"Mr. Scorsese": El mafioso de Dios trae pistolas y crucifijos
Algo no funciona en las cinco horas de documental sobre la vida y obra del director de 'Uno de los nuestros'
Siete proyectos en marcha como director tiene ahora mismo Martin Scorsese, según la web especializada Imdb, que van desde la adaptación de la novela Los náufragos del Wager a un biopic de Franklin D. Roosevelt, pasando por un thriller "ambientado en Hawai". A sus 82 años, Scorsese tiene más planes que tu sobrino el del patinete. Con todo, Apple TV ha visto llegado el momento de sentar al director y hacerle preguntas, revisar su vida y sus películas y componer el gran documental sobre su legado artístico. Lo han titulado Mr. Scorsese.
Es bastante aburrido. Uno lo empieza con ganas, pues Scorsese, junto a Quentin Tarantino, es el cineasta vivo que mejor habla de cine, más pasión le pone, más películas ha visto y más ideas iluminadoras es capaz de producir por minuto. Sin embargo, parece que el Scorsese de Un viaje personal con Martin Scorsese a través del cine americano (1995) o el de Made in England: the films of Powell and Pressburger (2024) se vuelve menor y casi vulgar hablando de sus propias películas. Ayuda mucho a esta baja temeraria que todos los invitados al documental sean todavía más simples que él.
La culpa, por buscar, puede estar en la directora del producto, Rebecca Miller, esposa de Daniel Day-Lewis (Gangs of New York). La primera escena de Mr. Scorsese (ya el título denota una pereza creativa cósmica) nos muestra a Scorsese diciéndole a Rebecca que primero se pone la cámara a rodar y luego se saca la claqueta, y no al revés. Mansplainning! Después de este extraño comienzo, la química entre entrevistado y entrevistadora naufraga por completo, y uno nota a Scorsese incómodo todo el tiempo, deseando irse a casa, mordiéndose los labios para no decir lo que piensa o haciendo un gran esfuerzo por seguir con su propio documental celebratorio. Es triste de ver.
Les diría que lo único que he aprendido en las cinco horas de documental es que Martin Scorsese tiene una película titulada American boy: a profile of Steven Prince (1978) y que en ella el tal Steven relata en detalle una peripecia politoxicómana que, sin saltarse una coma, constituiría casi veinte años después la famosa escena de Pulp Fiction donde John Travolta resucita a Uma Thurman con una jeringuilla gigante. Esto sólo indica de nuevo cómo Quentin Tarantino hubiera hecho un homenaje, o una pequeña participación en este homenaje, muchísimo más brillante que la de todos los demás juntos.
Opinión Spike Lee sólo dice "oh", "ah", "jajaja", con su conocida teatralidad insoportable. Robert de Niro confirma todas las cosas que le preguntan (¿hizo Martin esto o lo otro?; sí) y Leonardo DiCaprio se limita a mostrar una admiración reglamentaria. Isabella Rossellini no sé qué dice. Luego traen a mafiosos del barrio juvenil de Scorsese y los ponen a hacer el ridículo en una sala de reuniones, pensando que van a contar cosas increíblemente escabrosas. Sale tanta gente diciendo obviedades o chorradas que lo único bueno de Mr. Scorsese es ver trozos de las películas de Scorsese.
El director, por desgracia, llora mucho. En el primer episodio, conocemos su pasado conflictivo, en un barrio de Nueva York donde vivía toda esa mafia que luego protagonizó sus películas. Por aquí parecíamos ir bien. Pero, ya director de cine, con éxito creciente, toda su vida es, según su propio testimonio, un sufrimiento tras otro, ya sea porque se droga, ya porque nadie le quiere producir una película. Lo cierto es que Scorsese ha llegado a octogenario, así que tanto no se drogaría; y que ha dirigido una película tras otra cada dos o tres años durante medio siglo, lo que no parece indicar que le haya costado un mundo hacer cine. Michael Cimino (El cazador) murió a los 77 y estuvo los últimos viente años de su vida sin dirigir.
El cine de Scorsese está tan estudiado y comentado que el propio Scorsese no puede aportar nada, y no digamos sus amigos
Aparte de autocompasión, Scorsese se muestra muy cercano al catolicismo, lo cual quiere decir que dirigía películas de mafiosos porque las de curas vendían menos. Lo que él hubiera querido de verdad es hacer películas religiosas (La última tentación de Cristo, Silencio), interpreto, un poco de broma. Por este catolicismo que les digo, Scorsese ha rodado muy poco sexo, se ha casado tres veces y ha tenido la santa paciencia de participar en Mr. Scorsese. Para él estas cinco horas no son otra cosa que penitencia.
Para el espectador aficionado a su cine, también, pues nos los sabemos todo. Sabemos lo de Joe Pesci y su famosa escena en Uno de los nuestros ("¿Te parezco gracioso?"), y lo de Robert De Niro ante el espejo en Taxi Driver, y lo del combate de Toro salvaje rodado siguiendo la planificación de la escena de la ducha de Psicosis. Y lo de que La puerta del cielo (1980) puso fin al cine de autor genialoide y mimado. El cine de Scorsese está tan estudiado y comentado que el propio Scorsese no puede aportar nada, y no digamos sus amigos.
Falta en este documental una mirada más original sobre el genio de Scorsese, otro pulso, otro barniz, otro acercamiento. Es como un popurrí de vídeos de Instagram y escenas sueltas de Uno de los nuestros. La mafia, que parece frívola en sus películas, aquí resulta directamente veraniega, como si tener un tío mafioso o un amigo delincuente fuera para un niño una alternativa perfectamente válida a ver Barrio Sésamo.
Siete proyectos en marcha como director tiene ahora mismo Martin Scorsese, según la web especializada Imdb, que van desde la adaptación de la novela Los náufragos del Wager a un biopic de Franklin D. Roosevelt, pasando por un thriller "ambientado en Hawai". A sus 82 años, Scorsese tiene más planes que tu sobrino el del patinete. Con todo, Apple TV ha visto llegado el momento de sentar al director y hacerle preguntas, revisar su vida y sus películas y componer el gran documental sobre su legado artístico. Lo han titulado Mr. Scorsese.