Ironía y crueldad: la incómoda fotografía de Chema Madoz
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Ironía y crueldad: la incómoda fotografía de Chema Madoz

Su última exposición, con un total de 73 instantáneas, se ubica en el Círculo de Bellas Artes y puede visitarse hasta el 21 de noviembre

Foto: 'Crueldad' se expone en la Sala Picasso del Círculo de Bellas Artes
'Crueldad' se expone en la Sala Picasso del Círculo de Bellas Artes

Entender la crueldad como un fenómeno inherente a nuestra condición humana en lugar de un impulso animal. Desde los inicios de la filosofía, son cientos los pensadores que intentaron abordar la cuestión en torno al origen de dicha conducta malévola basada en el goce del sufrimiento ajeno; Aristóteles condena este comportamiento y Nietzsche se refiere al mismo desde la causalidad de nuestra propia existencia. Lo humano es cruel, y viceversa. Y como no puede ser de otra forma, el mundo del arte no ha sido nunca ajeno.

Chema Madoz despliega su 'Crueldad' en el Círculo de Bellas Artes. La fotografía conceptual a la que tiene a su público acostumbrado entronca con nuevos conceptos incómodos. Un total de 73 fotografías -algunas rescatadas incluso de los 80- construyen un discurso tan atroz como cierto. Lo peor de la crueldad es que es verdad. El efecto balsámico de las disciplinas artísticas para edulcorar los mensajes que nos perturba ahora comunican a través de la cámara de Madoz.

placeholder Fotografía de 'Crueldad'. (Chema Madoz)
Fotografía de 'Crueldad'. (Chema Madoz)

Un proyecto que no ha sido fruto de la casualidad, sino una recopilación de las composiciones del artista que, a lo largo de los años, ha tratado como parte de su ironía y construcción de nuevos mensajes el concepto de lo cruel. “Juan Barja -comisario de la exposición junto a Patxi Lanceros- me propuso esta idea. Me resultó atractiva porque, generalmente, las perspectivas de trabajo se enfoca desde otros ángulos. Se ponen más de relieve otra serie de características: un cierto lirismo, la poesía, el sentido del humor... me pareció una buena oportunidad para destacar algo que siempre se quedaba en el tintero”, explica Madoz a El Confidencial.

La muestre ofrece un juego entre la palabra y la imagen. “Lo buscó en las tinieblas, lo encontró a primera vista entre los tantos y tantos nombres confundibles de este mundo y del otro, y lo dejó clavado en la pared con su dardo certero, como a una mariposa sin albedrío cuya sentencia estaba escrita para siempre.” Gabriel García Márquez - y Epicteto, Lorca, Cohen o Hegel- encuentran cabida en las fotografías de Madoz. Cada una de ellas se acompaña de un texto literario que se precisa un dispositivo móvil para leer el código QR. “Siempre he sido partidario de dejar muy abierta la lectura de la imagen y ellos (los comisarios Juan Barja y Patxi Lanceros) han seleccionado con total libertad los textos”, defiende el artista.

Hay mensajes sugeridos y la fotografía nos ayuda a tomar conciencia de ello

La fotografía de Madoz es reconocible a los ojos de quienes hayan seguido, en cierta medida, su trayectoria. Reordenar las reglas del juego para que mantengan un discurso. En términos más amables, la duda del origen del producto artístico es menos agresiva. ¿De dónde proviene la fotografía de Madoz, del inherente mensaje del objeto invisible a los ojos o de un añadido de significados del artista? Cuando focalizamos la crueldad, la duda es más perturbadora. “Yo diría que es una mezcla de ambas cosas. Busco nuevos significados, pero, a la vez, descubrir lo que habíamos intuido de un objeto pero no nos habíamos atrevido a reconocer. Hay mensajes sugeridos y la fotografía nos ayuda a tomar conciencia de ello.”

placeholder A la izquierda, 'el espejo falso de Magritte', a la derecha, una fotografía de 'Crueldad'
A la izquierda, 'el espejo falso de Magritte', a la derecha, una fotografía de 'Crueldad'

El artista visual vanguardista, Man Ray, describió ‘El falso espejo’ de Magritte como un cuadro que “ve tanto como es visto”. La exposición crueldad expone una fotografía de un ojo envuelto en forma de caramelo. O de un caramelo con apariencia ocular. O quien sabe. Pero la provocación de las imágenes de Madoz ha sido relacionada en multitud de ocasiones con la reconocida producción de Magritte o Duchamp. “Si recurres a un bombín, está implícito que es parte de su lenguaje” - explica Madoz, quien, además, se reconoce un gran admirador del pintor belga. “Sus imágenes fueron un detonante para trabajar con la realidad. Dependiendo de como organices los elementos, generas un lenguaje junto a la mirada del espectador. Claro que rindo homenaje a los artistas que admiro, los pequeños guiños son puntos de apoyo a una manera de crear.”

Todo lo que tiene que ver con la crueldad ejerce un atractivo especial

Cuchillos amables, la alegoría de la serpiente amenazada con la corriente eléctrica, claustrofobia del entierro en un zapato, la levedad de una pluma punzante. Madoz recicla elementos de la naturaleza y la creación humana; les otorga la libertad para contar cosas distintas y el espectador se reconoce en la imagen y en la malvada carga implícita. Existe algo en lo perturbador que genera adicción. "Todo lo que tiene que ver con la crueldad, la maldad o la violencia, ejerce un atractivo especial en el espectador. Supongo que esto pasa por querer entendernos a nosotros mismos." Chema Madoz se construye así mismo a través de su crueldad fotográfica y traslada el viaje onírico a los ojos que le miran. "Queremos ver como el ser humano es capaz de generar dolor y convivir unos con otros"; un ejercicio de autoexploración personal para quienes reconozcan que todo lo cruel le llama la atención.