El Último de la Fila sale de gira 30 años después (con canciones nuevas y precios contenidos)
El grupo formado Manolo García y Quimi Portet anuncia para la primavera de 2026 una minigira que los llevará a tocar en nueve ciudades y con entradas entre los 60 y 90 euros
Fue hace casi 30 años, el 22 de marzo de 1996. Ese día, en el Palacio de los Deportes de Granollers, El Último de la Fila ofreció su último concierto. Pero tres décadas después, el grupo formado por Manolo García y Quimi Portet volverá el año que viene a subirse a los escenarios, en una mini-gira que durante la primavera de 2026 les llevará a tocar en nueve ciudades. "En la vida pasan cosas, no se puede ser inflexible y nada es imposible", han explicado a dúo durante la rueda de prensa que los dos integrantes del mítico El Último de la Fila han ofrecido esta mañana en Madrid.
Autores de algunos de los más emblemáticos himnos del pop-rock español como Insurrección, Querida Milagros, Aviones plateados, Sara o Como un burro amarrado en la puerta de un baile', García y Portet han anunciado que además están trabajando en canciones nuevas de cara al año que viene."Quimi tiene incontinencia compositiva, a veces voy a su casa y me enseña lo que tiene y yo canto alguna cosilla se está haciendo", ha dicho el vocalista de una de las bandas españolas más populares de los 80 y 90.
Aunque en 1998 dieron por definitiva su disolución, el dúo catalán se encerró en 2023 para grabar de nuevo 24 de sus canciones más conocidas en un álbum, Desbarajuste piramidal. Y aseguran que a partir de ahí, y mientras revisaban canciones, poco a poco, se fueron "engrescando".
"Estás a gusto y piensas, ¿por qué no alargarlo un poco más?'", ha asegurado Manolo García, quien dice que se plantea los nuevos conciertos como "una paella" con amigos a los que hace tiempo que no ves, un encuentro alegre en torno a la música en un mundo "donde nos dan muchos disgustos y se nos machaca el cerebro", donde "siguen bombardeando Gaza y este político dice una cosa y Trump dice otra".
García y Portet tocarán en la nueva gira con los miembros de la banda original, harán gala del sonido "incendiario" de siempre y echarán mano de su repertorio más popular. "Las canciones que más nos gustan suelen coincidir con las que le gustan a la gente", ha asegurado Portet. Y también habrá cabida para el espíritu reivindicativo de Los Burros y Los Rápidos.
En coherencia con ese espíritu popular y reivindicativo, los precios de las entradas para los conciertos de El Último de la Fila se mantendrán entre los 60 y los 90 euros. "Hay cosas que nos parecen disparatadas, encarecer las entradas según la demanda, premiar al que corre más, como se hace también en trenes y hoteles, es una modalidad ultracapitalista que nos parece repugnante", ha dicho Manolo García. "Vemos terrazas llenas, pero hay millones de personas que las pasan putas y poner las entradas caras sería un insulto e iría contra nuestros principios", ha añadido.
La gira arrancará el 25 de abril en Fuengirola (Málaga), y seguirá en el Estadio Olímpico de Montjuic de Barcelona (3 de mayo), en Roquetas de Mar (Almería, 16 de mayo), en Madrid, en un recinto por concretar, (23 de mayo), Bilbao (30 de mayo), A Coruña (13 de junio), Avilés (Asturias, 20 de junio), el Estadio de La Cartuja de Sevilla (27 de junio) y Valencia (4 de julio).
Durante el encuentro con la prensa, el grupo ha defendido el poder evocador que tenía la música hace 30 o 40 años, mientras que hoy "está más diluida" entre otras opciones de ocio. "Para nuestra generación la música lo era todo", ha dicho Portet: "La nostalgia tiene una parte triste y hortera, pero también una parte creativa increíble".
Dicen haber podido recurrir siempre a "una burbuja" que les ha mantenido al margen y les ha preservado de las presiones de la industria. "Fuimos algo estrambótico", ha señalado Portet, quien ha asegurado que esa relación personal, esa "burbuja" que crean entre los dos, sigue existiendo.
Según García, el empeño por no verse arrastrados por la vorágine del éxito hizo que renunciaran a una presencia mayor en Latinoamérica en los 90. "Se nos recibió con mucho cariño, pero abortamos la operación", ha afirmado. "Habría sido muy bonito, porque el público es muy cálido y cuando agarra a un artista no lo suelta, pero paramos por amor a nuestra burbuja, por no ser esclavos del éxito", ha comentado.
García admite que hoy las cosas han cambiado mucho para los artistas, que se tienen que prestar "a un juego disparatado" y se ven envueltos "en tareas que les alejan de la realidad y del motivo por el que empezaron, por amor a la música". "En eso Quim y yo somos almas gemelas, amamos la música, le da sentido a los días y cuando suena un acorde, te da igual lo que haya dicho Trump".
Fue hace casi 30 años, el 22 de marzo de 1996. Ese día, en el Palacio de los Deportes de Granollers, El Último de la Fila ofreció su último concierto. Pero tres décadas después, el grupo formado por Manolo García y Quimi Portet volverá el año que viene a subirse a los escenarios, en una mini-gira que durante la primavera de 2026 les llevará a tocar en nueve ciudades. "En la vida pasan cosas, no se puede ser inflexible y nada es imposible", han explicado a dúo durante la rueda de prensa que los dos integrantes del mítico El Último de la Fila han ofrecido esta mañana en Madrid.