Madrid vivió este lunes una de esas noches que quedan grabadas en la memoria cultural de la ciudad. Rosalía convirtió la plaza de Callao en un altar urbano para anunciar la llegada de su cuarto álbum, Lux, previsto para el 7 de noviembre. Miles de fans abarrotaron el centro de la capital para presenciar una puesta en escena que mezcló espectáculo, misticismo y espontaneidad a partes iguales.
Horas antes del anuncio, la artista catalana encendió las alarmas en sus redes sociales con una cuenta atrás que convocaba a sus seguidores a un directo en TikTok a las 20:45. Allí se la vio maquillándose y vistiéndose en un hotel madrileño, rodeada de su equipo y entre risas nerviosas. “Llevo tres años esperando este día”, confesó mientras se preparaba para un momento que pronto se convertiría en uno de los eventos musicales más comentados del año.
Vestida con una falda y camisa beige, manoletinas rojas y un halo dorado en el cabello, corrió entre una multitud eufórica hasta alcanzar los Cines Callao, donde se proyectó la imagen definitiva de su nueva era musical.
Rosalía y sus escoltas corriendo entre los fans (EFE Juanjo Martín)
La emoción se tornó en sorpresa cuando Rosalía descubrió que su anuncio se había filtrado en las pantallas Las imágenes mostraban la portada de Lux, con la artista vestida de blanco y rodeada del título y la fecha del disco. “¿Qué es esto, tío?”, exclamó en directo al ver cómo la sorpresa que había preparado para Madrid se desvelaba antes de tiempo. Aun así, mantuvo el pulso y siguió adelante con un despliegue que transformó Callao en el epicentro del pop global.
La multitud esperando el anuncio de la portada de Rosalía (Carlos Luján | Europa Press)
A las 22:00, el asfalto de Gran Vía se convirtió en pasarela y escenario. Rosalía apareció conduciendo un Nissan Skyline blanco, con el volante a la derecha, un cigarro en la mano y un rosario colgando del retrovisor. Bajó la ventanilla, saludó a los curiosos y bromeó con otros conductores antes de detener el coche frente al hotel Vincci Capitol.
El momento fue una auténtica liturgia contemporánea. Las pantallas gigantes encendieron la noche mostrando la portada de Lux: Rosalía envuelta en un sudario blanco, como una monja moderna, en un entorno bucólico que simboliza el equilibrio entre lo divino y lo terrenal. La propia artista definió el proyecto como un viaje “de transformación y trascendencia”, en el que el sonido, el lenguaje y la emoción se entrelazan para crear un universo propio.
rosalia ha conseguido todo esto anunciando hace media hora que iba a callao que puta pasada pic.twitter.com/U8WjAdpodB
Lux llega dos años después del fenómeno Motomami y supone un salto estético y sonoro en la trayectoria de la catalana. El disco incluirá 18 canciones con colaboraciones de Björk, Estrella Morente, Carminho, Silvia Pérez Cruz y la Escolanía de Montserrat, entre otros, acompañadas por la Orquesta Sinfónica de Londres bajo la dirección de Daníel Bjarnason. En los créditos, Rosalía cita a la filósofa Simone Weil y a la mística musulmana Rabia al Adawiyya, reforzando el tono espiritual que impregna toda la obra.
Desde el ventanal del Vincci Capitol, Rosalía saludó a sus seguidores que llenaban la Gran Vía y convirtió la presentación de su disco en un acto casi cinematográfico. Lo que empezó como un directo en TikTok terminó siendo una escena para la historia: una artista al volante, un coche blanco cruzando Madrid y una multitud mirando hacia el cielo iluminado por la palabra Lux.
Madrid vivió este lunes una de esas noches que quedan grabadas en la memoria cultural de la ciudad. Rosalía convirtió la plaza de Callao en un altar urbano para anunciar la llegada de su cuarto álbum, Lux, previsto para el 7 de noviembre. Miles de fans abarrotaron el centro de la capital para presenciar una puesta en escena que mezcló espectáculo, misticismo y espontaneidad a partes iguales.