Lope de Vega resucita del fuego
  1. Cultura
teatro

Lope de Vega resucita del fuego

Un proyecto del Conservatorio de Madrid bajo la supervisión de Sánchez Verdú pone música de vanguardia a la primera ópera española, desaparecida en el incendio del Alcázar de 1732

placeholder Foto: 'La selva sin amor'. (Arjun Cerezo Chugani)
'La selva sin amor'. (Arjun Cerezo Chugani)

Fue la primera ópera conocida en lengua española. El libreto lo escribió Lope de Vega. Y la partitura ardió para siempre entre los rescoldos del incendio que abatió el Real Alcázar de Madrid en 1732. Se malograba la inauguración del género, pero la ópera acaba de resucitar a iniciativa de los alumnos de canto y de composición del Conservatorio de Madrid. Los ha coordinado el compositor José María Sánchez Verdú para devolver a la vida 'La selva sin amor'.

Así se llamaba el texto que el fertilísimo Lope de Vega entregó a los compositores Bernardo Monanni y Filippo Piccinini, aunque el acontecimiento del estreno en la corte de Felipe IV subordinó la poesía y la música a los alardes escénicos de Cosimo Lotti. Su propuesta teatral exploró todas las posibilidades de la maquinaria y de los efectos especiales. Las salvas de cañón y los fuegos de artificio estremecieron a la aristocracia tanto como lo hicieron la simulación del oleaje, las colmenas de los castillos, los recursos luminotécnicos y el aparato litúrgico que transportaba a Venus a bordo de un carruaje tirado por una pareja de cisnes (ficticios).

Conocemos todos estos detalles por los documentos que sobrevivieron al fuego y hasta por referencias específicas a las que alude Lope de Vega. Nada que ver con la partitura extinta de Monanni y Filippo Piccinini, un compositor boloñés de segunda fila —mucho menos relevante que su hermano Alessandro—, pero artífice al 50% del episodio histórico que predispuso el estreno de la primera ópera canónica en lengua española: 18 de diciembre de 1627.

placeholder 'La selva sin amor'.
'La selva sin amor'.

La reanimación ha provenido de un trabajo “asambleario”. Así lo demuestra la implicación de los alumnos más aventajados de Sánchez Verdú, compositor de vanguardia, operista él mismo —'El viaje a Simorgh', 'ARGO', y catedrático del Real Conservatorio Superior de Música de Madrid—. Seis autores han reanimado 'La selva sin amor'. Todos ellos jóvenes (de 22 a 25 años) y todos ellos también conscientes de que las obligaciones con el lenguaje contemporáneo no contradecían los ecos del barroco. Por eso reviste tanta importancia el protagonismo de un clavecín. Y por la misma razón se han alistado en el proyecto cantantes especialistas del 'seicento' y 'settecento'.

Es el contexto propicio en el que se han involucrado los alumnos de la Escuela Superior de Canto. También ellos han resucitado 'La selva sin amor' y han dado cuerpo y alma a los personajes que definió el libreto en castellano de Lope de Vega en la “moda” de las reinterpretaciones mitológicas. No solo Venus, Dafne, Jacinto y Amarilis, sino un personaje sobrevenido que remarcaba el guiño localista: Manzanares, aprendiz de río, convertido en estrella del reparto.

Foto: Retrato de Lope de Vega.

Una experiencia extraordinaria

“Ha sido una experiencia extraordinaria”, nos explicaba José María Sánchez Verdú. “El interés de recuperar el libreto de la primera ópera española se ha añadido a la calidad del resultado. La ópera resultante podría estrenarse en cualquier gran escenario. No tiene nada que envidiar a otras óperas que se estrenan con la autoría de ciertas figuras consagradas. Los alumnos de composición y los cantantes han sobrepasado los límites de un proyecto académico. Y se ha terminado por darle altura a un texto que estaba huérfano desde el incendio del Alcázar”.

Al interés de recuperar la primera ópera española se añade la calidad del resultado

Fue el miércoles 24 y el jueves 25 cuando renació 'La selva sin amor' en el Teatro de la Escuela Superior de Canto de Madrid. Mérito de la dirección musical de Mariano Rivas. Y mérito de la concepción escénica de Raúl Arbeloa. No ha pretendido emular el espectáculo extravagante de Cosimo Lotti ni el sensacionalismo de los efectos especiales, sino trasladar la trama al Madrid de los años 90, amparándose en las libertades que concede la extrapolación de la mitología.

“Los cantantes han hecho un gran esfuerzo”, añade Sánchez Verdú con sus galones de supervisor. “Han aprendido nociones de prosodia, ajustarse a la disciplina de un texto integralmente rimado. Lope de Vega escribió un libreto de gran altura y de exquisita musicalidad. No sabemos cómo era la partitura de Piccinini, pero impresiona mucho la naturalidad con que los versos de Lope resuenan en el trabajo de mis alumnos”. Procede mencionarlos a todos ellos, entre otras razones porque el trabajo coral de 'La selva sin amor' tanto ha exhumado una leyenda del Alcázar como representa una alternativa entusiasta en el porvenir la ópera española: Sofía Sainz, Daniel Blázquez, Juan Montero, Alberto Sánchez Santoyo, David Lima.

Teatro
El redactor recomienda