2024 está siendo un año particularmente enfocado en los remakes y las segundas partes venidos de Hollywood, lo que puede explicarse con la falta de ideas en la industria (y, yendo más a fondo, quizá achacarse a la huelga de guionistas). Prueba de ello han sido algunos de los estrenos que hemos visto (Dune 2, Del revés 2...) o esperamos (Joker 2, Gladiator 2...) y la lista sorprende aún más con películas olvidadas en el baúl de los recuerdos, comoNosferatu de Robert Eggers, que ya cuenta con dos versiones anteriores (la original deMurnau en 1922 y la de Herzog de después) y, ahora, con la película maldita por antonomasia: El cuervo, que se estrena el 30 de agosto.
El cuervo nació en realidad en 1989 como un cómic de superhéroes independiente de James O'Barr (que había escrito la historia en un ejercicio de furia y sanación, tras la muerte de su novia en un accidente de coche) y la editorial Caliber. Como con otras historias del estilo de V de Vendetta, acabó convirtiéndose en una historia de culto. Antes de la película de 1994, había pasado por varias editoriales. La película, adaptada por David J. Schow y John Shirley y dirigida por Alex Proyas (Yo, robot; Dioses de egipto), contaba una historia de venganza, el arquetipo que siempre funciona en el cine: Eric Draven y Shelley Webster están a punto de casarse, pero la noche antes del enlace son asesinados brutalmente. Un año después, el alma de Eric vuelve a la Tierra en forma de cuervo para vengarse.
Aunque la estética de la película y del propio personaje ayudaban a crear el mito, tal y como sucedió con Alex DeLarge enLa naranja mecánica, sería absurdo ignorar que la muerte de Brandon Lee y el escabroso suceso alrededor del rodaje fueron los culpables de que la película pasara a formar parte del podio de las leyendas. La muerte de Lee sin duda se encadenó por una serie de catastróficas desdichas: como en uno de los planos aparecía el cañón del arma, al equipo le preocupaba que se notase que no había ninguna bala dentro, por lo que colocaron una bala falsa para evitar que la luz entrara. Esa parte del equipo guardó el arma olvidando que tenía que sacar la bala y comunicárselo al resto del grupo que, al día siguiente, colocó además una de fogueo. Cuando en el momento de la toma el actor Michael Masee (Funboy) disparó a Brandon, salieron la bala de fogueo y la que se había colocado el día anterior, que alcanzó a Brandon Lee en una arteria principal del abdomen y provocó que perdiese la vida horas después.
Aunque la muerte de Bruce Lee fue dramática, otros actores como James Dean o River Phoenix murieron también antes de terminar de rodar
La situación fue demasiado esperpéntica como para evitar que surgieran teorías de la conspiración. Primero, porque siempre se revisa el cañón de las armas que se usan durante el rodaje y segundo porque cuando se dispara se le indica a los actores que nunca apunten directamente al otro actor, sino que es la propia cámara la que se encarga después de que parezca que el ángulo es el correcto.
Otras de las razones de la creación del mito fueron igualmente trágicas: Brandon Lee tenía 28 años, cuatro años menos que su padre Bruce Lee cuando falleció, una casualidad que impactó a todo el mundo. Al igual que su personaje en la película, con el que guardaba similitudes, estaba prometido -con la también actriz Eliza Hutton-, y además pasó a formar parte de la lista de actores póstumos que no terminaron de rodar su película. No es el único, aunque sí el más célebre: un imitador de voces tuvo que doblar a James Dean en algunas partes de Gigante (1956), Oliver Reed murió durante el rodaje de Gladiator de un ataque al corazón tras una borrachera, y la trágica muerte de River Phoenix en el famoso Viper Room de Los Ángeles provocó que Dark Blood, que estaba rodando en el 93, se atrasara hasta 2012 con partes narradas con voz en off y fotogramas congelados.
En esta nueva versión, el director Rupert Sanders ha decidido añadir mucho más contexto contando la vida previa de Raven y su prometida
En el caso de El cuervo, que en un principio se pensó que debía quedarse guardada para siempre en un cajón a la espera de ser olvidada, tras el funeral de Brandon Lee el equipo cambió de opinión y se decidió a terminarla como homenaje. Pero tenían que realizar las escenas que quedaban de Eric Draven, y lo solucionaron evitando primeros planos, reciclando imágenes del actor y agregando digitalmente la cara de Lee sobre el cuerpo de su doble (Chad Stahelski). El pastiche ayudó a forjar una leyenda que incluso hoy en día sigue vigente: en 2019, Brad Pitt recordaba su conversación premonitoria con el actor (que era un buen amigo suyo): "Una noche en la que estábamos muy puestos y borrachos, él empezó a decirme que pensaba que moriría joven como su padre. Yo pensé que era una de esas charlas de borrachos a las 6 de la mañana pero el año siguiente grabó El Cuervo".
Y ahora es el sueco Bill Skarsgårdel encargado de dar vida al personaje maldito) (acompañado de otros actores como Danny Huston, Laura Birn e Isabella Wei). Con su rostro inusual y sus grandes ojos, Skarsgård suele encarnar por lo general personajes oscuros -el payaso Pennywise, de It. es probablemente el más famoso-, y este año se ha puesto también en la piel de ese vampiro Nosferatu que llegará a nuestros cines en diciembre. En esta nueva versión, el director Rupert Sanders ha decidido añadir mucho más contexto contando la vida previa de Raven y su prometida, para intentar aportar complejidad a los personajes. Él mismo explicó que pretendía crear algo así como un 'romance gótico', lo que puede decepcionar a aquellos que esperaban violencia o thriller.
Funcione mejor o peor en taquilla, parece que este remake rompe por fin con la leyenda de película maldita que arrastraba desde el 94, pues en otras ocasiones se había intentado volver a trasladar a la gran pantalla pero siempre con contratiempos que acababan llevando a cancelar el proyecto. Vuelve el cuervo, vuelve la dulce venganza.
2024 está siendo un año particularmente enfocado en los remakes y las segundas partes venidos de Hollywood, lo que puede explicarse con la falta de ideas en la industria (y, yendo más a fondo, quizá achacarse a la huelga de guionistas). Prueba de ello han sido algunos de los estrenos que hemos visto (Dune 2, Del revés 2...) o esperamos (Joker 2, Gladiator 2...) y la lista sorprende aún más con películas olvidadas en el baúl de los recuerdos, comoNosferatu de Robert Eggers, que ya cuenta con dos versiones anteriores (la original deMurnau en 1922 y la de Herzog de después) y, ahora, con la película maldita por antonomasia: El cuervo, que se estrena el 30 de agosto.