Ahora ya habla Nevenka, la mujer que transformó "la trifulca sentimental" en abuso sexual y que llega a los Goya
Hace 20 años, la concejal Nevenka Fernández denunció por abuso sexual a Ismael Álvarez, exalcalde de Ponferrada. Después de libros y documentales, Icíar Bollaín lleva su historia al cine
En el año 2000, un suceso hizo temblar Ponferrada. Nevenka Fernández, que tenía 24 años y era concejal deHacienda del Ayuntamiento del PP, dio una rueda de prensa que quedaría permanentemente grabada en el acontecer histórico de nuestro país. Aquel día anunció que había sido víctima de abusos sexuales por parte del que entonces era el alcalde de Ponferrada, Ismael Álvarez, con quien había mantenido una relación amorosa. "Imagínate. Urdaci abrió el telediario tras la rueda de prensa diciendo: trifulca sentimental en Ponferrada", cuenta Iciar Bollaín a este periódico. "Es lo que muestra cómo era la sociedad".
Aunque un poco enterrado en el irremediable olvido del tiempo —las generaciones jóvenes apenas han oído hablar de él—, el caso de Nevenka sacudió a un país que por entonces no tenía muy clara la diferencia entre abuso sexual y violación y cimentó con casi 20 años de diferencia lo que después sería el movimiento MeToo. Quizá por ello, porque sigue siendo un caso increíblemente adelantado a su tiempo, Iciar Bollaín ha decidido recuperar esa historia que ya se había contado en otras ocasiones (Nevenka, documental de Netflix, se estrenó en 2021 y Juan José Millás también escribió un libro sobre ella) pero nunca se había visto en primera persona. Soy Nevenka llega a la gran pantalla.
"La ficción sirve para sentir con ella esta tela de araña que se va cerrando y también para contestar las inevitables preguntas: ¿Por qué no se va? ¿Por qué sigue ahí?", señala Bollaín. La película arranca conNevenka(Mireia Oriol) recién aterrizada en su nuevo puesto en Ponferrada y sigue el día a día de su relación con Álvarez (Urko Olazabal, nominado a Mejor actor en los premios Goya), ilusionada y admirada en un principio por el carisma arrollador del alcalde, después dudosa con la relación que surge inevitablemente entre ellos, hasta llegar a un tercer acto en el que las vejaciones y el maltrato constante hacia su persona solo pueden llevar a la fractura total. Y así sucede.
"Urdaci abrió el telediario tras la rueda de prensa diciendo: trifulca sentimental en Ponferrada"
"Necesitaba a una persona como Mireia, alguien de quien pudiera creerme su fragilidad, que un hombre la rompe y consigue recuperarse e ir a una rueda de prensa a su ciudad, que es épico", cuenta Bollaín. "Y también necesitaba a alguien como Urko, su personaje era, por un lado, alguien que contaba con el respeto de mucha gente en Ponferrada, un tío encantador, con don de gentes... pero también capaz de no sentir ninguna empatía. El documental fue bueno para escucharla a ella, que era lo que faltaba, y el libro también era muy completo, pero nosotros con la película queríamos meternos en lo que fue ese momento, una ciudad pequeña en el año 2000, y poder vivirlo con ella".
Porque la fragilidad de Nevenka, la cual va quebrándose día a día, se observa en todas partes: en los padres que no la apoyan por el qué dirán, en los compañeros de trabajo que le dan la espalda por miedo a las represalias, incluso en el novio bienintencionado que la cree y apoya, pero también sugiere que no debe denunciar porque saldrá perdiendo. La película sigue de manera lineal la historia, sin flashbacks, pero Bollaín introduce con mucho acierto algunas imágenes reales del momento en que Ponferrada entera se puso a favor de Ismael, que era un alcalde muy querido. "De mí nadie abusa si no me dejo", indica una mujer en un momento de la cinta, retrotrayéndonos a una España de no hace tanto.
"Sin duda, viendo esas imágenes te das cuenta de que la sociedad ha cambiado", señala Bollaín. "Parte de la historia de Nevenka también reside en que no se comprendió demasiado el caso y en que se quedó bastante sola. Está muy bien acordarnos de cómo éramos. El acoso sigue estando ahí, no es tan fácil de erradicar, pero como sociedad ahora por lo menos lo entendemos mejor. En su caso, además pesaba mucho que había tenido una relación con él... el consentimiento es algo que ahora entendemos mejor. También ahora ha habido una ley, claro, y un debate. Creo que la ley del Solo sí es sí hacía falta, aunque tuviera consecuencias que no eran las que se pretendía. Pero es que era terrible, lo de que tú no te resistieses y entonces no fuera violación, como pasó con la chica de la Manada... es que antes te preguntaban si habías cerrado las piernas. Por eso creo que la ley es tan importante".
"En su caso pesaba mucho que había tenido una relación con él... el consentimiento es algo que ahora entendemos mejor"
Bollaín no buscaba en sus actores copias exactas de los protagonistas de la historia, pero sí quería contar con la visión de Nevenka durante todo el proceso. "Lo primero que hice fue hablar con ella", cuenta. "Fueron dos años de muchas conversaciones con Nevenka y, en paralelo, con su círculo cercano. Nos ayudaron a construir cómo era Ismael... ella recordaba cosas con nuestro relato y tenía mucha curiosidad, pero hasta el final no leyó el guion".
La película recrea también la parte de la rueda de prensa y el posterior juicio. En septiembre de 2000, Nevenka había pedido la baja por depresión y se había trasladado a Madrid, después fue cuando denunció a Álvarez. La sentencia se conoció el 30 de mayo de 2002 y le impuso al excalcalde (dimitió aquel mismo día, aunque el PP no se lo había pedido) la pena mínima: nueve meses de cárcel, una multa de 6.480 euros y una indemnización a la víctima de 12.000 euros por acoso sexual. Pero también hizo historia porque era la primera vez que un político español era condenado por acoso sexual.
"Todavía hay una cultura machista blanda, pero creo que sí se puede cambiar y hay que cambiar. Hay una cultura permisiva con cosas que no tienen maldita gracia, desde ahí hasta el acoso", señala Bollaín. "Todavía toleramos mucho, desde eso al bullying, que está a la orden del día. En la película se habla también de acoso laboral y se da porque se les deja, pero hay silencio. Hay que ser menos tolerantes con los abusos de poder".
Tras ganar el juicio, Nevenka Fernández no consiguió encontrar trabajo en España y tuvo que emigrar a Irlanda, país en el que todavía vive. Ismael Álvarez volvió a presentarse a las elecciones municipales de 2011 de Ponferrada con una nueva formación, Independientes agrupados de Ponferrada. Obtuvo cinco concejales.
En el año 2000, un suceso hizo temblar Ponferrada. Nevenka Fernández, que tenía 24 años y era concejal deHacienda del Ayuntamiento del PP, dio una rueda de prensa que quedaría permanentemente grabada en el acontecer histórico de nuestro país. Aquel día anunció que había sido víctima de abusos sexuales por parte del que entonces era el alcalde de Ponferrada, Ismael Álvarez, con quien había mantenido una relación amorosa. "Imagínate. Urdaci abrió el telediario tras la rueda de prensa diciendo: trifulca sentimental en Ponferrada", cuenta Iciar Bollaín a este periódico. "Es lo que muestra cómo era la sociedad".