Maleconazo cultural: los artistas que prendieron la mecha que amenaza al régimen cubano
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Maleconazo cultural: los artistas que prendieron la mecha que amenaza al régimen cubano

La nueva 'disidencia' —artística, activista y política— de Cuba protesta por derechos y libertades al ritmo de 'Patria y vida'

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Protestas en Cuba bajo el lema 'Patria y vida'. (AFP)

El arte como (des)articulador de pensamiento. Formas artísticas como símbolo de protesta. Música, reivindicación y el Movimiento San Isidro. El domingo 11 de julio, miles de civiles se manifestaron en diferentes ciudades de Cuba. Comenzando por San Antonio de los Baños y Palma Soriano, la crispación popular fue extendiéndose, en cuestión de horas, por toda la isla. Exigen libertades y entonan al artista Yotuel con el lema 'Patria y vida'. ¿Qué está pasando en Cuba y cómo la cultura ha influido en las recientes protestas?

Que la cultura —y la contracultura— influyen en las actitudes y construcciones mentales de las sociedades no es ningún secreto. Lo que está bien, lo que está mal, lo que no quieren que sepas que está bien, lo que no quieren que sepas que está mal. En concreto, en la isla caribeña, este potencial de la cultura política empieza a florecer a mediados de los años noventa. En pleno 'periodo especial' cubano —el desmoronamiento de la URSS en 1991 y el embargo estadounidense acentuaron la crisis en la isla—, convivían diferentes versiones de la disidencia. El rap empezaba a calar como el estilo que hacía que el pueblo se sientiese escuchado. El cantante Yotuel (Orishas) formó en estos años el grupo de rap Amenaza junto a Joel Pando. En esta época, los artistas huyeron de la censura. Quienes se quedaron, parte del entorno ‘underground’ más polémico, eran amenazados con frecuencia. ''Me fui porque lo que yo buscaba como rapero no lo podía encontrar en mi país'', explica el artista Yotuel.

El grupo Amenaza, actuando en el festival de rap de Alamar

La cara más dura de la oposición cubana —antifidelista y residente en Miami— se seguía manteniendo fuerte en esos años. Poco después, apareció la oposición tradicional de las Damas de Blanco —familiares de disidentes encarcelados—, que se hizo hueco, poco a poco, en la defensa de los derechos humanos. Por último, a orillas de estas posturas contrarias al Gobierno, brotaron el arte y la cultura alternativos. Un nuevo lenguaje que había que aprender a decodificar.

El origen del Movimiento San Isidro

"Ya en 2006, el Gobierno empezó a cerrar los espacios de arte alternativos. Nos perseguían", asegura una de las fundadoras del Movimiento San Isidro, la actriz Iris Ruiz. El grupo de artistas plásticos y poetas Omni-Zona Franca y el Festival Matraca, entre otros, fueron censurados. El poeta Amaury Pacheco e Iris Ruiz, ambos fundadores del Movimiento, consiguieron mantener Zona Franca hasta 2014 de manera clandestina. En vista de la imposibilidad de manifestar su trabajo en instituciones, los hogares privados se convirtieron en museos, escenarios y galerías improvisados.

placeholder Miembros del Movimiento San Isidro.(Facebook)
Miembros del Movimiento San Isidro.(Facebook)

En 2016, el artista plástico Luis Manuel Otero Alcántara y la historiadora del arte Yanelis Núñez fundaron el Museo de la Disidencia de Cuba. "La principal intención del museo era recontextualizar el concepto de 'disidente", explica la comisaria y fundadora Núñez. ''Basándonos en la definición de la Real Academia Española de la palabra ‘disidente’, recogimos figuras como el Indio Hatuey, José Martí o el Fidel Castro de los años cincuenta. Queríamos explicar que también fueron disidentes porque tenían una opinión diferente’'. La necesidad de dotar la propia palabra de un contenido nuevo para la sociedad cubana pretendía explicar que la disidencia es común y trascendental en todas las civilizaciones.

placeholder Luis Manuel Otero y Yanelis Núñez, en el Museo de la Disidencia. (TNYT)
Luis Manuel Otero y Yanelis Núñez, en el Museo de la Disidencia. (TNYT)

Visibilizaron el trabajo de los grafiteros de La Habana con Maltrato a la Propiedad del Estado y convocaron eventos de denuncia contra la violencia de género en Cuba. Meses después, fueron reprimidos:; Yanelis fue despedida de la revista ‘Revolución y Cultura’ en la que trabajaba. La negativa del Gobierno solo consiguió enfurecer más a los artistas: ''Luis Manuel, Yaneris, Amaury y yo [Iris] nos unimos para combatir esta situación y empezamos a organizar actividades culturales fuertes’', explica Ruiz. ‘Otro poeta suicida’, ‘Poesía sin fin’ y, sin duda el evento más polémico, la #00 Bienal de La Habana, del 5 al 15 de mayo de 2018. Se definía como "un evento inclusivo, democrático, planificado desde la colaboración entre los artistas y buscando establecer conexiones con el pueblo cubano".

Cultura como discurso político

Frente al cese de actividad de los artistas, las autoridades tomaron cartas en el asunto. Se aprobó el Decreto 349. ''El decreto nos prohibía hacer arte en nuestras casas, el último espacio de libertad de creación que teníamos. No quieren que existamos ni como creadores, ni como artistas ni como ciudadanos'', recuerda Iris Ruiz. Yaneris Núñez explica que el decreto —todavía vigente— prohíbe las expresiones artísticas ‘vulgares’. ''¿Qué es la vulgaridad? Es un concepto muy ambiguo''. En cierto modo, es una excusa para aplicar la censura a cualquier obra o autor sin pretextos. En julio de 2018, los cuatro artistas acudieron al Capitolio de La Habana para presentar una ‘performance’ con excrementos contraria al nuevo decreto aprobado. Todos fueron detenidos. A partir de ese momento, arranca lo que hoy conocemos como el Movimiento San Isidro.

La versión renovada del hastío de los artistas desembocó en un arte independiente

Un artista plástico, una comisaria de arte, un poeta, una actriz y un músico. Cinco personas que dan el pistoletazo de salida en 2018 contra el Gobierno cubano. ''Nos unimos en la defensa de la promoción de los derechos culturales y artísticos enfocados a la libertad de expresión, asociación y difusión'', dice la actriz. ''El decreto fue el pretexto, pero la lucha es contra toda la política cultural que arrastramos desde los años sesenta'', explica, por su parte, la comisaria. Ya no hablamos, por tanto, de un arte alternativo de finales de los años noventa y principios de los dos mil. La versión renovada del hastío de los artistas desembocó en un arte independiente. Otros profesionales se fueron uniendo a la causa y, hoy día, trabajan mediante acciones políticas, activistas y artísticas.

El discurso político ha dejado de tener cabida entre el pueblo

Han pasado tres años desde la formación del Movimiento San Isidro. ¿Qué ha provocado el estallido de las protestas del domingo 11 de julio? El discurso político —de la ideología que sea— ha dejado de tener cabida entre el pueblo. Argumentos agotados que no alcanzan la movilización y el pensamiento de los civiles. La cultura es más transversal. ''A nosotros, nos preocupaba la realidad del pueblo cubano'', testifica Ruiz.

En cuanto a la relación con las instituciones, el pasado mes de noviembre se celebró un encuentro para el diálogo entre el Ministerio de Cultura cubano y más de 30 intelectuales y artistas. La intención era exigir transparencia en el proceso judicial de Denís Solís —rapero encarcelado y puesto en libertad el lunes 12 de julio—, solicitar una mayor libertad de creación y empatizar con los miembros del Movimiento. La crispación de los artistas, los efectos de la pandemia, las acumulativas sanciones económicas del Gobierno americano y la ausencia de libertades en el país fueron aumentando la inestabilidad política y social de la isla.

placeholder La actriz y fundadora del Movimiento San Isidro, Iris Ruiz. (MSI)
La actriz y fundadora del Movimiento San Isidro, Iris Ruiz. (MSI)

'Patria y vida'

Yotuel, Gente de Zona, Descemer Bueno, Maykel Osorbo y El Funky se unen en febrero de este año lanzando un tema que, con un título contrario al tradicional lema revolucionario —'Patria o muerte'—, causó inquietud en los civiles. Si bien el rap ya no dispone del impacto inicial de finales de los noventa y principios de los dos mil, el reguetón está a la orden del día en todas las juventudes del planeta. Chocolate MC fue el primer cantante de reparto —variante del reguetón— cubano en mantener una postura disidente. Los barrios se levantan cuando se lo explican a través de la música. La canción se ha convertido en el lema de las protestas que arrancaron el domingo en San Antonio de los Baños y Palma Soriano, extendiéndose a todas las regiones de la isla en cuestión de horas. ''Patria y vida' es inclusivo. La 'o' de 'Patria o muerte' es disyuntiva: 'o tú o yo'. Nosotros queremos 'tú y yo', 'tu criterio y el mío', 'tu musica y la mía'', declara Yotuel.

Luis Manuel Otero Alcántara convocó a sus seguidores a través de Instagram a acudir al Malecón de La Habana. Una vez allí, fue detenido. El artista se encuentra actualmente en la prisión Villa Marista de Cuba. ''Ha sido arrestado más de 60 veces en los últimos tres años’’, explica Yaneris Núñez. Por su parte, una joven historiadora del arte residente en Madrid explica que Luis Manuel fue ‘'el único que se atrevió a hacer una huelga de hambre para defender sus derechos’'. Amaury Pacheco fue también detenido de camino a la manifestación, pero se le liberó el martes por la mañana. Lo mismo ocurrió con el periodista independiente Héctor Luis Valdés Cocho: ''Fui a cubrir las protestas de La Habana y trataron de arrastrarme por el suelo'', confiesa. Más de 150 artistas, entre los que se encuentran Hamlet Lavastida, continúan encarcelados. Un ciudadano de Centro Habana, excarcelado el miércoles por la noche, habla de la cantidad de sangre y heridas de las más de 70 personas con las que compartía celda.

Los barrios se levantan cuando se lo explican a través de la música

''Los cubanos tenemos un chip instalado de que quejarnos está mal. El Movimiento San Isidro lo que ha hecho es que muchos hayamos abierto los ojos y nos demos cuenta de que sí es posible protestar'', explica otro manifestante cubano en la Puerta del Sol de Madrid. ''La llama en Cuba estaba dormida. El Movimiento San Isidro ha despertado a la sociedad'', defiende el periodista Héctor Luis Valdés.

Aun así, existen otros colectivos que han influido en la convocatoria de las protestas. Una historiadora del arte residente en La Habana —que ha preferido mantener el anonimato— defiende que el movimiento animalista cubano, que no se organiza como un grupo político, ha sido importante ''porque ha llamado al pacifismo y le han explicado al pueblo que sí tiene derecho a manifestarse’’, explica. La historiadora considera muy relevante el papel que ha desempeñado el panorama artístico en el desencanto político, pero no quita mérito a otras causas. ''Yo fui una de las personas que entraron en el Ministerio de Cultura para dialogar el 27 de noviembre, pero lo veo igual de importante que la Manifestación del Orgullo Gay del 11 de mayo de 2021'', defiende. ''Esta evolución de las protestas no se ha generado a partir de partidos políticos, sino con el arte, con San Isidro... Con la defensa de los derechos humanos'', argumenta Yotuel.

Hay muchas personas disidentes que son de izquierdas

Detenciones, arrestos y defensa de derechos. La sociedad cubana se distancia del clásico término 'disidente'. La población más joven no confía en la política, pero sí en la música y en las artes. Los apasionados de la cultura dan un paso adelante. ''Hay muchas personas contrarias al Gobierno que son de izquierdas, no hay que ser de derechas para estar en contra de este régimen'', argumenta Yanelis Núñez. Yotuel, por su parte, defiende que ''esa palabra hay que cambiarla, porque no somos disidentes, solo pensamos diferente''. La ausencia de libertades —de expresión, de creación, de existir— ha desembocado en rabia callejera. El pueblo escucha a través de canciones de reguetón de Chocolate MC, un artista negro de un barrio marginal de La Habana que ha alcanzado la fama internacional.

Los nuevos 'disidentes' son museos andantes que explican otras posibles formas de entender el mundo. El panorama internacional calla y la población cubana estalla. Fuerza masiva y abuso de poder de las fuerzas de seguridad. Mucha documentación audiovisual no ha llegado todavía por el apagón de internet del Gobierno y miles de personas inocentes siguen en prisión. ''¿Qué pasaría en España si el Gobierno quitara internet? Si lo han hecho, es porque tienen algo que ocultar'', testifica Yotuel. Pero, en mitad del caos, los gritos de protesta han provocado la posibilidad a los viajeros de importar medicinas y alimentos básicos. ''El cubano no está acostumbrado a manifestarse y este es un grito de libertad'', aclara el cantante. Quizá sea este el camino de 'Patria y vida'.

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