Esta escultura de Camille Claudel, hallada en un piso abandonado en París tras un siglo perdida
La obra, con fuerte carga autobiográfica, fue realizada cuando la artista ya sufría problemas mentales tras su ruptura con Rodin. Se subastará en Febrero y podría alcanzar los 2 millones de euros
'L'Age Mûr', de Camille Claudel. (Cortesía de Philocale/Luc Paris)
Lleva por título L'Âge mur (La edad madura) y estuvo perdida durante más de un siglo. Se trata de una escultura de 1898 de la artista francesa Camille Claudel, una de las cuatro únicas versiones que se conocen de esa obra (las otras tres son propiedad de museos franceses). Fue fundida en 1907 y la última vez que se exhibió públicamente fue en 1908. Desde entonces no se tenían noticias de su paradero, era como si se la hubiera tragado la tierra. Ahora, 117 años después, por fin ha sido encontrada.
La escultura ha sido hallada mientras se realizaba un inventario de un apartamento de París que llevaba 15 años deshabitado. El tasador Matthieu Semont estaba haciendo el listado de bienes de esa vivienda por encargo del heredero del inmueble cuando, debajo de una vieja sábana, encontró la escultura, la número 1 de la serie. "Más que un encuentro es un descubrimiento, es mágico, lloré de emoción. Este bronce, del que se había perdido el rastro durante más de un siglo, tiene una calidad asombrosa", asegura Semont. "Acudí junto a un notario a hacer un inventario sucesorio a un apartamento sumido en la oscuridad, cerrado desde hacía unos 15 años y lleno de polvo. Levanté la tela que cubría la escultura y reconocí de inmediato la obra, porque trabajé sobre ella hace 25 años", añadió.
Lo que es un misterio es cómo llegó la escultura hasta ese piso parisino. Por el momento nadie lo sabe, pero lo que sí se sabe es que ya en 1898, cuando creó la escultura ahora encontrada, la artista ya sufría crisis nerviosas y problemas de salud mental.
Camille Claudel fue la discípula más aventajada y talentosa de Auguste Rodin, quien la tomó bajo su batuta cuando él tenía 42 años y ya era una figura de renombre mundial, mientras que ella era una absoluta desconocida de tan solo 19 años. La suya fue una relación muy compleja en la que Claudel, además de alumna, se convirtió en musa, asistente y amante de Rodin, quien a su vez siempre mantuvo su vínculo sentimental con Rose Beuret, su ama de llaves y con quien acabaría casándose. Hasta que un día Camille Claudel sintió la necesidad de liberarse de su asfixiante mentor y de seguir su camino ella sola.
En 1893, a punto de cumplir 30 años, abandonó a Rodin y comenzó su andadura en solitario. Sin embargo, su carrera como escultora nunca llegó a despegar.
Camille Claudel, pintada por Michèle Carrandié.
La tensión comenzó a hacer mella en la artista y su salud mental se vio resentida. En 1913 su propio hermano, el diplomático y poeta Paul Claudel, ordenó su ingreso en un hospital psiquiátrico por considerarla un peligro para sí misma. Se le diagnosticó psicosis delirante y estuvo 30 años en un manicomio de Montdevergues, cerca de Aviñón. No volvió a esculpir y murió allí encerrada a los 78 años.
L'Age Mûr, la escultura que ahora ha sido encontrada en un apartamento de París, se presta a múltiples interpretaciones: sin duda es una metáfora magistral sobre el envejecimiento, pero también alude a la tragedia personal de Claudel y está llena de alusiones biográficas. No en vano, la obra fue concebida durante su ruptura con Auguste Rodin, lo que acabó llevándola al colapso emocional y al posterior internamiento en un hospital psiquiátrico, y las alusiones autobiográficas son visibles.
La escultura saldrá a la venta el próximo 16 de febrero en la casa de subastas Philocale de Orleans. Se estima que podría venderse por un precio estimado entre 1,5 y 2 millones de euros.
Lleva por título L'Âge mur (La edad madura) y estuvo perdida durante más de un siglo. Se trata de una escultura de 1898 de la artista francesa Camille Claudel, una de las cuatro únicas versiones que se conocen de esa obra (las otras tres son propiedad de museos franceses). Fue fundida en 1907 y la última vez que se exhibió públicamente fue en 1908. Desde entonces no se tenían noticias de su paradero, era como si se la hubiera tragado la tierra. Ahora, 117 años después, por fin ha sido encontrada.