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El Tusquets va para una novela sobre las células terroristas anticapitalistas de los 70
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premio dotado con 18.000 euros

El Tusquets va para una novela sobre las células terroristas anticapitalistas de los 70

'El corazón revolucionario del mundo', la novela con la que Francisco (Fran) Serrano (Badajoz, 1982) ha obtenido el galardón, se nutre de bandas como la Baader-Meinhof o la historia de Carlos El Chacal

Foto: Fran Serrano, ganador del premio Tusquets con 'El corazón revolucionario del mundo' (Cedida por la editorial)
Fran Serrano, ganador del premio Tusquets con 'El corazón revolucionario del mundo' (Cedida por la editorial)

Los años setenta fueron una época de romantización de la violencia con la aparición de distintas bandas terroristas y líderes de cariz anticapitalista como la Baader-Meinhof, Carlos El Chacal o la propia ETA en España. De todas ellas y de ninguna en realidad se nutre El corazón revolucionario del mundo, la novela con la que Francisco (Fran) Serrano (Badajoz, 1982) ha obtenido el XXI Premio Tusquets Editores de Novela, dotado con 18.000 euros, y que se ha dado a conocer esta mañana en Barcelona. Una historia de la que el presidente del jurado, Antonio Orejudo, ha querido destacar “su prodigiosa inventiva” para abordar la realidad y que ha señalado al autor -no muy conocido más allá de aquellos que suelan leer género fantástico y de ciencia-ficción- como “un descubrimiento”. Se pondrá a la venta el 8 de octubre.

“La romantización de la violencia siempre es problemática”, ha manifestado el autor del que podíamos conocer novelas como Perros del desierto, “pero he tratado de mostrar las contradicciones que hay en una célula clandestina, por qué se acaba recurriendo a la violencia... Lo que se intenta es encontrar esa bala de plata que lo solucione todo cuando también hay otras personas que se dan cuenta de que la lucha del día a día es verdad que es menos seductora y lenta pero puede dar otras satisfacciones”.

"Me planteé hasta qué punto podía bajar la trama de los Pirineos y entrar en franquismo y movimientos terroristas que ha habido, pero no era la idea"

Durante toda la rueda de prensa se dejó caer la pregunta de si había algún tipo de inspiración en ETA, pero el escritor la negó (y, de hecho, en ningún momento citó a la banda). “Lo pensé mucho. Yo cuando escribo parto de ideas seminales y tenía que la protagonista era una chica hija de exiliados españoles en Biarritz que se queda huérfana y es captada por una célula terrorista. Me planteé hasta qué punto podía bajar la trama de los Pirineos para abajo y entrar en franquismo y movimientos terroristas que ha habido, pero no era exactamente esa la idea que tenía. Yo quería hablar de estos grupúsculos en general y sus ideas del internacionalismo, el panarabismo y socialismo en Oriente Medio”, ha comentado. Y cuando le han preguntado, precisamente, por la situación actual ahí no ha dudado en contestar: “Yo estoy a favor de Palestina libre y creo que lo que está ocurriendo es un genocidio y estoy en contra del genocidio”.

Las contradicciones de la lucha armada

La novela en concreto cuenta la historia de Valeria Letelier a la que conocemos siendo adiestrada por una célula anticapitalista. Allí conocerá a dos miembros de la banda y uno de ellos le resulta terriblemente seductor en cuanto a sus planteamientos para pasar a la verdadera acción. Pero poco a poco le empezarán a surgir dudas de si eso es verdaderamente lo que hay que hacer para conseguir los objetivos.

“Es una novela sobre las contradicciones de querer salvar al mundo, pero claro, una vez que entra el crimen y le delito entonces se deja de pertenecer a la gente normal por la que se lucha. Ahí veía un terreno muy fertil para hacer crecer a los personajes”, ha insistido Serrano.

placeholder Fran Serrano con el premio recién obtenido (Cedida por la editorial)
Fran Serrano con el premio recién obtenido (Cedida por la editorial)

“Capacidad de sugerencia”, “precisión”, dominio de “la acción, la angustia y la sucesión de episodios”, “se lee como un thriller”. Con estas palabras la ha querido definir un jurado en el que, además de Orejudo, han formado parte Bárbara Blasco, Eva Cosculluela, Corina Oproae (ganadora del año pasado) y Juan Cerezo, editor de Tusquets, y que han premiado esta novela “por mayoría” (no unanimidad).

“Me gustó su poderosa inventiva. Nos olvidamos de que los escritores tienen que tener imaginación, no de dragones…Y ahora estamos en un momento en el que todo está basado en hechos reales… por eso la aparición de escritores como Fran me llena de orgullo y satisfacción. Habla del mundo y la realidad con imaginación. La realidad no es solo transcribir algo sino que es mucho más complejo. El terrorismo es un fenómeno cómico, surrealista, absurdo y trágico y Fran se aproxime a las células terroristas de los setenta así. No es una novela política, sino que utiliza las herramientas de lo trágico y lo cómico y lo hace con una maestría admirable”, ha explicado Orejudo con admiración y cariño hacia el autor y la novela. “Es que además lo difícil de escribir es inventar”, ha recalcado.

"El terrorismo es un fenómeno cómico, surrealista, absurdo y trágico y Fran se aproxime a las células terroristas de los setenta así"

A Blasco le ha interesado “la recuperación de esa romantización de lo revolucionario de lo porque estamos en un momento en el que hace mucha falta”, y “también cómo todo esto conecta con lo personal”. Para Oproae, que ganó el año pasado el premio con La casa limón (sobre el comunismo en Rumanía) lo más impactante ha sido su “dominio eficaz y fantástico del lenguaje” y la creación de los personajes: “Ese viaje de la figura femenina desde una joven radicalizada hasta una mujer liberada en un entorno muy lejano… Valeria me cautivó con esa mezcla de realismo y fantasía. Finalmente, Cosculluela señaló que le había interesado por “retratar las contradicciones de alguien cuando está cegado por un líder que tiene las características de muchos populistas que están ahora tan en boga”.

El Premio Tusquets se entregó por primera vez en 2006 (en dos ocasiones se quedó desierto). Las últimas ganadoras han sido Corina Oproae, Silvia Hidalgo (Nada que decir), Cristina Araújo (Mira a esa chica), Leña menuda (Marta Barrio) y Dicen los síntomas (Bárbara Blasco).

Los años setenta fueron una época de romantización de la violencia con la aparición de distintas bandas terroristas y líderes de cariz anticapitalista como la Baader-Meinhof, Carlos El Chacal o la propia ETA en España. De todas ellas y de ninguna en realidad se nutre El corazón revolucionario del mundo, la novela con la que Francisco (Fran) Serrano (Badajoz, 1982) ha obtenido el XXI Premio Tusquets Editores de Novela, dotado con 18.000 euros, y que se ha dado a conocer esta mañana en Barcelona. Una historia de la que el presidente del jurado, Antonio Orejudo, ha querido destacar “su prodigiosa inventiva” para abordar la realidad y que ha señalado al autor -no muy conocido más allá de aquellos que suelan leer género fantástico y de ciencia-ficción- como “un descubrimiento”. Se pondrá a la venta el 8 de octubre.

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