Arqueólogos localizan un cráneo ritual íbero en la muralla romana de Olèrdola
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Como parte de una excavación

Arqueólogos localizan un cráneo ritual íbero en la muralla romana de Olèrdola

Entre los materiales encontrados destaca también la punta de un pilum, una lanza empleada por las tropas romanas en el contexto de la Segunda Guerra Púnica (218-202 a. C.)

Foto: Imagen del hallazgo (EFE/Marta Pérez)
Imagen del hallazgo (EFE/Marta Pérez)

Un equipo del Museo de Arqueología de Cataluña (MAC) ha hallado en la torre 2 de la muralla romana de Olèrdola (Barcelona) un cráneo seccionado de época ibérica. El descubrimiento data en torno al siglo III a. C. y procede de una práctica ritual de la que no hay registros en la tribu a la que pertenecía.

Lo que sí estima un estudio preliminar es que se correspondería con un hombre joven, de entre 18 y 25 años. Asimismo, entre los materiales encontrados destaca también la punta de un pilum, una lanza empleada por las tropas romanas en el contexto bélico de la Segunda Guerra Púnica (218-202 a. C.).

Foto: Imagen de Jrapi, antigua capital Armenia y actual Turquía (Creative Commons)

Este descubrimiento se suma a los pocos restos humanos existentes de esta época que posibilitan la realización de estudios genéticos. Tal y como ha apuntado el MAC, se trata de una de las muestras imprescindibles para conocer los orígenes de los grupos humanos que vivieron en la Península Ibérica entre los siglos IV y I antes de nuestra era.

El estado del lugar del hallazgo

El cráneo fue localizado en una campaña de excavaciones del MAC en 2021 (del 29 de noviembre al 3 de diciembre) de forma totalmente inesperada. Nunca antes en Olèrdola, ni en los niveles íberos ni en los romanos, habían aparecido restos de este tipo. Se trata de la parte anterior de un cráneo (zona calvaria, maxilar y malar), roto en cinco fragmentos.

Los arqueólogos estiman que la excepcionalidad del descubrimiento es mayor de lo estimado. Esto se debe a que los rituales practicados por los íberos no permitían la conservación de material genético. Con la salvedad de Cataluña, la exhibición de restos humanos no se da en ningún otro territorio de la península, que hubiera estado poblada por los íberos.

placeholder La cabeza habría sido colocada en una posición de altura y que durante el colapso de la torre, hacia finales del s. III a. C. se rompió (EFE/Marta Pérez)
La cabeza habría sido colocada en una posición de altura y que durante el colapso de la torre, hacia finales del s. III a. C. se rompió (EFE/Marta Pérez)

Este hallazgo ha revelado que, hacia finales del siglo III a. C., la torre ibérica fue víctima de una severa destrucción, pues en los escombros se ha localizado parte del envigado caído y carbonizado, así como algún elemento de mobiliario más, también calcinado. El abundante hallazgo de vajilla, cerámica común y ánforas, bastante completas, señala igualmente que la torre fue abandonada rápidamente, sin tiempo para recoger o llevarse lo que había dentro. La estructura sufrió un incendio y se derrumbó, quedando así el espacio sellado.

Tanto la posición en la que aparecieron los restos como su fragmentación permiten pensar que la cabeza habría sido colocada en una posición de altura y que durante el colapso de la torre, hacia finales del s. III a. C. se rompió y los restos quedaron finalmente sepultados entre los escombros.

¿Dónde puede verse el cráneo?

El cráneo de Olèrdola destaca en primer lugar porque nunca antes se había registrado esta costumbre ritual fuera de los territorios de los indigentes y de los layetanos, que son las tribus ibéricas que cortaban y enclavaban cráneos. Asimismo, la Olèrdola ibérica formaba parte del territorio de los cosetanos y, por tanto, es la primera vez que este ritual se documenta en lugares que poblaron los miembros de esta tribu, además de ser la cabeza cortada descubierta más al sur de Cataluña.

Foto: Imagen de archivo (Unsplash)

Las excavaciones de la torre 2 de la muralla romana de Olèrdola dieron comienzo en 2016, como parte del proyecto cuatrienal de investigación arqueológica: 'El noreste de la Citerior desde Escipión Emiliano a César'. Para avanzar en el conocimiento de la muralla se decidió excavar la torre 2, que corresponde a la torre de flanqueo oriental de la puerta de entrada al recinto fortificado de Olèrdola.

El equipo ha excavado hasta los niveles de la época romana sin llegar a la roca madre

La continuidad de los trabajos ha permitido observar que la torre romana se asentaba sobre una torre anterior, erigida durante el período ibérico. Los romanos, al construir la nueva fortificación, conservaron las dos torres de flanqueo ya existentes en la entrada al recinto, pero no el trazado de la muralla ibérica con la que estas funcionaban.

El equipo de investigación ha excavado hasta los niveles de la época romana y no ha llegado a la roca madre. Por su parte, el cráneo fracturado estará integrado en la exhibición 'El enigma íbero. Arqueología de una civilización". Una vez concluida, será expuesto en el Museo de Arqueología de Cataluña en Olèrdola.

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