula", señaló. Fue poco antes de convertirse en un juguete roto, porque su carrera cinematográfica nunca despegó y se centró en la música.
Curiosamente, volvimos a verlo hace unos años, en un papel menor y bastante impactante, en Midsommar de Ari Aster. No quedaba entonces ningún rastro del joven que había encarnado al efebo de las fantasías de Thomas Mann: en los últimos años, Björn Andrésen era un hombre extremadamente delgado, de pelo y barba blancos, con pocas similitudes con el joven que fue.
Ha sido el director Kristian Petri, que le conocía desde hace 40 años, el que ha dado la noticia de su fallecimiento en el periódico Dagens Nyheter: "Al principio se mostraba escéptico con la idea de rodar un documental sobre su historia, pero una vez que tomó la decisión, se lanzó a por todas. Tenía un carisma y una presencia increíbles frente a la cámara y eso es todo lo que pienso ahora, en los momentos fantásticos que pasé con él. Era una persona valiente".
No tuvo una carrera muy prolífica, pero la película en la que participó siendo tan solo un niño marcó su infancia, su vida e incluso creó un canon de belleza indiscutible. Björn Andrésen, el mítico Tadzio de la Muerte en Venecia de Visconti (basada a su vez en la novela de Thomas Mann) ha fallecido hoy a los 70 años, dejando un legado insuperable para alguien con una presencia tan breve en el mundo del cine.