Esta puede ser la autora española más leída (y no conoces su nombre)
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LA ILUSTRADORA MARTA ALTÉS

Esta puede ser la autora española más leída (y no conoces su nombre)

Fuera de los 'best sellers' y el ensayo, hay otros mundos literarios. Marta Altés, que logró repartir 700.000 ejemplares de uno de sus libros, es un buen ejemplo

Foto: Foto: Nuria Rius.
Foto: Nuria Rius.

Pregunta de Trivial. ¿Qué autor español consiguió que 700.000 ingleses acabasen el año 2018 con uno de sus libros en las estanterías de su hogar? Piense durante 10 segundos. Lo más probable es que haya comenzado a rastrear a los sospechosos habituales, los del ‘best seller’. Carlos Ruiz Zafón, Arturo Pérez-Reverte (¿vende libros Reverte en la pérfida Albión?), Dolores Redondo… ¿Blue Jeans? ¿Megan Maxwell? ¿Miguel de Cervantes? ¿Tiene trampa la pregunta?

Frío, frío. La respuesta es Marta Altés (1982) una treintañera catalana afincada en Londres que tuvo el honor de que uno de sus libros, ‘Little Monkey’ (editado en Reino Unido por Macmillan y en España por Blackie Books con el título ‘Pequeña en la jungla’) fuese seleccionado por la organización benéfica Book Trust como su libro de 2018. “Fue muy fuerte, increíble”, recuerda la autora hoy. “Yo ya conocía la organización, que se dedica a promocionar la lectura dentro y fuera de las escuelas, pero me parecía muy lejano. Cuando mi editora me llamó, no me lo podía creer”.

Sus libros han sido traducidos a 23 idiomas, como el hebreo o el coreano

Cada año, Book Trust realiza una tirada de alrededor de 700.000 ejemplares de un libro a su elección, que edita en tapa blanda y al que añade nuevas actividades. El libro se entrega a todos los niños de cinco años en su primer día de colegio “de verdad”. Para cualquiera que conozca someramente las cifras de ventas de los autores en España, 700.000 ejemplares es prácticamente colocarse como la autora española más leída del país. “¿En serio?”, responde Altés cuando se le deja caer esta posibilidad, que nunca había valorado. La pillamos de paso por España, donde ha participado en la Setmana del Llibre en Català. Pero ni aun así ha dejado de trabajar.

No había pensado en convertirse en una equivalente internacional de Juan Muñoz Martín (autor de ‘Fray Perico y su borrico’), pero sí que toda una generación habría leído su libro en la escuela. La autora que marca una generación. “Yo también leía el Barco de Vapor, ‘Querida Susi, querido Paul’ o ‘Querido vampiro’, pero sí lo he pensado y no me lo puedo creer, me explota la cabeza”. La publicación del libro le dio la posibilidad de realizar distintos talleres en toda Inglaterra e Irlanda del Norte: si hay algo que diferencie la literatura infantil hoy de la que conocimos en nuestra infancia es que ahora los niños son conscientes de que hay un autor detrás, de que los libros no caen del aire. Algo que le ocurría a la propia Altés cuando era pequeña. “No pensaba que eso pudiese ser un trabajo, la verdad”.

placeholder Ilustración de 'Nuevo en la ciudad'. (Marta Altés)
Ilustración de 'Nuevo en la ciudad'. (Marta Altés)

No es un éxito casual, un episodio aislado. La obra de Altés, a razón de aproximadamente un libro al año desde hace alrededor de una década, ha sido traducida a 23 idiomas diferentes, entre los que se encuentran el hebreo (como ocurrió con ‘Mi abuelo’), el ruso, el coreano, el chino, el tailandés o el luxemburgués. O el euskera y el gallego, como ha pasado con las ediciones que Blackie Books ha publicado de ‘Cinco minutos más’. Ahora acaba de publicar en España con la misma editorial ‘Nuevo en la ciudad’. Ciclos de alrededor de un año entre borradores, ‘storyboards’ y artes finales.

El otro ‘boom’ literario

Lo que el éxito de Altés muestra es que hay otras muchas realidades literarias que escapan a los consabidos ‘best sellers’ de gran superficie y a los ensayos que copan espacio en prensa. Otras realidades que llegan a cientos de miles de lectores. Aunque estos sean niños, un público que parece invisible, pero que, como recuerda Altés, es uno de los más importantes “porque el futuro es de ellos”.

"Pedí un crédito al banco para estudiar un máster y me fui a Inglaterra"

La ilustradora descubrió por el camino su verdadera pasión, mientras trabajaba en empresas como The Original Cha Cha o con el diseñador Juma. “Yo era diseñadora gráfica aquí, había hecho un posgrado de ilustración en Eina y había mandado porfolios, pero no había tenido suerte. Veo mi trabajo de entonces y era una patata, no está bien”, recuerda ahora. “En ese momento decidí que quería hacer algo con libros infantiles, pero en España no había tantos cursos, así que decidí aprender inglés a bofetadas y a ver qué salía”.

El proceso fue sencillo: introducir en Google “curso ilustración infantil Inglaterra”. El primer resultado, un máster en Cambridge bastante caro para la economía de la entonces diseñadora. No tanto como ahora, que el precio es más del doble. “Pedí un crédito al banco y me fui para allá, hace 12 años de eso”, recuerda. Altés tenía 27 años. "Cuando estaba terminando el curso, fuimos a una feria de Bolonia, mandé PDF a editoriales, y el director del curso, Martin Salisbury, creía mucho en ‘No’ y lo mandó a Child's Play, una pequeña editorial en Swindon".

placeholder Otra ilustración de 'Nuevo en la ciudad'. (Marta Altés)
Otra ilustración de 'Nuevo en la ciudad'. (Marta Altés)

El siguiente paso fue Macmillan, una de las mayores y más señeras editoriales británicas, donde ha pasado los últimos 10 años trabajando codo a codo con la misma editora, Emily Ford. Como recuerda Altés, “en España es más complicado empezar y las condiciones pueden ser precarias, como el problema de pagar autónomos”. Aunque el precio de la vivienda es elevadísimo en Reino Unido, al menos el pago de autónomos es anual y va ligado a lo que se ha ingresado. Altés ha pasado muchos años viviendo con sus compañeros de piso en Londres y también ha dado clases en el máster de Cambridge, algo que ha dejado de lado por la carga de trabajo, pero espera recuperar pronto.

“Es verdad que tengo el mejor trabajo del mundo, porque puedes dibujar cada día y nuestros lectores son niños, pero, cuando le quitas la parte más idealista, tampoco nos vamos a hacer ricos con esto”, confiesa. Menos aún en España, donde la retribución por cada álbum es mucho menor que en el nutrido mercado inglés…

La ilustración autobiográfica

Entre los prejuicios que suelen rodear los libros de ilustraciones se encuentra que son mero material didáctico para que los niños aprendan cosas o que la implicación personal del autor es mucho menor que la de un escritor “de verdad” que transforma sus vivencias en forma de novela o poesía. Pero la mayoría de obras de Altés parten también de una experiencia personal, como ‘Pequeña en la jungla’ o ‘Mi abuelo’, porque es más sencillo escribir desde la propia experiencia.

El mercado es cada vez más grande: "Se publican muchos libros cada año"

“Cuando pienso en historias, no estoy pensando en algo didáctico, se trata de contar historias universales”, explica. “Con ‘Pequeña en la jungla’ los niños pueden verse reflejados cuando entran en la escuela o tienen que enfrentarse a cualquier reto. Como para los adultos, hay libros para todos. Si tuviésemos que pensar en eso, sería mucho más difícil escribir historias”. ‘Nuevo en la ciudad’ puede verse como un reflejo de la llegada de Altés a Inglaterra, “sin conocer el idioma ni poder conectar con alguien al principio”. Esa universalidad de las historias particulares facilita que los libros infantiles puedan traspasar fronteras.

Una universalidad que también se encuentra en otros libros de autores españoles como Júlia Sardà Portadella (33 años), una de las preferidas de Altés, que acaba de editar en inglés ‘The Queen in the Cave’. “Es superbonito, lo va a petar”. O en otras preferidas de Altés como Beatrice Alemagna. O Max. O Miguel Gallardo. O Carson Ellis. O el trabajo de Jon Klassen con Mac Barnett. Son muchos, y el mercado es cada vez más grande: “Se publican un montón de libros cada año”. El caso de Altés es tan excepcional como prototípico de una escena que apenas es conocida entre adultos, quizá porque la mayoría no se han preguntado quiénes son esas personas que piensan, idean e ilustran los libros que leen sus hijos.

Foto: 'El pirata Garrapata', uno de los más vendidos de El Barco de Vapor.

La clave del éxito, trabajar mucho, pero también, aprender a cuidarse. “Estaba muy loca y trabajaba muchas horas al día, cuando tenía entregas podía irme a dormir a las tres o cuatro de la mañana y me despertaba a las 10, lo que es muy poco saludable”, explica. “Ahora creo que estoy empezando a tener una relación más saludable con el trabajo desde hace unos seis meses, ¡estoy intentando tener los fines de semana libres!”. Su horario de trabajo dura entre ocho y 10 horas diarias, “pero si tengo que echar más, no me importa”. Una jornada laboral larga. Eso sí, con la flexibilidad que caracteriza a los autónomos, la del café extemporáneo. “Cuando termine el libro en el que estoy trabajando me tocarán más cafés porque tengo que preparar el ‘storyboard’, ver que tenga sentido, que sea una buena historia, y eso van a ser meses donde no voy a poder controlar tanto el tiempo”.

¿Qué habría pensado si hace más de una década, cuando sacó todos sus ahorros (y más) para cambiar de vida le dijesen que se alzaría con premios como el Paterson, el Ezra Jack Keats Book Award, el New Illustrator Honor o el Dragon Lector? “Que estaban locos, imposible”, concluye. “He currado como una loca, he trabajado muchísimo, pero hay un factor de suerte”. ¿También de talento? A Altés le caracteriza su modestia: “Bueno, yo creo que de mucho trabajo, pero estoy muy contenta de poder dedicarme a esto”.

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